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Maltrato animal Amputar el rabo a los perros por motivos estéticos será finalmente ilegal

El PP, que pedía que se permitieran estas amputaciones, rectifica y pide ratificar el Convenio europeo de protección animal en su versión original.

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Otros países firmantes del Convenio introdujeron una excepción para poder amputar los rabos de los animales, como quería el PP. EFE

El grupo popular del Senado ha dado finalmente marcha atrás y no enmendará el Convenio europeo que prohíbe la amputación del rabo de los perros por motivos estéticos. El convenio fue ratificado por el Congreso el pasado 16 de marzo y este miércoles lo será previsiblemente por el pleno de la Cámara Alta.

Mediante un escrito presentado a última hora de este martes, los conservadores han solicitado "la vuelta al texto del Convenio remitido por el Congreso", lo que supone en la práctica una rectificación de la postura que hasta ahora había mantenido el PP, en consonancia con la posición del Gobierno, y que pretendía que se pudiera cortar el rabo a los animales por motivos estéticos.

Así, el dictamen que aprobará el pleno del Senado será el mismo que remitió el Congreso para ratificar el Convenio europeo de protección de animales de compañía, un texto que garantiza una legislación básica para el bienestar animal en los 47 estados del Consejo de Europa.

Si el PP no hubiera rectificado, su mayoría absoluta en el Senado habría permitido aprobar el Convenio, pero incluyendo una excepción, que permitía seguir amputando el rabo a los perros sin motivos médicos.

El Convenio europeo de protección animal data de 1987, y hasta ahora, 30 años más tarde, España no lo había ratificado. 

Entre otras cuestiones, el Convenio establece normas para la tenencia, reproducción, adquisición, adiestramiento y cría de los animales de compañía. Por ejemplo, recoge la prohibición de vender animales a los menores de 16 años sin consentimiento de sus padres o estipula que la cría, custoria y comercio de animales de compañía debe hacerse por parte de personas con los conocimientos adecuados.

Asimismo, plantea restricciones para el uso de estos animales en la publicidad, los espectáculos y los concursos, así como en los modos de sacrificio, que "deberá efectuarse con los menores sufrimientos físicos y psíquicos posibles".