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El dueño del edificio que Capa inmortalizó en Vallecas quiere expulsar a sus inquilinos para derribarlo 

El número 10 de la calle Peironcely es el único que quedó en pie tras los bombardeos de la Luftwaffe alemana sobre Madrid en noviembre de 1936

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Robert Capa Los niños juegan ajenos al horror de la guerra ante la fachada destrozada por la metralla del número 10 de la calle Peironcely, November-December 1936 ©International Center of Photography/Magnum Photos

El propietario mayoritario del emblemático edificio que Robert Capa fotografió en Vallecas durante la Guerra Civil pretende desalojar a sus inquilinos para comenzar a derribarlo a finales de octubre. En el edificio, situado en el número 10 de la calle Peironcely, viven actualmente 21 un adultos y 13 menores de edad que posiblemente terminen viéndose en la calle.

El dueño del edificio informó el pasado martes a los inquilinos de sus intenciones de derribar el inmueble a finales de mes y les pidió que lo abandonaran, según ha informado la plataforma #SalvaPeironcely10. Además, varios vecinos como Rosa  -a cargo de una menor de 14 años- han recibido por burofax una notificación en la que se les informa que no se prorrogará el contrato de alquiler.

La fachada del edificio -definido en un informe realizado por la concejala socialista Mar Espinar como un "riesgo para la salud física y psicológica de los moradores"- tenía restos de metralla y agujeros de bala de la Guerra Civil que han sido tapados con yeso por el propietario, según denuncian los vecinos.

Robert Capa Los niños juegan ajenos al horror de la guerra ante la fachada destrozada por la metralla del número 10 de la calle Peironcely, November-December 1936 ©International Center of Photography/Magnum Photos

Más allá del drama social, la alteración de la fachada puede considerarse un atentado contra un edificio emblemático del barrio de Vallecas. El pasado mes de junio una veintena de asociaciones culturales reclamaron al Ayuntamiento que se protegiera el edificio y se declarase BIC (Bien de Interés Cultural).

El número 10 de la calle Peironcely es el único que quedó en pie en la zona tras los bombardeos de la Luftwaffe alemana sobre Madrid en noviembre de 1936. Tras el ataque, Robert Capa capturó a un grupo de niños que jugaban entre los escombros, frente a una fachada plagada de agujeros de bala que hoy han quedado ocultos bajo el yeso.

El proyecto #SalvaPeironcely10, dirigido por la Fundación Anastasio de Gracia, no se limita a impulsar la conservación del exterior del edificio. También busca mejorar las condiciones de vida de las familias que residen dentro del histórico inmueble, que se encuentran en situación de extrema precariedad y riesgo de exclusión social.