Publicado: 04.10.2016 14:01 |Actualizado: 04.10.2016 14:07

Miguel Ángel Flores no entrará en prisión por el Madrid Arena

La Fiscalía y las acusaciones han solicitado en una vistilla su ingreso inmediato, ya que estiman que sí hay motivos de fuga al no tener ya negocios ni cuentas.

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El empresario promotor y principal acusado por la tragedia del Madrid Arena, Miguel Ángel Flores, atiende a los medios de comunicación en la Audiencia Provincial de Madrid, donde hoy se le ha condenado a cuatro años de prisión por la muerte de cinco jóven

El empresario promotor y principal acusado por la tragedia del Madrid Arena, Miguel Ángel Flores, atiende a los medios de comunicación en la Audiencia Provincial de Madrid, donde hoy se le ha condenado a cuatro años de prisión por la muerte de cinco jóvenes ocurrida en la macrofiesta de Halloween en la madrugada del 1 de noviembre de 2012. La Sala ha considerado a Flores máximo responsable de la tragedia y le achaca que actuó intentando conseguir en todo momento el máximo beneficio económico. EFE/Juan Carlos Hidalgo

MADRID.- El empresario Miguel Ángel Flores, condenado a cuatro años de cárcel por el Madrid Arena, no entrará de forma inmediata en prisión, tal y como lo había solicitado la Fiscalía de Madrid y las acusaciones particulares en una vistilla celebrada esta mañana en la Audiencia Provincial de Madrid. No obstante, esta resolución no es firme, por lo que cabe recurso de súplica en el plazo de tres días.

La Sección Séptima ha determinado en un auto que al haber sido condenado a la pena menos grave, la Sala "no considera prodecente el cumplimiento anticipado de la sentencia".



En la vistilla, Flores ha alegado que su padre y su hermano dependen económicamente de él, lo que justificaría que no hay riesgo de fuga y, por tanto, motivos para sustentar su ingreso en prisión anticipada.

En la comparecencia, celebrada a puerta cerrada, el fiscal ha solicitado el cumplimiento anticipado de la sentencia, sin esperar a que haya un fallo firme por parte del Tribunal Supremo. Todas las acusaciones particulares se han adherido a esta petición al considerar que sí existe riesgo de fuga y que su situación actual ha variado respecto a la que tenía hace meses.

"Ahora no tiene patrimonio ninguno ni negocios. Su familia ya no depende de él. Por tanto, no tiene arraigo", manifestaba antes de conocer la resolución el abogado Ábdon Núñez, que defiende a la familia de Belén Langdon.

Además, destacaba que no se sabe dónde están los 600.000 euros recaudados durante la fiesta mortal, dinero que podría estar en algún país de Latinoamérica.

En el auto se señala que tanto el Ministerio Fiscal como las acusaciones particulares han aludido como argumentos para justificar su petición tanto al hecho de que ya se ha dictado sentencia condenatoria como a la disponibilidad económica de Miguel Ángel Flores para interesar que se decrete la prisión provisional del mismo.

Además, la Audiencia considera que no se han aportado datos objetivos que evidencien que la situación económica del empresario ha variado desde que se ha dictado la sentencia por la que se le condena.

Ante las partes, Flores ha señalado que siempre ha comparecido ante la Justicia y que su familia depende a día de hoy de él, desterrando así la idea de una posible fuga. El riesgo de fuga es el principal motivo que tendrá que valorar la Sala juzgadora.

En la vistilla, el abogado de Flores ha alegado que no se cumplen los requisitos para esta medida, dado que se da en casos excepcionales como en delitos peligrosos o que el riesgo de fuga ya no existe ante la cercanía del ingreso en la cárcel. Las acusaciones se han posicionado al lado del Ministerio Público.

El letrado José Luis Fuertes entiende que no hay fundamente para su ingreso, ya que la pena a la que ha sido condenado es la misma que se pedía antes de la celebración del juicio. Así, insiste en que hay jurisprudencia que le da la razón y considera que se trata de una petición mediática.

La sentencia de la Audiencia condena a Flores a cuatro años de cárcel por cinco delitos de homicidio imprudente grave y 29 delitos de lesiones. La pena coincide con la petición de la Fiscalía y de algunas acusaciones particulares.