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Diana Quer Los 16 últimos minutos de la vida de Diana Quer, claves de la investigación de la Guardia Civil

Las pruebas de ADN confirman que el cuerpo hallado en el fondo de un pozo en Rianxo (A Coruña) pertenece a la joven desaparecida en 2016.  Enrique Abuín era el principal sospechoso del crimen. La posición de su móvil y el desbloqueo del teléfono de la víctima fueron claves para situar a ambos en la misma zona. En noviembre de 2017, ya no hay dudas.

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En dicha comparecencia han intervenido el coronel jefe de la Comandancia de A Coruña y el coronel jefe de la Unidad Central Operativa (UCO), junto con el delegado del Gobierno en Galicia.

Desde las 2:42 hasta las 2:58 del 22 de agosto de 2016, fue "el trozo de vida" de Diana Quer en el que la Guardia Civil centró su investigación con la esperanza de descubrir qué había pasado con la joven desaparecida aquella madrugada en
A Pobra do Caramiñal (A Coruña). Son los 16 últimos minutos de su vida. Se analizaron 40 cámaras de tráfico y más de dos millones de datos de los teléfonos móviles que estaban conectados en la zona, que cambian de poste y operadores... Se investigó la vida de la joven y sus redes sociales, su familia y amigos, y hasta se recurrió a drones para seguir a los feriantes que residían en la zona y que eran interrogados. 

Pista a pista, los agentes fueron descartando las variables de la supuesta causa de la desaparición de la joven, hasta centrarse en José Enrique Abuín Gey, conocido como "El Chicle", como supuesto autor del crimen.

El único sospechoso desde hace un año

"El Chicle" era el "único y principal sospechoso" del secuestro y la desaparición de la joven desde noviembre de 2016. Fue entonces cuando apareció el móvil de la joven e incurrir en una contradicción en su primera declaración como testigo.

Descrito por los agentes como un "profesional de la delincuencia", la investigación entró en vía muerta ya que su familia aseguraba que estuvo con ellos esa noche.

Incluso "El Chicle", preguntó a la Guardia Civil en noviembre de 2016 por qué lo seguían los agentes, ha informado este martes en rueda de prensa el coronel de la Unidad Central Operativa (UCO), Manuel Sánchez Corbí.

El 24 de ese mes, "El Chicle" llamó a la Guardia Civil y dijo: "Creo que me están siguiendo, ¿tú sabes por qué?", consultó a un agente.

"Cometió un fallo. Dijo que la noche en cuestión estuvo con su mujer en las fiestas de A Pobra. Él se situó en el escenario", ha agregado el coronel de la UCO.

"El 30 de noviembre los citamos a declarar como testigo a él y a su mujer. Él se equivoca, dice que sale a robar gasolina, no se sitúa en A Pobra, comete un error. La mujer le mantiene la coartada, dice que sale con él, pero el teléfono de la mujer esa noche se mantiene en casa, empezamos a dudar", ha desvelado.

Las sospechas aumentaron cuando Abuín Gey, padre de una menor, dejó un teléfono para su análisis, pero no era el suyo, y no fue hasta más tarde cuando entregó a la Guardia Civil el que se buscaba, pero "reseteado".

Abuín ingresó ayer lunes en prisión provisional por orden de la juez de guardia, acusado de homicidio doloso. Ahora se investiga su posible vinculación con otros casos de agresión sexual ocurridos en la zona.

Se sabía vigilado

La investigación se reactivó en noviembre de 2017, cuando se consigue desbloquear el teléfono de la joven.  Ya no tienen ninguna duda: 'El Chicle' es el autor porque la posición de su móvil y el de la víctima sitúan a ambos en la misma zona. Son pruebas que ubican el punto exacto de la desaparición de Diana Quer. Y la "bola de luz" del coche que graba una cámara en ese momento coincide con el tipo de vehículo que usa 'El Chicle'.

Faltaba encontrar el cuerpo de la joven. Desde noviembre de 2017 hasta su detención este domingo, los agentes optan por no detenerlo. En este tiempo, 'el Chicle' se sabía vigilado, incluso los investigadores provocaban que él se sintiera seguido.

Descubrir el cuerpo era "fundamental", tanto para el caso como "para reparar a la familia", puesto que dar con el cadáver es "igual de importante que descubrir al autor", al menos al "cincuenta por ciento", ha incidido Sánchez Corbí.

500 días de apoyo familiar

Ha sido necesario más de 500 días para que cayera el apoyo familiar que le daba la coartada de esa noche, el soporte de su mujer y de sus cuñados. Pero cuando este apoyo se cayó, aumentó la fragilidad mental de "El Chicle" y lograron su confesión.

Los agentes reconocen que aún no tienen información de dónde se produjo su muerte, y están a la espera del resultado del análisis forense de los restos mortales de la joven. Está previsto realizar un registro en profundidad del edificio donde apareció el cadáver.

"El Chicle", detenido el pasado viernes, ingresó este lunes en la cárcel coruñesa de Teixeiro tras conducir a la Guardia Civil el domingo a la nave industrial abandonada.

La juez ordenó su ingreso en prisión como supuesto autor de la muerte de la joven madrileña y, además, de haber tratado de raptar a otra chica el pasado día 25 en la localidad vecina de Boiro, y deja abierta la posibilidad de nuevas imputaciones ya que los indicios advierten de que "la finalidad del investigado pudo haber sido la de atentar contra la integridad sexual o contra la vida de la víctima".

Fue precisamente este intento de rapto el que hizo que la mujer y los cuñados de 'El Chicle' reconocieran que en noviembre de 2016 no habían dicho la verdad.

Cuando los agentes presentaron las pruebas del intento de secuestro de Boiro, la mujer de Abuín "se queda sin argumentos" y admitió que su marido no estuvo con ella la noche de la desaparición de Diana Quer, en contra de lo que había dicho un año antes, según han explicado los investigadores.

El ADN confirma que es Diana Quer

Las pruebas de ADN han confirmado esta madrugada que el cuerpo hallado en el fondo de un pozo en la nave industrial en Rianxo (A Coruña) pertenece a Diana Quer, tal y como ha informado en la rueda de prensa el delegado del Gobierno en Galicia, Santiago Villanueva Álvarez.

Los restos mortales fueron localizados este fin de semana en el fondo de un pozo de una nave industrial en la parroquia de Asados tras guiar a los investigadores al lugar el único arrestado, ahora en prisión.

La localización se realizó gracias a un perro de rastros biológicos, que marcó que allí había restos. A continuación una cámara submarina detectó el cuerpo. El cadáver estaba bien conservado al encontrarse en agua limpia, en la que no hay fauna, tampoco corrientes, y la temperatura es baja y estable.

El cadáver de Diana Quer estaba lastrado con ladrillos de hormigón y había sido "atado" por la cintura y hombros con dos cuerdas. También se ha localizado en el pozo el bolso y una brida plástica.

El coronel Francisco Javier Jambrina Rodríguez, jefe de la Comandancia de la Guardia Civil de A Coruña, ha tildado de "imposible" que Diana Quer fuera atropellada, que es una versión dada por el autor confeso del crimen: "En un cuerpo queda algún tipo de rastro". Y las pruebas demuestran que no fue atropellada aquel 22 de agosto de 2016.