Publicado: 01.08.2015 20:48 |Actualizado: 02.08.2015 19:45

La manada del león Cecil, a merced
de los cazadores furtivos

Zimbabue acusa a otro estadounidense de cazar un segundo felino de forma ilegal. Las autoridades del país restringen la caza mayor de forma indefinida

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Jericó (de pie) y Cecil en una imagen de archivo.

El león Cecil, el más famoso de Zimbabue, tumbado junto a su hermano Jericó.

Las autoridades de Zimbabue han acusado a otro ciudadano estadounidense de cazar de forma ilegal a otro león, meses antes de que otro compatriota suyo abatiera a Cecil, el felino más popular del país africano. Jan Casmir Sieski, de Pensilvania, está acusado de haber participado en la cacería ilegal de un león el pasado abril, según ha informado la Autoridad de los Parques y Vida Salvaje de Zimbabue (ZPWMA, en sus siglas inglesas).

Zimbabue ha detenido a un ciudadano suyo, Headman Sibanda, acusado de dirigir la cacería ilegal en la que murió este segundo felino el pasado 2 de julio, indicó la ZPWMA.
"Se ha detenido a Headman Sibanda, acusado de violar las regulaciones de caza, al cazar sin permiso en su granja -Railway Farm 31-. También es el dueño de Nyala Safaris, que organizó la cacería", dijo el organismo en un comunicado.

Tras la polémica desencadenada por la muerte de Cecil, este sábado se dijo que su hermano, Jericó, también había sido abatido, pero esta información ha sido desmentida finalmente. "'Jericó' parece estar vivo y bien", ha informado Shelley Cox, miembro del equipo que rastrea la manada del león con la ayuda de dispositivos de posicionamiento. El también investigador Brent Stapelkamp, ha corroborado a la agencia Reuters la opinión de Cox. "Nada más escuchar las informaciones, eché un vistazo al ordenador y sus movimientos parecen normales. Envió una señal de GPS sobre las 20.06 ─hora peninsular española─", según Stapelkamp.



Jericó se convirtió en el líder de la manada tras la muerte de Cecil a manos del dentista Walter Palmer, residente en el estado norteamericano de Minnesota, tras pagar 50.000 euros para organizar la cacería. La muerte de Cecil, uno de los símbolos del parque, desató no sólo la condena e indignación de los zimbabuenses, sino también de defensores de los derechos de los animales y de numerosos ciudadanos a través de las redes sociales.

Tras la muerte del león, los expertos se mostraban preocupados ante la posibilidad de que Jericó no pudiera proteger solo su territorio. Jericó se ha convertido en la última línea de defensa para proteger a los cachorros de la manada ante el acecho de otros leones, por un lado, y de cazadores furtivos, por otro.

El león Cecil, de 13 años de edad, fue atraído con una presa amarrada a un vehículo como cebo para abatirlo fuera del parque, de modo que técnicamente ya no era ilegal cazarlo, según la Fuerza Especial para la Conservación de Zimbabue (ZCTF, en inglés). El Gobierno de Zimbabue ha solicitado a Estados Unidos la extradición de Palmer, cuya cacería fue conocida cuando ya había abandonado el país africano.

Mientras tanto, Zimbabue ha anunciado que aplicará restricciones de forma indefinida a la caza de leones, leopardos y elefantes, especialmente en las áreas que rodean los parques naturales. En el país, la caza mayor solamente es autorizada en reservas privadas y respetando ciertas cuotas, pero no en los parques nacionales como el de Hwange, donde vivía Cecil.

La caza con arco y flechas también ha sido suspendida, siempre que no haya sido autorizada por el director de la ZPWMA. Además, las autoridades conservacionistas del país surafricano han lanzado una campaña junto a otras agencias gubernamentales para impedir la caza furtiva.

Zimbabue recuerda asimismo a los cazadores que también es ilegal transferir a los animales de una zona de caza a otra, ya que ello supondría alterar el sistema de cuotas que permite esta actividad en determinadas áreas. "Cualquier caso de transferencia de cuotas será considerado caza furtiva. La ZPWMA no dudará en detener, juzgar y prohibir de por vida a cualquier persona, incluyendo a cazadores profesionales, clientes y terratenientes que violen la ley", se advierte en un comunicado. Zimbabue cuenta con una población de cerca de 2.000 leones, de los cuales 70 son cazados de forma legal cada año, según fuentes oficiales.