Publicado: 10.03.2016 12:26 |Actualizado: 10.03.2016 16:36

Los acusados por el atentado del Pilar de Zaragoza, al final del juicio: "Muerte al Estado y viva la anarquía"

La Fiscalía pide 44 años de prisión para el matrimonio formado por 'Cariñoso' y 'Moniquita' por delitos de pertenencia a organización terrorista, lesiones terroristas, estragos terroristas y conspiración para cometer otro delito de estragos.

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Francisco Solar y Mónica Caballero, acusados de colocar un artefacto explosivo en la Basílica del Pilar de Zaragoza en octubre de 2013, durante el juicio celebrado hoy en la Audiencia Nacional, en San Fernando de Henares (C.de Madrid). EFE/J.J. Guillén

Francisco Solar y Mónica Caballero, acusados de colocar un artefacto explosivo en la Basílica del Pilar de Zaragoza en octubre de 2013, durante el juicio celebrado hoy en la Audiencia Nacional, en San Fernando de Henares (C.de Madrid). EFE/J.J. Guillén

MADRID.- El matrimonio chileno formado por Francisco Javier Solar Domínguez y Mónica Andrea Caballero Sepúlveda se ha despedido hoy del juicio en el que se les ha acusado del atentado en la Basílica del Pilar en 2013 con un "viva la anarquía" y la segunda además con un "muerte al Estado".

La Audiencia Nacional ha dejado este jueves visto para sentencia el juicio en el que la fiscal Teresa Sandoval ha mantenido su petición inicial de condenar a 44 años de prisión a ambos por el atentado cometido el 2 de octubre de 2013 en la Basílica del Pilar de Zaragoza y de preparar otro en el Monasterio de Montserrat de Barcelona.



Al final de la vista los acusados han hecho uso de su derecho a prestar una última declaración y durante su intervención la presidenta del tribunal, Ángela Murillo, ha interrumpido en dos ocasiones a Solar para advertirle de que no diera "lecciones" y a su término ha ordenado desalojar a la veintena de personas que asistían en apoyo a los procesados cuando iban a aplaudirles.

Ambos han negado pertenecer a organización terrorista "ni a otra que tenga algún tipo de líder, mando o cúpula de poder" y han abogado por la libertad individual.

Mónica Andrea Caballero ha señalado que "la solidaridad y el apoyo mutuo no solo debería ser una práctica anarquista sino de la humanidad en su conjunto", y ha terminado diciendo: "Muerte al Estado y viva la anarquía", mientras que Francisco Javier Solar ha insistido: "Los anarquistas somos antiautoritarios".

La fiscal les ha acusado de pertenencia a organización terrorista como miembros del Comando Insurreccionalista Mateo Morral, integrado en los Grupos Anarquistas Coordinados (GAC), equivalentes en España de la Federación Anarquista Informal/Frente Revolucionario Internacional (FAI/FRI).

También les ha atribuido lesiones a una mujer que estaba en la basílica, estragos y conspiración para cometer este mismo delito en Montserrat. Además, la fiscal ha solicitado que se les imponga libertad vigilada durante ocho años una vez cumplida la condena y prohibición a residir en Zaragoza y en Barcelona y a aproximarse a la víctima del atentado por un tiempo de diez años una vez que salgan de la cárcel.

Asimismo, que indemnicen a la mujer que resultó herida en 15.000 euros por las lesiones en oído y mandíbula y la secuelas y al Cabildo de Zaragoza en 182.601 por los daños en la basílica.

El abogado Guillermo Arroyo, representante de la acusación particular ejercida por la mujer herida, que inicialmente pedía la misma pena que la fiscal, ha rebajado hoy su solicitud a doce años de prisión.

Ha considerado que no está probada la pertenencia a organización terrorista de los acusados ni hay posibilidad de imputarles un delito por su visita a Montserrat, aunque por el atentado de Zaragoza ha pedido indemnizaciones por un total de 102.000 euros por daños morales, lesiones y secuelas sufridas por su representada.

El letrado de la acusación ha subrayado que a su representada le es imposible llevar una vida normal y no es capaz de volver a la basílica. El abogado de Solar, José Luis Galán, ha alegado que las acusaciones están basadas en tesis subjetivas policiales a raíz de que en los últimos años se hayan radicalizado los conflictos con anarquistas por la crisis económica y del sistema pero en todo caso con uso de la fuerza y no con terrorismo.

De todas formas ha estimado que quienes cometieran el atentado "no pretendieron una matanza sino un acto simbólico" pues avisaron antes y lo llevaron a cabo con pólvora un día de diario "a una hora en la que debía estar cerrado el lugar", y ha apostillado que "otra cosa es que midieran mal el explosivo".

Amalia Alejandre, letrada de la otra acusada, ha estimado que "no se puede criminalizar al movimiento anarquista" y que le parece "muy fuerte" que sin pruebas su defendida "pueda pasarse toda la vida en prisión".