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Glifosato La UE estudia prohibir el herbicida más usado del mundo por sus efectos en la salud

La Comisión Europea debe decidir antes del 15 de diciembre si renueva la licencia para el glifosato de Monsanto, catalogado como "probable cancerígeno" por la OMS. El Parlamento Europeo ha pedido eliminarlo de los mercados en 5 años. 

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El glifosato, que comunmente se comercializa bajo la marca Roundup. EFE

La Unión Europea debe tomar en las próximas semanas una decisión definitiva sobre el glifosato, el herbicida más vendido del mundo, y cuya renovación de uso en Europa lleva encallada desde hace más de un año por un espinoso debate en torno a su posibles efectos nocivos para la salud. Su autorización anterior venció en junio de 2016, pero la falta de un acuerdo sólido (sobre todo por las fuertes reservas de Francia, Italia y Alemania) impidió entonces renovar la licencia, que se prorrogó temporalmente por 18 meses a la espera de un consenso que como muy tarde debe alcanzarse antes del próximo 15 de diciembre.

La Comisión permanente de Flora, Fauna y Alimentación de la Comisión Europea, reunida este miércoles nuevamente para estudiar una solución, no ha conseguido tampoco cerrar un acuerdo, por lo que la decisión podría acabar directamente en manos de los comisarios europeos. Su presidente, Jean Claude Juncker, aseguró que de no llegar a una mayoría cualificada, daría por derogada la licencia.

La Comisión Europea apuesta por renovar la licencia del glifosato durante al menos otros cinco años más, pero la oposición a este compuesto químico ideado por la multinacional Monsanto en 1974, y presente en la mayoría de herbicidas utilizados para la agricultura y la jardinería, ha ido creciendo desde que la Organización Mundial de la Salud lo declarara como  “probable cancerígeno” en 2015.

La última barrera ha llegado este mismo martes por parte del propio Parlamento Europeo, que por primera vez ha aprobado un texto en el que rechaza extender la licencia del glifosato y pide otorgar un plazo de cinco años para su progresiva desaparición de los mercados y espacios comunitarios. Aunque el documento no es vinculante para la decisión que tome la Comisión, su peso es considerable.

“El Parlamento Europeo ha dicho alto y claro que debemos abandonar el glifosato. Supone un cambio muy importante. Esperamos que ahora los Estados miembros escuchen a la ciudadanía”, señala en conversación telefónica el eurodiputado Florent Marcellesi, del grupo de Los Verdes / Alianza Libre Europea.

Controversia científica

Hasta ahora el Parlamento Europeo se había mostrado también favorable a seguir renovando la licencia del glifosato, aunque con limitaciones en su uso. Pero la controversia científica en torno a la toxicidad del producto ha ido aumentando los recelos.

Su uso ya había sido muy polémico en las fumigaciones aéreas sobre las plantaciones de cocaína que Colombia practicaba en su guerra contra el narco, así como en los cultivos de soja transgénica en Argentina, pero la discordia definitiva se desató en 2015, cuando la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer, dependiente de la OMS, lo declaró como “probable cancerígeno”, en un importante revés para el sector agroquímico.

Unos meses después, sin embargo, una evaluación de la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA por sus siglas en inglés) negaba justamente esto y señalaba que “es improbable que suponga un riesgo carcinógeno en humanos”, aunque la justicia americana desveló que Monsanto había manipulado los estudios sobre el glifosato para ocultar sus efectos nocivos. Esos resultados fueron utilizados por la EFSA y más tarde también por la Agencia Europea de Sustancias y Mezclas Químicas (ECHA) para sus informes, que declaran inocua la sustancia.

“El cambio de postura del Parlamento se debe en parte al escándalo de Monsanto y el fraude en los estudios científicos”, asegura Marcellesi.