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HOMENAJE VÍCTIMAS ATENTADOS Ocho religiones contra el terrorismo

Representantes de las principales iglesias cristianas y de las comunidades musulmana, judía, budista, taoísta, sij, hinduista y bahai han asistido al acto multirreligioso en Barcelona. 

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Acto multirreligioso de homenaje a las víctimas de los atentados de Catalunya. FOTO: Xavi Herrero

"Paz", "unidad" y "convivencia". Este ha sido el principal mensaje que ha querido transmitir el acto multirreligioso que se ha celebrado este jueves a las seis de la tarde en recuerdo de las víctimas de los atentados de Barcelona y Cambrils hace justamente una semana. El acto, en el Museo Marítimo de Barcelona, ​​no muy lejos del escenario del atentado de La Rambla, ha unido a representantes de ocho religiones diferentes con presencia en Cataluña, además de laicos y ateos, y políticos de todas las administraciones, encabezados por el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, y la alcaldesa de Barcelona, ​​Ada Colau.

El acto, convocado y organizado por el Ayuntamiento de Barcelona y la Generalitat, llega después de las críticas que recibió la misa en memoria de las víctimas del pasado domingo en la Sagrada Familia, con presencia no sólo de Puigdemont y Colau sino también del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y los reyes de España. Unas críticas que se centraron en la inconveniencia de excluir a otras religiones, y en las palabras del arzobispo de Barcelona, ​​Juan José Omella, que en su homilía apeló a la "unión" y condenó la "división ", en un discurso que muchos interpretaron como dirigido contra el soberanismo catalán.

A diferencia del domingo, hoy sí se han tenido en cuenta todas las sensibilidades religiosas. Han sido invitados -en posiciones de honor, incluso ante los políticos- representantes de las principales iglesias cristianas -católicos, ortodoxos, evangélicos, testigos de Jehová y también mormons-, y de las comunidades musulmana, judía, budista, taoísta , sikh, hinduista y bahai.

Después de que la Orquesta Árabe de Barcelona interpretara una versión del Cant dels Ocells, la actriz Carme Sansa ha inaugurado los parlamentos recordando uno a uno el nombre de pila de las 15 víctimas de Barcelona y Cambrils, y reafirmando la "respuesta de paz y unidad "de la ciudadanía catalana y barcelonesa ante el terrorismo.

"Con la cabeza bien alta queremos insistir una vez más: no tenemos miedo", ha proclamado Sansa, que ha reivindicado la Cataluña "diversa", "acogedora" y "democrática" frente al terror, y que ha reclamado una respuesta de "pluralidad , respecto e inclusión ". Asimismo, ha señalado que los atentados querían "destruir" justamente "esta idea de convivencia", y ha citado a Gandhi para afirmar que "no hay camino para la paz", porque "la paz es el camino". Igualmente ha citado Paco Candel y su concepto de un "solo pueblo" catalán, "con una identidad construido desde la diversidad", conjurando tácitamente el riesgo de fractura entre comunidades después de los atentados, cometidos por terroristas de origen magrebí.

"La diversidad cultural y religiosa es el principal elemento vertebrador de cohesión y paz social", ha señalado la actriz, que ha destacado esta diversidad como "anticuerpos del odio". Asimismo, ha considerado que "actos inclusivos como el de hoy son importantes para vencer la intolerancia y el miedo".

El discurso también ha tenido un apartado dedicado especialmente a los jóvenes, aludiendo también a que los yihadistas que cometieron los atentados eran jóvenes aparentemente arraigados en Cataluña. En este sentido, Sansa ha recordado que "la juventud no siempre es fácil", especialmente "en un contexto de crisis y falta de oportunidades" y de "dificultad para formar la propia identidad". Pero se ha mostrado esperanzada en apelar a la "juventud activa" e "integrada". "Cuidémosles, escuchémosles", ha pedido, porque "son nuestro futuro".

No menos significativo ha sido el apartado de las lecturas, a cargo de miembros del proyecto Constructores de Puentes de la Unesco, que quiere favorecer el diálogo interreligioso entre los jóvenes. Las lecturas religiosas, del Evangelio, el Corán, la Torá y de la tradición budista, se han centrado en los conceptos de la paz y la diversidad -como unos versículos del Levítico llamando a respetar a los extranjeros que viven entre nosotros -. Y en la misma línea se ha elegido la lectura laica: varios artículos de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, entre ellos los que proclaman la libertad religiosa, de opinión y de buscar asilo.

Ofrenda floral hacia La Rambla después del acto de homenaje. FOTO: Xavi Herrero

Como colofón, y también en la misma tónica de pluralidad religiosa, un numeroso grupo de jóvenes ha hecho una ofrenda floral en recuerdo de las víctimas, en representación de todas las comunidades religiosas participantes y también de laicos y ateos, representados por la Fundación Ferrer Guardia y la asociación Ateos de Cataluña. Los mismos jóvenes han marchado después en dirección al mosaico de Joan Miró en la Rambla, a depositar la ofrenda floral.

Al acto han asistido un buen número de representantes políticos. Además de Colau y Puigdemont, estaban en las primeras filas el ministro de Justicia, Rafael Català; el delegado del Gobierno, Enric Millo, o el conseller de Asuntos Exteriores, Raül Romeva, entre otros. Y ninguno de ellos ha intervenido en el acto, dejando todo el protagonismo a los representantes de las diferentes confesiones religiosas.

En un lugar también de honor -pero por detrás de representantes políticos y religiosos-, miembros de los diferentes cuerpos de seguridad: Mossos, Guardia Urbana, Cuerpo Nacional de Policía y Guardia Civil, compartiendo el mismo espacio, lejos de las polémicas de los últimos días los medios y en las redes y haciendo profusión de fotos del acto. También se han prodigado en fotos un buen número de invitados al acto, especialmente por parte de las asociaciones de musulmanes. En este caso, en forma de 'selfi' con la alcaldesa.