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El incendio calcina parte de la ampliación de Doñana que se hizo hace un año

El fuego se quedó a 10 kilómetros del parque nacional, pero sí ha afectado al espacio natural protegido que lo rodea y que el Gobierno andaluz incluyó dentro de los límites de la reserva en 2016

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Un hombre toma fotos de la zona afectada por el fuego cerca de Doñana, en Matalascañas (Huelva). REUTERS/Jon Nazca

Durante 48 horas, el parque nacional de Doñana (Huelva) ha sufrido el mayor incendio que ha vivido Andalucía en los últimos 30 años, y el que más se ha acercado (se ha quedado a menos de 10 kilómetros) a esta joya medioambiental, declarada patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1994. Doñana tiene 108.000 hectáreas de superficie protegida, más de la mitad está catalogada como parque nacional y cuenta con el máximo nivel de protección, y la otra mitad es espacio natural, también protegido. El fuego no ha llegado a penetrar en la primera demarcación (el corazón del parque) pero sí ha afectado al cinturón forestal que lo rodea.

Desde el Gobierno andaluz confirman que gran parte de la superficie calcinada pertenece a la ampliación de los márgenes de Doñana que aprobó el Gobierno andaluz hace apenas 11 meses. Se trata de una corona de vegetación de 14.400 hectáreas que amplió el territorio de conservación, y que ahora ha sufrido el mayor impacto del fuego.

El departamento de José Fiscal está haciendo mediciones con GPS para determinar el alcance de la superficie total quemada: la parte que ha afectado al espacio natural y la que ha quedado fuera de los límites del parque. Pero hasta este miércoles no avanzarán ninguna cifra definitiva. Algunas fuentes apuntan a que el perímetro afectado ronda las 8.000 hectáreas de suelo, sin embargo no toda esa superficie estaría calcinada, puesto que se han detectado “islas verdes” que han quedado intactas en medio de un paraje devastado (bien por variaciones del viento, bien por la intervención rápida de los bomberos).

Hasta agosto de 2016, gran parte de esa superficie que se ha quemado no formaba parte de Doñana

El fuego ha penetrado en el parque natural de Doñana, ese territorio colindante que rodea el parque nacional. Sin embargo, si se hubiera producido hace sólo 11 meses, no se podría hacer esta afirmación, porque hasta agosto de 2016, gran parte de esa superficie que se ha quemado no formaba parte de Doñana. La mayor incidencia de las llamas, confirman fuentes del Ejecutivo andaluz, están dentro de esa amplicación de 14.400 hectáreas, una zona donde la vegetación dominante es el matorral mediterráneo, y donde las especies arbóreas más comunes son el pino, la sabina y el alcornoque. Las parcelas son de titularidad de la Junta de Andalucía y pertenecen a los términos municipales de Almonte, Bonares, Lucena del Puerto y Moguer. El Gobierno de Susana Díaz invirtió 13 millones de euros en reforestar y acondicionar esa última ampliación de Doñana, que ahora ha servido de “colchón” para “amortiguar” las llamas y evitar que lleguen al corazón del parque.

Las parcelas que constituyen la ampliación del espacio natural de Doñana están ubicadas entre el sector occidental del parque y la zona de protección de La Rocina. El territorio ampliado del parque contenía además un hábitat propicio para el lince ibérico (de hecho se sabía de la presencia de tres hembras), así como para una amplia variedad de especies de fauna silvestre, como anfibios, reptiles e invertebrados, entre otras. El fuego ha castigado el último “escondite” del lince en esta parte del parque, pero también obligó a evacuar el primer día el centro de cría de El Acebuche (finalmente se han localizado vivos a 11 de los 13 linces que no se pudieron desalojar).

Gran parte de la vegetación y el pinar calcinado pertenecía a replantaciones recientes

La gravedad del incendio es innegable, aunque desde la propia Junta matizan que mucha de la vegetación y el pinar calcinado pertenecía a replantaciones recientes, aunque en otras zonas sí se han visto afectados árboles de los años 50 y 60 (como en el entorno del parador de Mazagón o el acceso a la playa de Cuesta Maneli). El Gobierno de Susana Díaz evaluará minuciosamente las pérdidas en los próximos días, pero ya se habla de un “plan de reforestación” que ayude a recuperar la zona perdida lo antes posible. El director del Espacio Natural de Doñana, Juan Pedro Castellano, baraja ya “una propuesta” de recuperación ambiental de la zona afectada para las próximas semanas, que se inclina más por otra vegetación que por replantar el pinar destruido.

La presidenta de la Junta ha dado por “controlado” el incendio sobre las 10.00 horas de la mañana del martes, felicitándose por el trabajo “coordinado” de las administraciones, y sobre todo por el esfuerzo de los 200 efectivos del Infoca, el Seprona (Guardia Civil) y la Policía Nacional.

El fuego, con tres focos activos y diseminados, se prolongó unas 48 horas, entre la tarde noche del sábado y el lunes, obligó a desalojar a 2.000 personas y dejó aisladas durante horas a casi 50.000 vecinos y veraneantes del entorno de Matalascañas. Ahora se investiga ya sobre las posibles causas que provocaron el incendio. Descartando que haya sido por efecto de la propia naturaleza (por ejemplo un rayo), la Consejería de Medio Ambiente apunta ya a la mano del hombre como principal hipótesis, sin determinar aún si fue intencionado o fruto de alguna negligencia.

La falsa recalificación

Susana Díaz ha vuelto a recalcar que su Gobierno no recalificará “ni un solo metro de suelo quemado” próximo a Doñana. No sólo porque la Ley de Patrimonio Nacional lo prohíbe, sino porque hay una determinación política clara de su Ejecutivo para no hacerlo. El fuego que ha amenazado al parque ha avivado muchos bulos en las redes sociales, incluso ha motivado que algunos grupos políticos planteen los riesgos de la recalificación de esta zona protegida a través de la Ley de Montes, bien para supuestos usos urbanísticos, bien para dar cabida al proyecto de gasoducto de Gas Natural.

Ninguna de las dos hipótesis es factible y “nada tienen que ver con este incendio”, racalcan al unísono la Consejería de Medio Ambiente y el grupo ecologista WWF. La Ley de Montes, modificada por el Gobierno del PP en 2015, permite a las comunidades autónomas recalificar zonas calcinadas por “razones imperiosas de interés público”, sin aclarar cuáles serían esas razones. Se trata de una “excepción” a la propia ley, que prohibe taxativamente el cambio de uso forestal “al menos durante 30 años”.

Sin embargo, Doñana es parque nacional y no se rige por esta normativa, sino por la Ley de Patrimonio Nacional. “La mayor parte de la superficie afectada está protegida, de modo que esa opción es inviable, aparte de que la presidenta Díaz ha sido clara al respecto”, dicen desde la Junta. Además, el artículo 50 de la Ley andaluza 5/1999, de prevención y lucha contra los incendios forestales, establece que “la pérdida total o parcial de cubierta vegetal como consecuencia de un incendio forestal no alterará la calificación jurídica de dicha superficie como terreno forestal”.

En cuanto al proyecto de Gas Natural, cuenta con el visto bueno del Gobierno central desde 2010, y está pendiente de otros permisos que nada tienen que ver con recalificaciones.

Pese a todo, Podemos sí ha relacionado abiertamente el incendio próxima a Doñana con la Ley de Montes, subrayando que no toda la superficie calcinada está blindada a posibles recalificaciones. Con el incendio aún activo, la senadora de la formación morada por designación del Parlamento de Andalucía, Maribel Mora, compareció el lunes junto a la coordinadora regional, Teresa Rodríguez, para anunciar que su formación llevará al Congreso una propuesta para modificar la citada Ley de Montes, con objeto de recuperar el artículo 50 de prohibición de recalificar los terrenos que hayan sido objeto de incendios forestales.

Más rotundo fue uno de los fundadores de Podemos, Juan Carlos Monedero, que un día antes escribió en su cuenta de Twitter: “Cuando se aprobó la ley de Montes el PP y Rajoy a la cabeza se ponían del lado de los pirómanos. No lloréis Doñana hipocritas”. Pero si hay un tuit que ha sentado mal al Gobierno de Susana Díaz es el de la nueva presidenta del PSOE, Cristina Narbona, exministra de Medio Ambiente, que dejó escrito: “Ojo, el entorno del Parque Nacional no tiene la misma protección”. A los socialistas andaluces les ha irritado esta insinuación, primero porque la corona forestal afectada sí está bajo protección, y segundo, porque “existe una determinación clara y taxativa del Ejecutivo andaluz de proteger Doñana ante cualquier amenaza, y ella debería saberlo”, advierten.