Publicado: 27.04.2015 22:37 |Actualizado: 27.04.2015 22:40

Un multitudinario funeral homenajea a las víctimas del avión de Germanwings

Los reyes, Rajoy y Mas presiden la ceremonia en la Sagrada Familia, que ha contado con 1.500 asistentes y ha sido oficiada por el arzobispo-cardenal de Barcelona, Lluís Martínez Sistach. 

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El rey Felipe saluda a familiares de los fallecidos en la basílica de la Sagrada Familia de Barcelona durante el funeral institucional en homenaje a las 150 víctimas del avión de Germanwings./ EFE

El rey Felipe saluda a familiares de los fallecidos en la basílica de la Sagrada Familia de Barcelona durante el funeral institucional en homenaje a las 150 víctimas del avión de Germanwings./ EFE

BARCELONA.- Un emotivo y multitudinario funeral, con casi 1.500 asistentes, entre ellos los reyes y las principales autoridades, se ha celebrado ste lunes en la Sagrada Familia de Barcelona para rendir homenaje a las 150 víctimas del avión de Germanwings que se estrelló el 24 de marzo en los Alpes franceses.

Al funeral, oficiado por el arzobispo-cardenal de Barcelona, Lluís Martínez Sistach, han asistido el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y el presidente de la Generalitat, Artur Mas, acompañados por sus respectivas esposas, además de otros presidentes autonómicos, y los presidentes del Congreso, del Senado y del Tribunal Constitucional.

Unos 600 familiares de las 52 víctimas que vivían en España, la mayoría en Catalunya, han asistido a la ceremonia, además de los alumnos del instituto Giola de Llinars del Vallès (Barcelona), donde estuvo un grupo de alumnos alemanes de Haltern am See que murieron cuando regresaban a sus casas tras un intercambio escolar. Los alumnos han portado 150 velas, una por cada víctima, que han depositado en las escaleras del altar de la basílica de la Sagrada Familia.



A la ceremonia, en la que se ha hablado en cinco idiomas —catalán, castellano, francés, alemán e inglés— además de un cántico en griego, también han asistido la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, los ministros de Justicia, Interior y Fomento, y el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, junto a la mayoría de representantes políticos de Catalunya.

En representación de Alemania han viajado la vicepresidenta de Renania Norte-Westfalia, Sylvia Löhrmann, y el ministro federal de Asuntos Especiales y jefe de la Cancillería Federal de Alemania, Peter Altmaier. El fiscal de Marsella (Francia), numerosos embajadores, como los de Reino Unido, EEUU, Francia, Alemania, Dinamarca, Holanda, Kazajistán, Bélgica, Japón, Chile, México o Colombia, así como miembros de los equipos de emergencia y la gendarmería también se encontraban entre los asistentes, al igual que el presidente de Lufthansa, Carsten Sphor, y el director general de Germanwings, Thomas Winkelmann.

En su homilía, Martínez Sistach, que ha tenido palabras de recuerdo para las víctimas del terremoto del Nepal y de las pateras del Mediterráneo, ha subrayado que "llevamos en el corazón" el dolor por las víctimas. "Llevamos en nuestro corazón —de una manera muy especial sus familiares y amigos— el dolor por la muerte de estos queridos hermanos. Todos deseamos encontrar en la plegaria el consuelo y la paz que Dios nos puede dar en estos momentos de sufrimiento, de manera muy especial a vosotros queridos familiares", ha dicho Sistach dirigiéndose a los casi 600 familiares que han acudido al acto.

"Siempre estamos en las manos providenciales de Dios", ha indicado el prelado, que ha subrayado que "la muerte violenta y repentina de nuestros queridos hermanos podría paralizar la vida de quienes les aman muchísimo", pero ha animado a refugiarse en "amar a Dios y amar a los hermanos, esperando con la ayuda y la misericordia del Señor encontrarnos un día con ellos en la Jerusalén celestial".

 

La ceremonia, repleta de música y cánticos a cargo de un coro de cámara y tres cantantes líricos del Liceo, ha concluido, tras más de una hora, con la intervención de los representantes de las comunidades evangélica, judía y musulmana de Catalunya, que han transmitido su pésame y se han unido al dolor de la familias.

El secretario general del Consejo Evangélico de Catalunya, Guillem Correa, ha animado a "aliviar nuestro dolor" y ha aconsejado "encontrar consuelo en Jesús" y "en la proximidad de los que nos quieren y de los que queremos".

El responsable del diálogo interreligioso de la comunidad israelita en Barcelona, Jorge Burdman, que se ha emocionado cuando se ha dirigido a los familiares, ha dicho que "no hay palabras en el diccionario para explicar la palabra dolor, en ningún idioma" y ha pedido que "en un mundo globalizado por la injusticia, es mejor ahora globalizarlo con la solidaridad".

El secretario general de la Federación del Consejo Islámico de Catalunya, Mohammed Halhoul Debboun, también ha transmitido el pésame y "consternación más profunda" de todas las comunidades musulmanas en España "en nombre de Alá" y ha agradecido especialmente la labor "de autoridades y voluntarios" que actuaron en la emergencia.

Los reyes, el cardenal Sistach, Mariano Rajoy, Artur Mas, y los tres representantes evangélico, judío y musulmán han dado el pésame uno por uno a todos los familiares que han asistido a la solemne ceremonia celebrada en la Sagrada Familia, en uno de los momentos más emotivos vividos en el templo de Gaudí. Felipe y  Letizia se han detenido especialmente con los familiares más afectados, algunos hechos un mar de lágrimas, y han besado, abrazado y conversado con todos ellos, uno a uno, intentando trasladarles su consuelo y solidaridad.

Antes de la ceremonia, centenares de curiosos que se situaban cerca de la basílica, entre fuertes medidas de seguridad, han dado la bienvenida a los reyes, a quienes aguardaban el presidente del Gobierno y el de la Generalitat, junto a sus esposas, Elvira Fernández y Helena Rakosnik, respectivamente.

A las puertas del templo han conversado durante cerca de diez minutos, junto al alcalde de Barcelona, Xavier Trias, que ha llevado el hilo de la conversación. Rajoy y Mas intercambiaban palabras, pero apenas miradas, y más frío aún había sido el apretón de manos minutos antes entre el alcalde y el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz