Publicado: 29.11.2015 16:58 |Actualizado: 11.12.2015 09:51

"Frente al cambio climático, cambiemos de modelo"

Ciudadanos y activistas defensores del medio ambiente han salido a la calle este domingo en Madrid en La Marcha por el Clima para pedir medidas urgentes contra el cambio climático y que se acelere la transición hacia un modelo energético totalmente renovable.

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La manifestación de la Marcha Mundial por el Clima, en Madrid.- PÚBLICO

La manifestación de la Marcha Mundial por el Clima, en Madrid.- PÚBLICO

@jenntejada92

MADRID.- "Quitaos la careta, defended nuestro planeta", "esto es una cosa seria, nos estáis llevando a la miseria", "decimos alto y claro que no hay planeta B", y "menos cumbres y más legumbres" son sólo algunos de los lemas que se han gritado en Madrid este domingo en la Marcha por el clima, organizado por la Alianza por el Clima, un conjunto de 400 organizaciones de distinta naturaleza (ecologistas, sociales, sindicalistas, religiosas y también solidarias). 

Un total de 15.000 personas, según los organizadores, han marchado entre Cibeles y la Puerta del Sol para pedir medidas urgentes contra el cambio climático y que se acelere la transición hacia un modelo energético totalmente renovable. Del mismo modo, se han organizado en las principales ciudades del mundo 2.300 eventos y movilizaciones ciudadanas antes de que arranque en París la Cumbre del Clima de la ONU que se celebrará este lunes y que busca cerrar un acuerdo global y vinculante para rebajar las emisiones contaminantes.



Entre los manifestantes se encontraban grupos ecologistas como Amigos de la Tierra, Alianza por el clima, Ecologistas en acción, o Greenpeace, así como sindicatos como UGT o partidos políticos como EQUO.

Mario Rodríguez, el director ejecutivo de Greenpeace aseguraba antes de comenzar la marcha que "si queremos solucionar el problema del calentamiento global no debemos pasar la barrera de los dos grados". "Este año la temperatura media ya está un grado por encima de la época preindustrial, por lo tanto, no hay tiempo que perder porque los daños son irreversibles", advertía. 

Mario Rodríguez, director ejecutivo de Greenpeace en la manifestación de hoy en Madrid./ J.T

Paco Segura, coordinador de Ecologistas en Acción en la manifestación de hoy en Madrid./ J.T

Bailes y canciones con mensajes muy claros se oían entre los diferentes grupos. "Mamá yo quiero, mamá yo quiero, yo quiero soñar con un molinillo, un molinillo que dé electricidad" cantaban los ecologistas de Greenpeace al ritmo de tambores, pitos y con mucha alegría. Otros, como los ecologistas en acción lanzaban lemas como "cambia tu vida, no el clima".

Cote Romero, coordinadora estatal de la Plataforma por un Nuevo Modelo Energético./J.T

"La ciudadanía está cansada de que llevemos 30 años de inacción", afirmaba Cote Romero, coordinadora estatal de la Plataforma por un Nuevo Modelo Energético, presente en la marcha de Madrid. Además, advirtió de que "el cambio climático es una realidad ya a fecha de hoy. Está afectando a nivel social en enormes regiones del planeta, como por ejemplo, las migraciones (de los refugiados). Hay que mirarlo también desde un enfoque climático y también en lo que afecta a la salud alimentaria". 

Uno de los mensajes más defendidos en Madrid ha sido que el cambio climático tiene un impacto directo en el ser humano, especialmente en la población más pobre y vulnerable, por lo que es acuciante tomar medidas justas.

"Tiene un efecto global, afecta a todo el mundo, pero más a los más vulnerables. (...) Sufren de una manera más grave sus consecuencias y son los menos responsables porque son los que menos gases de efecto invernadero han generado y los que tienen menos recursos para afrontar los cambios que supone el cambio climático", ha aseverado el portavoz de Manos Unidas, Marco Gordillo.

La batucada de Greenpeace en la Marcha por el Clima en Madrid./J.T

La batucada de Ecologistas en Acción en la Marcha por el Clima en Madrid./J.T

Un concierto de swing por el clima

La jornada ha terminado en la plaza de Sol, donde se han reunido los participantes para disfrutar de un concierto bajo el título de Swing por el Clima del grupo Spirits Jazz Band. En el mismo acto ha intervenido Miguel Ángel Valladares, director de comunicación de WWF España, que se presentó como un "aliado por el clima". Valladares celebraba el éxito de la marcha por la ciudad, "Hemos teñido de verde la plaza de Sol, hoy es el color de la sostenibilidad y del medio ambiente". A él le acompañaba en el escenario un grupo de estudiantes jóvenes, de entre 8 y 14 años. Dos de ellos exigieron, en nombre de todos, que los políticos sigan luchando por acabar con el cambio climático. "Ahora es el momento de que los políticos nos escuchen". 

Por último, la actriz y directora de cine, Icíar Bollaín ha sido la elegida para leer el manifiesto delante de los asistentes. Ha asegurado que "el cambio climático pone en riesgo nuestra supervivencia". Además, ha destacado la necesidad que existe por apostar por una energía renovable y un mayor uso del transporte público entre otras. "Las soluciones existen y es necesario manifestar alto y claro que las personas que estamos aquí queremos un modelo energético basado en energías renovables. Exigimos a los gobiernos en la Cumbre de París que se pongan de acuerdo para facilitar el cambio del modelo energético. Frente al cambio climático, cambiemos de modelo", terminó. 

A lo largo de este fin de semana ha habido más movilizaciones en diferentes ciudades en España, como ayer, sábado, en Huesca donde alrededor de cien personas acudieron con sus bicicletas y patines a la plaza de Zaragoza de la capital oscense con una pancarta con el lema 'Huesca se mueve por el clima'.

Un guiño a París

La Marcha Mundial por el Clima está recorriendo hoy ciudades de todo el mundo, desde Sídney a Río de Janeiro, aunque la de París tuvo que suspenderse por la amenaza terrorista. En Madrid se han acordado de sus compatriotas europeos con lemas como "que nos oigan en París los que marchamos en Madrid" y "Madrid sí que marcha y en París nos van a ver". Pese a que la manifestación no había sido autorizada, sí se permitió que, apenas dos horas antes, se formase una cadena humana que se extendió pacíficamente a lo largo de varias avenidas y bulevares del este de la ciudad, desde la plaza de la República hasta la plaza de la Nación, un recorrido de unos tres kilómetros.