Publicado: 08.03.2016 13:13 |Actualizado: 08.03.2016 13:13

El gasto público en Educación cayó
un 15% durante la crisis y el de las familias aumentó casi un 30%

Un informe que analiza la inversión en el sistema educativo español en los últimos quince años calcula que entre 2009 y 2014 el Estado dejó de invertir 7.000 millones de euros.

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Manifestación de la marea verde en Madrid contra los recortes en la educación. / JAIRO VARGAS

Manifestación de la marea verde en Madrid contra los recortes en la educación. / JAIRO VARGAS

MADRID.— Los recortes en Educación durante la crisis afectaron de lleno a las familias: mientras el gasto público en Educación bajó un 15% entre 2009 y 2013, el de las familias creció un 28% en el mismo período. Esa es la principal conclusión de un estudio de la Fundación BBVA y el y el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (Ivie), que hace una radiografía de los recursos, gastos y resultados educativos en España en los últimos años y que ha sido presentado hoy en Madrid.

La contribución de las familias a la educación pública aumentó del 4,3% al 6,3% entre ambos años debido, sobre todo, a la subida de los precios de matrícula de los estudios universitarios, aseguran los autores del informe Cuentas de la Educación en España 2000-2013.



Según los autores del informe, una mayor dependencia del gasto de las familias "condiciona la igualdad de oportunidades educativas". Es decir, fomenta la desigualdad: los hogares con ingresos elevados y mayor nivel de estudios de los padres invierten mucho más en formación. Estos mismos autores critican en su informe que "no se ha preservado el gasto público en educación como se ha hecho con las pensiones".

También constatan una trayectoria "irregular" del gasto educativo desde 2000, dependiente de los ciclos económicos y de los ajustes "determinantes" de los presupuestos públicos. El total de gasto público y privado (familias, empresas y otros) alcanzó un máximo en 2011 de 73.662 millones de euros (en euros constantes de 2013), y se redujo desde entonces un 5,7% (hasta 69.461 millones de euros en 2014).

El ajuste se debe fundamentalmente a las administraciones públicas, que redujeron su aportación en 7.000 millones entre 2009 y 2014, si bien repuntó en 2015 (hasta 41.165 millones según cálculos provisionales).

La financiación pública de los centros públicos se situaba en 2013 al nivel de la de 2004, y los recursos por alumno (en términos reales) equivalían a los de 2001.

La financiación pública de los centros públicos se situaba en 2013 al nivel de la de 2004, y los recursos por alumno (en términos reales) equivalían a los de 2001

Todo esto ha supuesto "tensiones no deseables" y poner "en riesgo" la estabilidad financiera del sistema educativo, advierte el informe, dirigido por Francisco Pérez García y Ezequiel Uriel Jiménez.

En contraste, se subraya el compromiso "más estable" de las familias, a pesar de que también han sufrido caídas de ingresos en los últimos años.

El gasto familiar pasó de 9.567 millones de euros en 2000 a 12.766 millones en 2013 (en euros de 2013), un crecimiento del 33% entre ambos años; y un aumento de un 28,2% desde 2009.  Y es que en general, las familias dedican la mayor parte a clases (39,2%) y la mitad de este apartado se concentra en la educación infantil y la primaria. También se da la circunstancia de que la financiación pública es más limitada en la enseñanza infantil.

Según el informe, uniformes, libros o transporte escolar representan un 25,5%. Los servicios y actividades complementarias, un 23,9%. Los hogares con más ingresos dedican a educación un porcentaje cuatro veces superior al de las familias con menos renta.

El gasto se duplica cuando el centro es privado concertado y se cuadruplica cuando es privado en términos absolutos.

El gasto familiar en educación es el 0,5% de PIB, superior a la media europea (0,4%), mientras que el público representa el 3,8 % (media europea del 4,6%), indican los autores.

Los recursos de los centros privados (concertados y no concertados) "apenas" han retrocedido durante la crisis porque sus fuentes están más diversificadas y se han comportado mejor.

Los hogares con más ingresos dedican a educación un porcentaje cuatro veces superior al de las familias con menos renta

Los conciertos educativos representan algo más del 55% de los recursos de los centros privados de infantil y primaria; y el 61 % de los de secundaria y FP.

Las aportaciones de los hogares a la educación privada ganó peso entre 2000-2013 para llegar al 45% del total de ingresos de estos centros, mayores si son no concertados.

Aparte, el gasto público en formación ocupacional cayó un 35% durante la crisis, hasta 1.153 millones de euros (2013).

Para proteger el sistema de los vaivenes durante crisis intensas y duraderas, insisten los autores en el citado "fondo de reserva" (similar al de las pensiones públicas), controlar el crecimiento del gasto durante la expansión económica y vincular la financiación a resultados formativos.

Los autores, que citan datos del INE y del Ministerio de Educación, entienden que el sistema español es similar en muchos rasgos a los países desarrollados, pero tiene problemas de "eficiencia, equidad y también de inestabilidad financiera".

No solo es gastar más, sino mejor, con objetivos y programas a largo plazo; y por ello los autores del informe proponen:

- Evaluación de políticas educativas, apoyar financieramente el acceso al primer ciclo de infantil y fortalecer la primaria para prevenir el abandono escolar.

- Reforzar el apoyo a los alumnos con dificultades y a los centros de entornos desfavorables.

- Implicar a los colegios en mejorar los resultados formativos y dotarlos de más autonomía.

- Fomentar la formación para el empleo en las empresas y reforzarla en el sector público.