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Medio ambiente Los árboles enfermos de Madrid: 12.852 talas por riesgo de caída en dos años

Sólo en el último mes de marzo, la lluvia y el viento han tirado cientos de ramas y 2.170 árboles en toda la ciudad. Ecologistas en Acción denuncia "la deficiente gestión" del pasado en la problemática del arbolado actual.

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Uno de los árboles caídos en El Retiro (Madrid). /@_ELRETIRO

Desde 2016 un total de 12.852 árboles han tenido que ser retirados de la ciudad de Madrid; los últimos esta misma semana en el Paseo de la Castellana, donde se talarán 750 ejemplares. Son parte de los 144.359 árboles que el Ayuntamiento de Manuela Carmena sometió a una inspección urgente y extraordinaria por su riesgo de caída al principio de la legislatura y que, pese a todo, siguen provocando incidentes graves.

Sólo en el último mes de marzo, la lluvia y el viento han tirado cientos de ramas y 2.170 árboles en toda la ciudad, según ha informado el consistorio madrileño en un comunicado que anunciaba la reapertura de El Retiro, cerrado desde que el pasado sábado 24 de marzo la caída de un pino acabara con la vida de un niño de cuatro años en uno de los parques más frecuentados de la capital.

No era el primer suceso de este tipo. En 2016, el desprendimiento de una rama mató a un hombre en pleno Camino de Vinateros. Y en 2014 otros dos hombres corrieron la misma suerte.

“La nueva corporación de Ahora Madrid se ha encontrado encima de la mesa con decenas de informes que aconsejan talas y reposiciones. Miles de árboles que hay que retirar de las calles y de inmediato, no poco a poco, como hubiera sido aconsejable en una gestión responsable”, señalan desde Ecologistas en Acción, que cree que los problemas actuales se deben, en buena parte, a “la deficiente gestión heredada del pasado”.

Madrid es una de las capitales europeas más arboladas, con 300.000 árboles de calle y más de 2 millones de ejemplares en total, en parte por las campañas de repoblación llevadas a cabo durante los años 90 y que hoy se consideran poco adecuadas. “Se ha primado la cantidad sobre la calidad”, dice la organización ecologista. El propio consistorio reconoció que uno de los problemas de la Castellana es que los árboles están “demasiado juntos”, impidiendo que crezcan sanos.

“Fruto de lo anterior son las podas inadecuadas que han supuesto un deterioro prematuro de la salud de los árboles, podredumbres y daños estructurales que provocan caídas de ramas y accidentes”, afirma la ONG, que también critica un mantenimiento deficiente, tanto en número de jardineros, como de medios y presupuesto. "Las tareas de mantenimiento se hacen de forma deficitaria sencillamente porque los jardineros no llegan".

En realidad, nadie se preocupó del mal estado de los ejemplares hasta que los accidentes mortales de 2014 llevaron al consistorio de Ana Botella a encargar un estudio técnico que aconsejó talar 1.500 árboles en un plan al que el gobierno municipal del PP dedicó 394.000 euros.

Cuatro años después, el problema detectado por aquel entonces se ha revelado mucho mayor. El Ayuntamiento anunció el pasado diciembre una inversión de 30,06 millones de euros para revisar 545.000 árboles más.