Publicado: 21.09.2016 19:53 |Actualizado: 21.09.2016 23:15

Pacientes de cáncer de pulmón fueron derivados a centros privados gallegos que usaban una técnica con una mortalidad un 20% más alta

Un estudio sobre 276 enfermos demuestra que las operaciones con una sola incisión tienen una supervivencia del 67,6%, frente al 88,1% del método convencional con dos o tres incisiones.

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Imagen del Centro Hospitalario Universitario de A Coruña (CHUAC).

Imagen del Centro Hospitalario Universitario de A Coruña (CHUAC).

A CORUÑA.- Los tres médicos gallegos acusados por la Fiscalía de A Coruña de derivar a pacientes de cáncer de pulmón de la sanidad pública centros privados empleaban con ellos una técnica con un índice de mortalidad un 20% superior al de aquellos con los que se empleaba el método convencional. Así se desprende de un artículo, publicado en la revista Archivos de Bronconeumología, que edita la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica, basado en el análisis de 276 casos.



Se trata de pacientes del Centro Hospitalario Universitario de A Coruña (CHUAC), algunos de los cuales fueron derivados a clínicas privadas. Los médicos que les recomendaban operarse en la medicina privada habían creado previamente una sociedad mercantil, Unidad de Cirugía Invasiva Mínimamente Invasiva. A través de ella cobraban a los enfermos tras operarlos en hospitales de pago con una técnica mediante la cual, con una sola puerta o incisión de bisturí, frente a las dos o tres del método convencional, y visionando la intervención por un monitor, procedían a realizar las citadas intervenciones.

“La técnica videoasistida que utilizamos consiste en un abordaje mediante una única incisión lo que nos ha hecho pioneros en el mundo. La técnica cuenta con el reconocimiento internacional y está en plena expansión a nivel mundial”, aseguran los galenos en la página web de su empresa.

Ahora, el estudio de Archivos de Bronconeumología, publicado el pasado 7 de septiembre, advierte de que esa técnica es considerablemente menos ventajosa para la salud de los pacientes. Las tasas de supervivencia al cabo de uno y cuatro años fueron del 88,1% en los enfermos sometidos a la técnica convencional, y del 67,6% en aquellos sometidos al método que ofrecían los tres médicos investigados.

“Estos resultados cuestionan el uso de la técnica uniportal en las neoplasias [tumores] malignas de pulmón, lo que sugiere la necesidad de efectuar ensayos clínicos que permitan identificar el papel de esta técnica en la cirugía del cáncer de pulmón”, asegura el artículo.

Los tres médicos crearon la empresa en el año 2010 y empezaron inmediatamente a derivar pacientes a hospitales privados. El Servicio Galego de Saúde (Sergas) lo sabía desde el año 2011, según las diligencias abiertas por la Fiscalía a raíz de una denuncia del entonces jefe del departamento de Cirugía Torácica del CHUAC, José María Borro, quien fue destituido de su puesto y hoy preside la Asociación Batas Blancas de A Coruña.

El Sergas tardó cuatro años en abrir una investigación, cuyas conclusiones fueron que se trataba de una irregularidad manifiesta, al constatar que en al menos once casos investigados los facultativos empleaban la información clínica y las pruebas realizadas a cargo del presupuesto del Sergas para operarlo posteriormente, cobrarles a ellos o a su seguro, y luego seguir su evolución de nuevo a costa de la sanidad pública “dando la impresión de que la intervención privada es un paso más dentro del proceso asistencial del Sergas”, según consta en el informe de la Inspección sanitaria.

Para el fiscal, que ha remitido sus diligencias al juzgado, los médicos implicados son autores de tres delitos de abuso en el ejercicio de su función, de negociaciones prohibidas a funcionarios y de infidelidad en la custodia de documentos y violación de secretos. Y advierte de que podría tratarse de una práctica “generalizada”, ya que “de los once pacientes que figuran en el informe [de la Inspección del Sergas], tan solo tres” llegaron a estar en lista de espera.

Además de la supuesta innovación técnica de la cirugía mínimamente invasiva, otro de los argumentos que empleaban para presionar a los pacientes para operarse en clínicas de pago era advertirles de que en el centro público tardarían mucho más en intervenirlos. Pero a muchos de ellos ni siquiera los ponían en lista de espera. A pesar de estar siendo investigados por el propio Sergas y acusados por el fiscal, la Xunta permite que los tres sigan ejerciendo en el CHUAC.