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Archidona Interior inaugura la cárcel que convirtió en un CIE improvisado y donde murió el argelino Bouderbala

El centro penitenciario de Archidona será inaugurado este lunes. Funcionarios de prisiones han convocado una protesta en las puertas del centro para denunciar la precariedad laboral que sufren. 

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El argelino fallecido en Archidona, Mohamed Buderbala, según una imagen difundida por la medios de comunicación de Argelia.

El centro penitenciario Málaga II, ubicado en la localidad de Archidona, será inaugurado el lunes por el secretario de Estado de Seguridad, José Antonio Nieto, tras ser utilizado por Interior para encerrar a más de medio millar de inmigrantes argelinos entre los pasados noviembre y enero, período en el que se produjo el suicidio de uno de los internos: Bouderbala Mohamme

La inauguración real, por tanto, de este centro penitenciario fue el pasado 20 de noviembre, cuando sirvió para encerrar a 572 inmigrantes de origen argelino en funciones de Centro de Internamiento de Extranjeros. Fue el 29 de diciembre cuando se produjo el suicido de Bouderbala Mohamme.

El hermano de Mohamme señaló a los medios que el día antes, el 28 de diciembre, habló por teléfono con su hermano y que éste le contó que "estaba muy bien", según el relato del hermano, que ha asegurado que era "alegre, joven y deportista"

Otro de los ciudadanos argelinos que fue encerrado por Interior en Archidona denunció en esta entrevista con Público la agresividad policial desde el minuto 1 de su internamiento:

“Desde el primer día. Nos trataban con mucha violencia, nos pegaban con las porras, nos tiraban al suelo. Yo he tenido suerte y nunca me pegaron, pero he visto cómo pegaban a muchos compañeros. Y cuando no te pegaban hacían cosas peores. Cosas inhumanas, humillantes, te quitaban toda la dignidad. Nos veían como animales, nunca sentí que me vieran como una persona”. 

Concentración prohibida

Además, la inuaguración como cárcel de este edificio ha estado rodeada de polémica por la prohibición por parte de la subdelegación del Gobierno de una protesta en los alrededores de la prisión durante la inauguración "por las molestias y trastornos que conllevaría a las autoridades e invitados". La protesta había sido convocada por el sindicato Acaip por el empeoramiento de las condiciones de trabajo de los funcionarios de prisiones.

La decisión de la subdelegación del Gobierno, sin embargo, fue revocada por el Tribunal Superior de Justicia, que dio la razón al sindicato y otorgó autorización legal a la manifestación. 

Construida en 2010

La prisión, cuya construcción fue adjudicada en febrero de 2010, ha supuesto una inversión en torno a los cien millones de euros y cuenta con 1.008 celdas residenciales, 72 celdas en ingresos, cincuenta en régimen cerrado y 64 camas en enfermería.

Las obras principales del edificio concluyeron en 2013, con una superficie construida es de 102.232 metros cuadrados en una parcela de 361.859 metros cuadrados, y las dependencias se reparten en doce módulos residenciales, cuatro polivalentes, uno de régimen cerrado, otro de ingresos, salidas y tránsitos y otro de enfermería.