Publicado: 08.03.2016 12:25 |Actualizado: 08.03.2016 13:41

El matrimonio anarquista chileno acusado de atentar contra la Basílica del Pilar niega su participación

Los acusados se desvinculan de cualquier organización terrorista y defienden las 'virtudes' que, a su juicio, tiene el "anarquismo". La presidenta del tribunal les ha tenido que llamar la atención: "¡Mítines aquí no!". La Fiscalía pide 44 años de cárcel para ellos.

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Francisco Solar y Mónica Caballero, acusados de colocar un artefacto explosivo en la Basílica del Pilar de Zaragoza en octubre de 2013. EFE

Francisco Solar y Mónica Caballero, acusados de colocar un artefacto explosivo en la Basílica del Pilar de Zaragoza en octubre de 2013. EFE

SAN FERNANDO DE HENARES (MADRID).- Un matrimonio de anarquistas chileno ha negado este martes en la Audiencia Nacional haber cometido el 2 de octubre de 2013 el atentado en la Basílica del Pilar (Zaragoza) en el que resultó herida una mujer y ha negado pertenencia a organización terrorista alguna, al ser contrario a sus ideas.

Ambos acusados, conocidos como 'Cariñoso' y 'Moniquita', han asegurado que no participaron en el atentado contra la Basílica del Pilar y que tampoco prepararon otro para ser cometido en el Monasterio de Montserrat de Barcelona, y han asegurado que visitaron este último pero como turistas y por interés cultural. Los procesados han aprovechado para defender las 'virtudes' que, a su juicio, tiene el "anarquismo". "¡Mítines aquí no! ¡!Aquí no!", ha exclamado la presidenta del tribunal, Ángela Murillo.



La Audiencia Nacional ha iniciado esta martes el juicio de Francisco Javier Solar Domínguez y Mónica Andrea Caballero Sepúlveda, para quienes la fiscal pide 44 años de cárcel por varios delitos, entre ellos pertenencia a organización terrorista.

Destrozos en la basílica de El Pilar. EFE

Según la fiscal, ambos formaban parte del Comando Insurreccionalista Mateo Morral, que estaba integrado a su vez en los Grupos Anarquistas Coordinados (GAC), una estructura que se creó en 2012 para organizar a los grupos anarquistas que hasta ese momento actuaban aislados. 

Los acusados han negado pertenecer a organización terrorista alguna al ser contrario a su ideario anarquista que considera "dañina para el ser humano cualquier cúpula de poder" ya que "afecta a la libertad individual".

"¿Es usted anarquista?" ha preguntado la defensa al chileno, conocido con el alias 'Cariñoso', después de que este expusiera ante el tribunal las buenas notas obtenidas en la Escuela de Filología en la que se matriculó tras llegar junto a su mujer en 2012 a Barcelona, donde ella vendía postres a restaurantes chilenos y se sustentaban gracias a sus ahorros y la ayuda económica que recibían de la familia.

¡Mítines aquí no!

"Sí, soy anarquista porque entiendo que es la libertad alejada de toda coacción. Pienso que la creatividad individual surge cuando no hay autoridad ni órdenes ni mandamientos rectores, que solo atrofian y degradan la conducta humana. El Estado implica subordinación y es contrario a todo intento de libertad, implica también la existencia de usureros y explotadores...", ha expuesto Solar, lo que ha provocado que la magistrada exclamara "¡No nos de un mitin, no nos interesa!" e instara a la defensa a centrar sus preguntas en los hechos investigados.

Ambos acusados ya fueron juzgados en una causa similar en Chile, llamada "caso Bombas", en la que resultaron absueltos.

Apoyo anarquista

Una veintena de personas pertenecientes a colectivos anarquistas se han personado en el juicio para apoyar a los acusados y la presidenta de la Sala les ha tenido que advertir que si no guardaban silencio se tenían que ir a la calle inmediatamente.

La fiscal afirma en sus conclusiones provisionales que el 2 de octubre de 2013 los dos acusados se desplazaron desde Barcelona hasta Zaragoza en autobús para colocar en la Basílica el artefacto, compuesto de una bombona de butano, dos kilos de pólvora y un reloj activador.

Una vez lo pusieron allí, explotó a las 13:45 horas en la nave central del altar mayor de la basílica y tuvo un radio de acción de 26 metros, que causó heridas a una mujer en el oído. En el momento de la explosión en el templo se encontraba también un grupo de 50 turistas norteamericanos y cuatro trabajadores, que no resultaron heridos.