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Facua reclama al INE y a la AEPD que suspendan la encuesta sobre fecundidad que incluía preguntas machistas

Investigadoras del CSIC que participaron en la elaboración del cuestionario que pregunta sobre los derechos de los homosexuales y la igualdad salarial aseguran que está basado en un modelo estándar internacional destinado a medir “los valores igualitarios y las actitudes de género”

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Edificio del Instituto Nacional de Estadística (INE) en Madrid. E.P.

La Asociación de Consumidores y Usuarios en Acción (Facua) ha presentado sendos escritos ante el Instituto Nacional de Estadística (INE) y la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) en los que reclama la paralización de los trabajos de campo de la encuesta de Fecundidad que está realizando el primero de esos organismos. Facua basa sus denuncias en la información de este diario que reveló ayer que las preguntas del sondeo, de respuesta obligatoria para los encuestados, contienen frases y afirmaciones que podrían considerarse machistas y discrminatorias, y que el cuestionario recaba datos e información de carácter íntimo y personal, lo que está prohibido en las encuestas de participación obligatoria.

El INE empezó este año a elaborar su encuesta de Fecundidad, que no actualiza desde 1999, con un cuestionario que obliga a las personas seleccionadas para cubrirlo (entre 15.000 y 25.000 mujeres y entre 3.000 y 5.000 hombres) a pronunciarse sobre la religión que profesan y a posicionarse sobre asuntos como los derechos de los homosexuales y la igualdad salarial y de oportunidades laborales, entre otros asuntos. Además, se les conmina a desvelar determinados aspectos de su vida familiar y de su intimidad personal, como el número de parejas sexuales que han tenido, su orientación, el tipo de anticonceptivo que emplean y si han tenido embarazos fallidos o abortos provocados.

El Insituto, que preside Gregorio Izquierdo, ha procedido a comunicar a las personas seleccionadas para participar en la encuesta que su concurso es obligatorio, dado que el sondeo forma parte de los previstos en el Plan Estadístico Nacional. A aquellas que no han accedido a cubrirlo en la web dispuesta al efecto por el INE, las ha conminado por carta y por teléfono a hacerlo, recordándoles esa obligación legal.

Según las denuncias de Facua, sin embargo, la propia encuesta podría estar vulnerando la misma legalidad a la que apela el INE, pues sería contraria a lo establecido en el artículo 11 de la Ley de la Función Estadística Pública. Este precepto indica que, pese a la obligatoriedad prevista para las encuestas del Plan Estadístico Nacional, “serán de aportación estrictamente voluntaria y, en consecuencia, sólo podrán recogerse previo consentimiento expreso de los interesados, los datos susceptibles de revelar el origen étnico, las opiniones políticas, las convicciones religiosas o ideológicas y, en general, cuantas circunstancias puedan afectar a la vida personal y familiar”.

Algunas de las cuestiones que deben responder las encuestadas.

En sus escritos, dirigidos a Izquierdo y a la AEPD, el gabinete jurídico de la asociación insta a “paralizar de forma inmediata la difusión de la encuesta o, al menos, eliminar la obligatoriedad de cumplimentar la misma, informando a los ciudadanos que la recibieran que su cumplimentación es totalmente voluntaria”.

Asimismo reclama la eliminación de los archivos del INE de “todos los datos recogidos hasta el momento”, que “habrían sido recabados vulnerando el ordenamiento jurídico vigente, pues los ciudadanos que hayan facilitado los mismos no lo habrían hecho por voluntad propia, sino porque se les indicó que la cumplimentación de la encuesta es obligatoria”.

Por otro lado, expertos en encuestas de este tipo se han dirigido a Público para defender el trabajo del INE y subrayar la necesidad de que se complete su encuesta de Fecundidad.

Según dos investigadoras del Departamento de Población del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) consultadas por este diario, expertas en temáticas de fecundidad y familia y que participaron en la elaboración del cuestionario del INE, las preguntas no pueden ser consideradas machistas.

“Son ítems o frases estándar de una escala para medir los valores igualitarios y las actitudes de género, según la persona entrevistada manifieste su acuerdo o desacuerdo con ellas. Se utilizan en muchas encuestas internacionales, como la Encuesta Mundial de Valores o la Encuesta Social Internacional (ISSP) y permiten comparar países, grupos de edad, etcétera, así como la evolución en el tiempo de valores igualitarios. Es importante incluir esos ítems para analizar la opinión de la sociedad española sobre la diversidad de los modelos familiares y sobre los nuevos roles de mujeres y hombres en la familia”.

Las expertas subrayan la necesidad de los investigadores y las investigadoras españolas de contar con datos recientes sobre fecundidad en España (la última encuesta del INE sobre la materia se remonta a 1999, y la última del Centro de Investigaciones Sociológicas, a 2006). Y recuerdan que la encuesta está sujeta a controles de confidencialidad y es imposible identificar a los participantes en ella, porque los datos personales se destruyen antes de que los resultados se hagan públicos. “Todos los ficheros de datos a disposición de los investigadores están siempre debidamente anonimizados”, añaden.

Ambas insisten en que la encuesta está parcialmente basada en el cuestionario modelo que se ha utilizado en la Generations and Gender Survey, en la que han participado más de veinte países, entre los que no está España. “Los valores igualitarios de una persona y de su pareja, las expectativas y las realidades del reparto de tareas domésticas y de cuidado en la pareja, entre otros, son factores muy importantes en la decisión de tener hijos. La evidencia empírica reciente constata una asociación positiva entre la igualdad de género y la tasa de fecundidad”.