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Multan por la 'ley mordaza' a dos periodistas que cubrían una procesión en Sevilla

Los profesionales trabajaban en una cobertura para Canal Sur Radio y la denuncia data de noviembre de 2016, aunque nunca el agente les trasladó la sanción.

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Regreso de Jesús del Gran Poder a su Basílica.- EFE

Se llaman José Manuel de la Linde y Antonio Cattoni. Ambos son periodistas de Canal Sur Radio y ambos presenciaban el traslado del Gran Poder a la Catedral. Uno de ellos, José Manuel de la Linde, cubría la información a primera línea. Cattoni, por su parte, no ejercía en aquel pero pudo presenciar lo que le ocurría a su compañero y no dudó en intervenir.

Y lo que ocurrió es que De la Linde —una de las voces más conocidas de la Semana Santa sevillana— y su compañero Cattoni terminaron siendo acusados de "alteración del orden público", que conforme a la llamada 'ley mordaza' se corresponde con una sanción grave de 600 euros, tal y como avanza el El Confidencial.

"El expediente sancionador, tanto en su tramitación como en su vulneración, vulnera todo tipo de derechos, ya que el afectado jamás tuvo comunicación de que se le hubiera interpuesto una denuncia", según acredita la Asociación de la Prensa de Sevilla, que califica de “atropello y ataque directo al libre trabajo del periodista” todo lo ocurrido.

El periodista nunca supo de la denuncia. En esta puede leerse textualmente: “El 3 de noviembre de 2016, a las 20:30 horas, en la calle Cuna, el denunciado obstaculiza de manera continuada el paso en el desfile procesional de la imagen del Cristo del Gran Poder, creando constantemente un grave peligro para los asistentes. Los actuantes son requeridos hasta en cinco ocasiones por los miembros de la Cofradía para solventar la situación con la reiterada desobediencia de este, manteniendo una actitud desafiante hacia los agentes, levantando continuamente la voz, dice: Soy periodista y voy a escribir mal de la Policía creando malestar entre los asistentes, que le mandan callar, y creando una alteración del orden público”.

El caso de su compañero Antonio Cattoni es algo diferente. Él estaba ese día en el mismo lugar a escasos metros viendo lo que le pasaba a su compañero, pero no estaba trabajando. Según contó a este periódico, tras observar cómo el policía se dirigía de mala forma a su compañero, se acercó para tratar de aclarar la situación. “A la tercera vez que vi ya que el policía perdía las formas, me acerqué educadamente para decirle que no había derecho y que el compañero periodista estaba haciendo su trabajo como él estaba haciendo el suyo y que no podía ser lo que estaba pasando”.