Público
Público

Las mujeres indias se enfrentan a sus demonios

Todavía hoy es difícil nacer niña en India, donde el patriarcado sigue muy arraigado. La actuación gubernamental es pobre, la Justicia lenta y la Policía en muchos casos corrupta. A pesar de todo, la realidad del subcontinente está cambiando y las mujeres han empezado a alzar la voz por encima de las estructuras impuestas.

Publicidad
Media: 5
Votos: 2
Comentarios:

Varias mujeres echan sindhur' (polvo bermellón) a una de ellas durante un acto religioso en Chandigarh. - REUTERS

"Siento inseguridad cuando voy sola en un taxi. Siento inseguridad cuando los hombres me consideran inferior. Siento inseguridad cuando un extraño se queda mirándome. Siento inseguridad cuando en nuestro país es más seguro ser vaca que ser chica. Siento inseguridad cuando vuelvo a casa del trabajo...". Son sólo algunos ejemplos de los temores que padecen muchas mujeres de India. Ejemplos que evidencian, como denuncia la organización Sayfty, que la mayoría de ellas vive con miedo a la violencia.

Una mujer que conducía de noche de la oficina a casa fue asesinada a tiros en el centro de Delhi. “Tuvimos que escuchar que la culpa fue de ella por conducir sola y de noche en plena ciudad”, informa Ankita Saikia. Nacida en la región de Assam, Ankita reside actualmente en Bengaluru donde es responsable de un grupo de startups. Según relata, comentarios similares en los que se culpa a la víctima en vez de al agresor no son muy comunes pero se escuchan más de lo debido. “He oído comentarios tales como que si una mujer se queda junto a un pub bebida y medio sola en la noche es obvio que será acosada, o sobre mujeres en la universidad que no denuncian haber sido víctimas de acoso por miedo a ensuciar la reputación de la institución o la de su familia”.

Aunque la concienciación es hoy mayor que hace dos o tres años, la situación en el país no avanza lo suficientemente rápido. “La sociedad patriarcal que prefiere los niños a las niñas hace que muchos hombres se consideren superiores. Algunos piensan que el rol de las mujeres es servir y con frecuencia son vistas como objetos que carecen de derechos”, sostiene Shruti Kapoor, fundadora de Sayfty.

La conducta indebida de las autoridades

Las violaciones que aparecen con frecuencia en los medios de comunicación han hecho saltar la alarma y son muchos los que desde Occidente miran con recelo hacia India. Las estadísticas oficiales dicen que en este país de más de 1.200 millones de habitantes una mujer es violada cada 20 minutos. En España, con 48 millones, se produce una violación cada 8 horas. La diferencia es abismal pero la población varía también enormemente.

Según las estadísticas oficiales, en India una mujer es violada cada 20 minutos. En España, se produce una violación cada ocho horas

En cualquier caso la cifra impresiona y son muchas las personas y las organizaciones que trabajan para encontrar una solución al problema. Sayfty ha denunciado en varias ocasiones la falta de leyes adecuadas y la pobre ejecución de la legislación vigente. La carencia de una normativa apropiada deriva en la carencia de miedo en la mente del agresor, que con frecuencia no será juzgado hasta varios años después de la ejecución del delito. La organización considera que la Policía y las autoridades deberían ser más sensibles en lo que a cuestiones de género se refiere. Les achaca además, culpar a las víctimas en vez de creer sus declaraciones.

La actitud policial es un asunto que denuncian muchos otros colectivos repartidos por todo el país, entre ellos Guria que elabora informes bianuales en los que analiza la conducta indebida de 100 agentes inmiscuidos en casos de tráfico sexual, violación y prostitución infantil.

Más de un millón de prostitutas menores de edad

De acuerdo al informe, defendido por el Departamento para el Desarrollo de la Mujer y el Niño, existen tres millones de prostitutas en el país, de las cuales un 40% son menores de edad. En sus 24 años de andadura, Guria ha demostrado que el problema de los niños desaparecidos está directamente relacionado con la trata de personas: entre el 70% y el 75% de las prostitutas menores de edad entraron al comercio sexual a través del tráfico.

El objetivo principal de la organización es romper la dependencia que existe hacia los grupos criminales para impedir una segunda generación de prostitutas. Para ello ofrecen educación, ayuda emocional y protección. Entre 2010 y 2012, 881 niñas fueron rescatadas, un 0,07% del total. Guria reitera que la Policía obstruye la ejecución de las leyes y "mediante los informes que realizamos queremos hacer público el asunto", declara Ajeet Singh fundador de la organización.

"El cambio real comenzará con la movilización de la sociedad civil y la participación de la comunidad en la lucha contra la trata"

Los delitos vinculados a la trata de personas y a la prostitución se llevan a cabo por un nexo criminal organizado que incluye agentes de policía, traficantes, encargados de prostíbulos, proxenetas y políticos. Comienzan encandilando a las víctimas de áreas vulnerables ofreciéndoles puestos de trabajo o una vida de lujo, después las hunden física y emocionalmente, y a continuación son trasladadas a su lugar de destino: burdeles, salas de fiesta, fábricas de ladrillos o países extranjeros donde son convertidas en esclavas sexuales o obligadas a casarse.

En marzo, el Gobierno presentó el borrador de la ley antitráfico de personas y Guria fue miembro del comité de redacción. La organización opina que esta ley supone un paso adelante pero también un desafío importante para el Ejecutivo. La corrupción es muy alta y tanto los prejuicios como la discriminación de género están muy arraigados en el país. Además, las autoridades están demostrando tener una actitud ignorante e irresponsable a la hora de ejecutar las leyes.  Según Ajeet Singh el cambio llegará de la mano de la sociedad: "El cambio real comenzará con la movilización de la sociedad civil y la participación de la comunidad en la lucha contra la trata".

Dos niñas pasean por una calle de Nueva Delhi. - AFP

El problema de la dote

Una larga tradición india marca que la familia debe vivir en una única propiedad. Los hombres cuidan de sus padres cuando estos se hacen mayores y mantienen la familia unida, pero muchas mujeres abandonan el hogar familiar al casarse y se mudan a la casa del marido. Por ello, cuando la hija contraía matrimonio, el padre le entregaba la dote, que en realidad era la herencia que le correspondía. Hoy en día, sin embargo, la tradición ha cambiado. "Ahora se ha convertido en un juego horrible en el que el padre es obligado a gastar una cantidad de dinero muy elevada para encontrar un marido adecuado a su hija", explica Sumana Setty responsable de C2C (Commit 2 Change, Compromiso para el Cambio).

Las hijas son muchas veces vistas como una carga y las familias tienden a casarlas muy jóvenes, venderlas como sirvientas o entregarlas en burdeles

Hace poco más de una semana, una niña de 11 años saltó el muro de la casa en la que trabajaba como empleada doméstica en el estado de Tamil Nadu. Según relata un testigo al diario The Hindu, la niña estaba débil, hambrienta y terriblemente asustada. Suplicaba que le compraran un billete de regreso a casa. Al parecer, la niña fue vendida por su familia a un hombre de negocios amigo de la madre que la llevó a su residencia en la que trabajaba durante casi 20 horas diarias. La niña se encuentra bajo tutela gubernamental y la Policía se dispone a abrir una demanda contra el empleador.

Muchas familias poseen recursos limitados y la educación de las niñas no es considerada una buena inversión. Mientras que los niños van al colegio, el dinero correspondiente a la educación de las niñas suele ahorrarse para pagar el enlace y la dote. Como consecuencia las hijas son muchas veces vistas como una carga y las familias tienden a casarlas muy jóvenes, venderlas como sirvientas o entregarlas en burdeles.

918 niñas por cada 1000 niños

Otra situación que deja en evidencia el rechazo a la mujer es el feticidio. Con la intención de dificultar el acceso a los servicios que determinan el sexo del feto, el Tribunal Supremo de la India ordenó a varios buscadores de internet bloquear 43 palabras clave. Cuando se considera que el feto es una niña muchas mujeres son obligadas a abortar por su marido o por la familia de éste, por lo tanto los análisis de este tipo están prohibidos en India.

Cuando se considera que el feto es una niña muchas mujeres son obligadas a abortar por su marido o por la familia de éste

Los datos de 2011 dicen que por cada mil niños hay 918 niñas, pero la cantidad varía muchísimo de estado a estado. En Kerala la cantidad es de 951-975 por cada mil, mientras que en Guyarat la cifra se sitúa por debajo de 900. Si no se toman medidas al respecto el Gobierno calcula que para 2021 hablaremos de una media inferior a 900 niñas por cada mil niños.

Con la intención de frenar el problema, el Gobierno de Narendra Modi presentó en 2014 el proyecto Beti Bachao, Beti Padhao (Salva a la Niña, Educa a la Niña). Gracias a este programa se han puesto en marcha infinidad de iniciativas informativas, recogidas de firmas, celebraciones del día de la niña, etc. El Departamento para el Desarrollo de la Mujer y el Niño asegura que los esfuerzos están empezando a dar sus frutos por ejemplo en Haryana. En este estado al norte del país, el ratio fue de 850 niñas frente a mil niños durante muchos años y hoy en día hablamos ya de 900 niñas.

Las mujeres de las zonas rurales

India es un país inmenso y en constante desarrollo por lo que realizar conclusiones generales es especialmente complicado. Por un lado tenemos la potencia emergente y una clase media que crece a la vez que su economía. Entre este colectivo los matrimonios forzados no son tan comunes y tampoco lo es el pago de la dote. Por otro lado está la clase baja y la zona rural con altos niveles de pobreza, analfabetismo y desnutrición. Según datos de 2011 el 70% de la población vive en zonas rurales.

“Los sueldos de las mujeres influyen claramente en su comunidad ya que reparten el dinero en su entorno. Así, muchos niños tienen la posibilidad de ir a la escuela”

En este momento el objetivo de varias organizaciones es ayudar a crear ingresos sostenibles para las mujeres del entorno rural. Woman on Wings (Mujeres sobre Alas) ha co-creado, junto con 27 empresas sociales, 199.900 puestos de trabajo y mejorado así las condiciones de muchas comunidades. Además de ser una fuente de ingresos para la mujer, el trabajo proporciona autonomía económica y colabora en la erradicación de la pobreza. “Los sueldos de las mujeres influyen claramente en su comunidad ya que reparten el dinero en su entorno. Así, muchos niños tienen la posibilidad de ir a la escuela”, señala Ineke Bezembinder, responsable de la organización.

El cambio es lento pero está ocurriendo

Los huérfanos son el colectivo más marginado de la sociedad y organizaciones como Commit 2 Change intentan romper el círculo de pobreza cubriendo sus necesidades básicas. Además de pagar las tasas de la escuela, los libros de texto y tutores, se trabaja con las niñas ayudándolas a superar sus traumas, reforzar la dignidad y fortalecer su autoestima.

“A veces son abandonadas por el simple hecho de nacer mujer, otras veces son niñas que tras morir sus padres no les ha quedado otra que vivir en la calle porque sus familiares no las acogen. También trabajamos con niñas que han escapado de trabajos esclavos y de burdeles”. Sumana Setty, de C2C, siente que el cambio está llegando. Las niñas con las que han trabajado ya se han graduado y quieren seguir su educación, además, se han convertido en mentoras de las más pequeñas del orfanato. “El cambio es lento, a veces demasiado lento, pero está ocurriendo. Una sola niña influye en muchas otras y las mujeres que han recibido educación educaran a sus hijos e hijas, a la comunidad y en última instancia a la sociedad”.