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Huelga feminista Y las banderas cambiaron al lila en Barcelona

Una ola de banderas moradas celebra el Día de la Mujer en Barcelona, donde las señoras jubiladas, las estudiantes universitarias o las 'kellys' levantan sus pancartas, entre sonrisas y gritos reivindicativos.

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Manifestación feminista en Barcelona. / ENRIC FONTCUBERTA (EFE)

Miles de personas se manifiestan en el centro de Barcelona por el Día de la Mujer, entre lemas reivindicativos y ambiente festivo.

Caminando por la Diagonal, los grafitis me van indicando que me acerco a mi destino. Las pintadas clásicas en las sedes de los bancos que encontraríamos durante una huelga general -por ejemplo, ahora estoy ante un Santander- hoy también son contra el capitalismo, pero el spray negro se ha cambiado por la tinta lila: '' CAPITAL Y PATRIARCADO, ALIANZA CRIMINAL ''. Mientras sigo caminando, una chica le dice a su pareja, muriéndose de risa, que en la parada de bus ha visto una pintada que decía ''Machete al machote ''.

Llego a la Diagonal con Paseo de Gracia, donde casi no se puede avanzar. Últimamente esta calle ha visto banderas de todos los colores: hoy tocan las lilas. Pero también hay algunas del movimiento gay e incluso algunas republicanas. Las estelades o rojigualdas tan habituales han desaparecido. Las consignas se lanzan tanto en catalán como en castellano, y entre los carteles prolifera el inglés. El gigante obelisco del cruce está lleno de pintadas moradas.

Hablo un rato con Marta, estudiante de ingeniería industrial. Me dice que lo importante de la huelga y de la mani de este jueves es visibilizar el movimiento feminista, que últimamente ha cogido tanta fuerza. También cree que gracias a este impulso mucha más gente ve con simpatía las proclamas feministas, cosa que no ocurría antes.

- ¿Y como te hiciste feminista?

- No sé ... Yo tenía mi entorno burbuja donde no pensaba en estas cosas, pero ya en la carrera empecé a leer sobre el tema... En Industriales siempre estaba rodeada de tíos, y muchas veces en las conversaciones me sentía incómoda o tratada como un objeto.

En su carrera, me dice, un cuarto de los alumnos son chicas. En cambio, en la asamblea de su facultad, donde participa, las mujeres casi son la mitad. A pesar de su relación con el movimiento feminista de izquierdas, también tiene algunas críticas. Cuando le pregunto sobre las reivindicaciones anticapitalistas de la mani, me recuerda que en todos los sistemas ha habido patriarcado, incluido el comunismo. También me dice que entiende la percepción que tienen algunas mujeres del feminismo como un movimiento '' que las trata sólo como víctimas '' o que exige que '' estén siempre enfadadas''.

''Pero eso es quedarse con los tópicos, con sólo una parte, y yo prefiero fijarme en la reivindicación y los objetivos centrales, no en estas críticas al margen '', me dice sonriendo.

Marea morada sobre la noche negra

La manifestación se estira por Paseo de Gracia hasta Plaza Cataluña, con miles de personas de gran variedad, cuando ya ha empezado a hacerse de noche. Ante mí cruzan desde un grupo de kellys reivindicando derechos laborales, pasando por un par de chicas de Femen sin ropa de cintura para arriba, hasta trabajadoras del Pizza Hut miembros de la CGT. Varios adolescentes alrededor de 15 años -tanto chicos como chicas- llevan pancartas hechas con cartones. Un grupo de señoras -un par de ellas, en silla de ruedas- se sientan en un banco, todas vestidas de lila. Un padre lleva a su hija pequeña a hombros, mientras la niña sujeta un papel con un lema reivindicativo. Varias chicas musulmanas llevan velos morados. Hay algunos lacitos amarillos combinados con abrigos púrpuras. Una chica pasea un elegante bulldog de color blanco que lleva un pañuelo lila en el cuello.

Las pancartas son bastante imaginativas:

- '' CHOCHOCENTRISTAS ''

- '' De camino a casa quiero ser libre, no valiente ''

- '' No te creas a Disney, una bestia no se convierte en príncipe azul ''

- '' No quiero tus piropos, quiero que te mueras''

Mientras voy avanzando entre toda esta densidad humana, me paro a hablar con dos hermanas, Eugenia y Jordina. Ambas tienen unos 50 años y trabajan en la administración pública. Hoy han hecho huelga: ''Es la primera vez que vamos a una mani feminista. Quiero decir, feministas lo hemos sido desde siempre, nos ha venido de casa, nuestra madre y nuestra abuela ya trabajaban... Nunca hemos sido activistas, pero siempre nos ha importado el tema... ¿Y sabes que nos ha sorprendido? Que hoy hay muchas chicas jóvenes. Si han venido más o menos hombres nos es igual, pero ¡mira cuántas jóvenes! ''.

Plaza Cataluña, llena de nuevo

Como todas las manifestaciones que últimamente transcurren en nuestra ciudad, el recorrido reivindicativo por Paseo de Gracia no puede terminar sin los pertinentes discursos en Plaza Cataluña. Llego y me encuentro el centro de Barcelona lleno de pancartas colgadas de los árboles y tiendas de plástico esparcidas por la plaza, ante un escenario muy grande donde comienza el discurso.

- ''¡Somos parias, somos gitanas, somos mujeres con diversidad funcional! ¡Nos sabemos trans, bi, queer, hetero! ¡Somos las asesinadas, somos las presas, somos las que nos quedamos en el mar! ''

(Aplausos)

- '' Denunciamos la LGTBIfòbia como violencia machista. Denunciamos las cargas policiales del 1 de octubre donde hubo agresiones sexuales. Llamamos contra las formas de violencia y represión, y denunciamos el artículo 155! ''

(Unas señoras a mi lado: '' ¡Y que tendrá que ver! '')

- ''¡Basta de discriminación laboral y acoso sexual en el trabajo! [...] ¡Llamamos contra el neoliberalismo salvaje, contra el cambio climático y por la soberanía alimentaria! [...] ¡Pedimos el reconocimiento de los derechos laborales de las trabajadoras sexuales! [...] ¡Queremos una educación pública, laica y feminista! [...] ¡Denunciamos las ayudas a las escuelas del Opus! [...] ¡Queremos perspectiva de género en todas las asignaturas escolares! [...] ¡Las guerras son la extensión del patriarcado! [...] ¡Pedimos el cierre inmediato de los CIE 's! [...] ¡Denunciamos la justicia patriarcal! ''

Y el manifiesto termina con un gran aplauso.