Publicado: 30.09.2015 19:51 |Actualizado: 30.09.2015 19:51

Los padres de Asunta obstruyeron la investigación desde "el minuto uno", según la fiscalía y la acusación

Las defensas afirman que no existen pruebas contra Rosario Porto y Alfonso Basterra, acusados de matar a su hija de doce años, que apareció muerta cerca de Santiago.

Publicidad
Media: 4
Votos: 1
Comentarios:
Sala de prensa en la que se retransmite el juicio del caso Asunta. / EFE

Sala de prensa en la que se retransmite el juicio del caso Asunta. / EFE

SANTIAGO DE COMPOSTELA.- Los padres de Asunta, Rosario Porto y Alfonso Basterra, únicos acusados de la muerte violenta de esta niña de doce años hallada en una pista forestal de Teo, un municipio cercano a Santiago, han asistido hoy a la primera sesión de la vista oral en la que se dirime este caso acusados de obstruir la investigación desde "el minuto uno".

La Fiscalía y la Acusación Popular, que ejerce la asociación Clara Campoamor, han coincidido en que el papel de los padres adoptivos de la menor no fue el oportuno, y mucho menos el esperable, durante la instrucción. "Hubo de todo menos colaboración, una total obstrucción", según ha denunciado Ricardo Pérez, el abogado de la organización personada, que vela por los derechos de la infancia.

El representante del Ministerio Fiscal, Jorge Fernández de Aránguiz, ha señalado que los padres, a los que acusa de idear un plan "conjunto" para acabar con la vida de esta menor de altas capacidades, "ocultaron elementos fundamentales para la investigación".

En ese sentido, el fiscal ha recordado cómo en un primer momento los progenitores no se refirieron en sus respectivos testimonios a hechos realmente importantes, tales como que la pequeña viajó con su madre a la casa familiar que tenían a escasos kilómetros de donde apareció el cadáver. Ha visto en ello una falta de colaboración que, a su juicio, se repitió durante el registro del domicilio en el que supuestamente mataron a la cría, una vivienda en la que la madre "rápidamente" se dirigió a una papelera con pruebas "relevantes", como pañuelos con ADN de Asunta.

Y un hogar, el de Teo, en el que el padre de Asunta, el periodista Alfonso Basterra, explicó, sin ser preguntado al respecto, la existencia en la casa de una cuerda naranja de iguales características a la encontrada junto al cadáver de la niña, ha desvelado este miércoles el fiscal.



No obstante, los abogados de la defensa han insistido en esta intensa sesión en la defensa de sus patrocinados y en el hecho de que no existe "prueba" alguna contra ellos. Han valorado, asimismo, la colaboración de ambos con el caso, ya que abrieron a los investigadores las "puertas y ventanas de sus tres casas", a pesar de que "nunca" tuvieron la consideración de víctimas.

Para los abogados, "este caso estuvo mal enfocado desde el inicio", como ha dejado caer el abogado de la madre, José Luis Rodríguez Aranguren, que insiste en que durante meses se realizaron investigaciones a "espaldas" de las defensas. El penalista coruñés se ha referido, igualmente, a pruebas que no se sostienen para incriminar a su patrocinada y, en este sentido, ha mencionado las cámaras que graban el día de la muerte de la niña, con mayor exactitud a Rosario Porto en el coche en dirección a Teo y que, en cambio, no la captan en su vuelta a la capital gallega.

"Se ve el vehículo circular en una dirección, pero no en la contraria, y no lo hizo volando", ha ironizado Aranguren, que ha abundado en la idea de que no obtener las grabaciones del trayecto inverso es "romper la igualdad de armas" entre acusación y defensa.

Las defensas piden que sea "el juicio más justo posible"

Una idea que comparte Belén Hospido, la letrada que asiste a Alfonso Basterra, que ha remarcado que en esta investigación "no se veía más que lo que se quería ver", ya que, por ejemplo, no existe "evidencia" alguna de que el día de la muerte de Asunta su cliente "haya salido de su casa", a excepción de que, sobre el papel, sin ese hecho, "al juez instructor no le cuadraban las cuentas".

Los abogados de la defensa han implorado, en varias ocasiones y dirigiéndose a los nueve miembros del jurado popular que juzgarán la muerte violenta de la menor, que afronten este caso como "una hoja en blanco", para hacer de éste "el juicio más justo posible".

"Estén abiertos a cualquier postura, todo puede ser posible, estén dispuestos a comprobar todo, ya que desafortunadamente no vamos a poder juzgar a una tercera persona", han expuesto. Ambos han traído a colación el derecho a la presunción de inocencia y la circunstancia de que no es a ellos a los que les corresponde buscar pruebas, sino a las acusaciones.

Los acusados, nerviosos e intranquilos

Al principio de la sesión, las defensas solicitaron "restricciones" en la difusión del juicio, para que no se pudiesen emitir secuencias audiovisuales de la vista oral en los medios de comunicación, pero esto fue rechazado por el Tribunal y el Jurado.

Las jornadas de mañana y pasado están reservadas para la toma de declaración de los dos únicos imputados por este trágico crimen que conmocionó al país, Porto y Basterra. Hoy ambos se han mostrado nerviosos e intranquilos durante la vista, aunque de diferente modo, en el caso de ella se ha mostrado como una mujer abatida y desconsolada, que incluso rompió a llorar, y a él se le ha visto más sereno y, por momentos, impertérrito.

Asunta Basterra Porto, que hoy cumpliría quince años de edad, fue localizada en la madrugada del 22 de septiembre de 2013, sin vida, en una pista forestal de Teo, cerca de la capital gallega. Sus padres, que la adoptaron cuando no tenía siquiera un año, son los únicos imputados por esta muerte violenta que ahora se juzga.