Publicado: 29.12.2015 16:42 |Actualizado: 30.12.2015 16:38

Investigaciones apuntan a quemas imprudentes como la principal causa de los fuegos en el norte de España

En Asturias siguen vivos ocho focos pero todos están bajo control. Cantabria queda prácticamente libre de fuegos, pero sigue en alerta máxima. El incendio de Berango se dio por extinguido el lunes por la noche

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Un helicóptero suelta agua en el bosque de La Fresneda, cerca de Oviedo./ REUTERS/Eloy Alonso

Un helicóptero suelta agua en el bosque de La Fresneda, cerca de Oviedo./ REUTERS/Eloy Alonso

MADRID.- Las investigaciones llevadas a cabo hasta ahora por el Seprona de la Guardia Civil de los incendios que se registran en la Cornisa Cantábrica apuntan más a imprudencias, sobre todo por quemas para la regeneración de pastos, que a una intencionalidad de pirómanos, aunque no se descarta en algún caso.

Aún no han concluido las investigaciones porque tampoco se han apagado todos los fuegos, pero las primeras conclusiones de las pesquisas remitidas a la fiscalía revelan que la mayor parte de los incendios se ha declarado por imprudencias en la quema de rastrojo para la regeneración de los pastos, según han señalado a Efe fuentes fiscales.



Cantabria, Asturias y, en menor medida País Vasco y Navarra, han resultado afectadas en los últimos días por numerosos incendios que, a su vez, han provocado decenas de focos favorecidos por el viento, que puede "arrastrar" una pavesa hasta 30 kilómetros de distancia desde el origen del fuego, recuerdan las fuentes.

Las lluvia caída durante la pasada noche ha favorecido la extinción de la mayor parte de los incendios forestales en Asturias, donde esta mañana sólo seguían vivos ocho focos, todos ellos controlados, han informado a Efe fuentes del Servicio de Emergencias del Principado.

Mientras, Cantabria ha amanecido hoy prácticamente libre de fuegos forestales después de seis días en los que ha habido un centenar de focos, aunque se mantiene la alerta máxima ante la previsión meteorológica que anuncia vientos del sur, aunque de menor intensidad que ayer, y calor.

Imprudencias en la quema de rastrojo

Hasta el momento, sólo dos personas han sido imputadas por la Guardia Civil, según han dicho a Efe fuentes de la investigación. Una de ellas detenida ayer mismo.

Se trata de un vecino de Oviedo, que quedó luego en libertad, arrestado en el monte de La Corolla, en Villaviciosa, como presunto autor de un delito de imprudencia que generó un incendio de pequeñas dimensiones en esa zona.

Otro hombre ha sido imputado en Asturias por un incendio imprudente, el pasado 20 de noviembre, en el Valle del Ponga. El fuego dio lugar a varios focos, provocados por quemas no autorizadas para la regeneración de pastos. También quedó en libertad.

Y es ese tipo de quemas las que pueden estar detrás de unos incendios que otros meses de diciembre no han sido tan relevantes, pero este año, en el que las lluvias tardan en llegar, la sequía del campo ha propagado con más virulencia.

Unas quemas que, precisamente por la sequía, no están autorizadas por los gobiernos regionales, por lo que, en cualquier caso, se trata de acciones prohibidas, casi clandestinas, que dan lugar a la comisión de un delito por imprudencia.

Muchos de esos incendios se han declarado en zonas comunales donde el ganado puede pastar libremente.

El incendio de Berango, extinguido el lunes por la noche

El incendio forestal declarado el domingo en el municipio vizcaíno de Berango ha quedado extinguido tras quemar unas 200 hectáreas, según ha informado hoy la Diputación Foral de Bizkaia. EFE/Miguel Toña

El incendio forestal declarado el domingo en el municipio vizcaíno de Berango ha quedado extinguido tras quemar unas 200 hectáreas, según ha informado hoy la Diputación Foral de Bizkaia. EFE/Miguel Toña

El incendio forestal declarado el domingo en el municipio vizcaíno de Berango ha quemado unas 200 hectáreas, ha informado hoy la Diputación Foral. En un principio se calculó que el fuego había afectado a unas 120 o 130 hectáreas, aunque fuentes de la Diputación vizcaína han precisado hoy que la superficie quemada es de unas 200 hectáreas.

El incendio, que se inició sobre las 20.30 horas del domingo, se dio por extinguido ayer por la noche gracias al trabajo de los bomberos y los agentes forestales, ayudados por la lluvia caída en la zona.

En esas horas lucharon contra el fuego unas 120 personas: 50 bomberos de los parques de la Diputación vizcaína y unos 70 agentes forestales del servicio de montes y de la sociedad foral Basalan, con el apoyo de dos hidroaviones enviados por el Ministerio de Medio Ambiente.

El fuego estuvo cerca de algunas viviendas, un polígono industrial y el cementerio de Berango, pero no causó daños personales ni en viviendas, aunque algunos vecinos de Sopelana fueron desalojados de sus casas en las primeras horas del siniestro.

Una vez sofocado el fuego, en la zona permanecen esta mañana dos retenes de agentes forestales, integrado por seis personas cada uno, para efectuar labores de vigilancia y control, dado que aún salen pequeñas columnas de humo de algunos puntos, han precisado las fuentes de la Diputación.

El incendio se declaró en la tarde del domingo en Berango y se extendió rápidamente a causa del fuerte viento hasta el municipio vecino de Sopelana. Del terreno afectado, un 70 por ciento corresponde a la localidad de Berango y el 30 por ciento restante a Sopelana, según han detallado las fuentes forales.

Sobre las causas del incendio, la Diputación ha indicado que ahora, una vez extinguido el fuego, comenzará la investigación de los especialistas. Los servicios de la Diputación vizcaína trabajan hoy en delimitar el perímetro de la zona afectada y en elaborar el informe preceptivo.

Este informe, según la Diputación, recogerá cuánta superficie de matorral, pasto y arbolado ha resultado quedada por el incendio, datos que aún están pendientes de valoración. Las fuentes de la Diputación han precisado que las 200 hectáreas quemadas constituyen una cantidad significativa para lo que suele ser habitual en Bizkaia, un territorio que cuenta con un total de 130.000 hectáreas de arbolado

464 militares y 123 vehículos para luchar contra el fuego

La Unidad Militar de Emergencias (UME) con base en Ferral del Bernesga (León) ha habilitado en los dos últimos días "importantes" dispositivos para luchar contra los numerosos incendios registrados en la Cornisa Cantábrica, hasta llegar a los 464 militares y 123 vehículos actualmente.

Tras una primera intervención y posterior retirada de efectivos, la UME fue requerida nuevamente para actuar el pasado domingo en varios incendios en la vertiente cántabra de la Cordillera Cantábrica.

Según ha informado el Ministerio de Defensa, las primeras unidades llegaron de madrugada y de forma progresiva se fueron incrementado los medios, que son actualmente de 464 militares y 123 vehículos (de ellos 36 autobombas, ocho nodrizas y una máquina Dozer para realizar cortafuegos).

Unas dotaciones materiales y personales que se han configurado en tres unidades tipo compañía, que se reparten las zonas de acción de Ruente, Corrales de Buelna y Liendo, en Cantabria, donde han actuado en diversos incendios forestales, en estrecha coordinación con los servicios de emergencia de esta Comunidad Autónoma.

Esta actuación se extendió ayer al Principado de Asturias, donde los miembros de la UME han tenido que regresar tras sus intervenciones de la semana pasada. En los focos del Principado trabajan en estos momentos 74 militares y 27 vehículos (entre ellos 12 autobombas y 1 vehículo nodriza).

El área inicial de la emergencia fue la zona de Soto de Ribera, próxima a la localidad de Mieres, desplazándose posteriormente hacia otros incendios, siempre en colaboración con los servicios de emergencia del Principado.

Aunque el grueso de militares pertenecen al V Batallón de Intervención en Emergencias ubicado en León, también se han recibido refuerzos de los Batallones I y IV, con sede en Madrid y Zaragoza, respectivamente.

Además, también han participado en las labores de extinción aviones Canadair del Grupo 43 y se ha incorporando un helicóptero ligero de reconocimiento EC-135, que reforzará la capacidad de observación sobre los incendios.