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Gipuzkua Víctimas de violencia machista denuncian negligencia en un centro de acogida de Gipuzkoa

El Movimiento Feminista de Donostia ha denunciado que las víctimas reciben comentarios humillantes por parte de las trabajadoras, insalubridad en las condiciones de vida y grave carencia de alimentos.

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Una mujer muestra una pancarta en contra de la violencia machista.- EFE

Una decena de mujeres víctimas de violencia machista han enviado un escrito al Ararteko-Defensor del Pueblo Vasco en el que denuncian haber sufrido "vulneración de derechos" y "trato negligente" durante su estancia en uno de los centros de acogida dependientes de la Diputación Foral de Gipuzkoa.

Comentarios "humillantes" por parte de las trabajadoras, "insalubridad" en las condiciones de vida y "grave carencia de alimentos" son algunos de los padecimientos que ha denunciado este jueves, en nombre de las afectadas, el Movimiento Feminista de Donostia en una comparecencia ante la prensa en la Casa de las Mujeres de San Sebastián.

Según han explicado dos portavoces de esta asociación, aunque han sido una decena las mujeres que han trasmitido por escrito su testimonio al Ararteko, la supuesta conculcación de derechos ha afectado a un número indeterminado de víctimas que han sido atendidas durante los últimos cuatro años en el centro de media y larga estancia Bidean.

Éste es uno de los dos recursos que la Diputación tiene en el territorio para dar cobijo a mujeres, y sus hijos, que huyen de situaciones de maltrato y que gestiona la Fundación para el Estudio y Promoción de la Acción Social (FEPAS).

Sobre la situación de este centro habló el pasado 24 de abril en una comisión en las Juntas Generales de Gipuzkoa la diputada foral de Política Social, Maite Peña, quien, a preguntas del grupo de EH Bildu, reconoció que su departamento había recibido quejas sobre su funcionamiento.

Peña admitió que el centro "está quemado", debido a falta de espacio y carencias estructurales, y anunció que su departamento trabaja para reubicar ambos recursos en un nuevo emplazamiento, con más plazas y espacio, para mejorar la atención que prestan.

Las feministas, que han leído hoy un texto en nombre de la decena de afectadas que ha cursado la queja ante el Ararteko, han dicho que lo que les "ha dañado" no es el hecho de que "el piso esté 'quemado' o sea pequeño" sino "las vulneraciones continuas" de sus derechos.

Han asegurado haber recibido "trato negligente por parte de algunas trabajadoras", que no han atendido sus "necesidades de salud, psicológicas y sociales" y han hecho "total dejación de sus responsabilidades" incluso cuando han estado enfermas.

Han denunciado que testimonios de las afectadas hablan incluso de que "algunas trabajadoras han proferido frases humillantes y degradantes" hacia ellas, "culpabilizándolas de aspectos relacionados con su responsabilidad".

Respecto a las condiciones de vida en el centro, critican sus "condiciones de insalubridad y abandono total", porque aunque reconocen que las tareas de limpieza corresponden a las personas acogidas, "la obligación de planificarlas y supervisarla" es de las trabajadoras, así como gestionar la reparación del "mobiliario roto".

Según el Movimiento Feminista, las mujeres víctimas de violencia machista han denunciado además que, tanto ellas como sus hijos menores, han recibido "comida caducada, como huevos, carne o yogures".

"Todo ello ha provocado que, en vez de recuperarnos de la situación de violencia, se ha dado un grave retroceso en nuestro proceso, provocando daños a nivel integral de salud", afirman las afectadas, que hablan de "iatrogenia" y "maltrato institucional".

Las portavoces feministas han agregado que las mujeres que han dirigido su queja al Ararteko piden "reparación e indemnización por los daños causados", el cierre "inmediato" del centro Bidean, la reestructuración de su equipo de trabajadoras, el cambio de gestor del mismo y la supervisión por parte de personal técnico de la Diputación Foral.

Solicitan finalmente "una alternativa de ayuda" para las mujeres que "han tenido que abandonar" dicho centro y están aún en fase de recuperación de la situación de maltrato machista que sufrieron.