Publicado: 26.11.2015 11:53 |Actualizado: 26.11.2015 11:53

El Papa pide erradicar en África las prácticas que degradan a las mujeres y clama contra el aborto

En su segundo día en Kenia, Francisco ha recordado que "las familias cristianas tienen esta misión especial: irradiar el amor de Dios y difundir las aguas vivificantes de su Espíritu".

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El Papa saluda a los ciudadanos. Thomas Mukoya / REUTERS

El Papa saluda a los ciudadanos en Kenia. Thomas Mukoya / REUTERS

ROMA.- El Papa ha pedido que se erradiquen en África las prácticas arrogantes de hombres que degradan a las mujeres al tiempo que ha llamado a oponerse al aborto.

"Estamos llamados a oponernos a las prácticas que fomentan la arrogancia de los hombres, que hieren o degradan a las mujeres, y ponen en peligro la vida de los inocentes aún no nacidos", ha subrayado durante la misa multitudinaria que ha celebrado en la Universidad de Nairobi.



"Estamos llamados a respetarnos y apoyarnos mutuamente, y a estar cerca de todos los que pasan necesidad", ha agregado el Papa en su homilía.

Asimismo ha lanzado un llamamiento especial a los jóvenes de la nación a los que les ha pedido que "los grandes valores de la tradición africana, la sabiduría y la verdad de la Palabra de Dios, y el generoso idealismo de su juventud, los guíen en su esfuerzo por construir una sociedad que sea cada vez más justa, inclusiva y respetuosa de la dignidad humana".

También ha exhortado a rechazar todo prejuicio y discriminación.

Durante la misa celebrada en su segundo día en Kenia, ha recordado que "las familias cristianas tienen esta misión especial: irradiar el amor de Dios y difundir las aguas vivificantes de su Espíritu. Esto tiene hoy una importancia especial, cuando vemos el avance de nuevos desiertos creados por la cultura del materialismo y de la indiferencia hacia los demás".

Finalmente ha asegurado que la sociedad keniata "ha sido abundantemente bendecida con una sólida vida familiar, con un profundo respeto por la sabiduría de los ancianos y con un gran amor por los niños".

  "La salud de cualquier sociedad depende de la salud de sus familias, ha precisado. De este modo, ha afirmado que nuestra fe en la Palabra de Dios nos llama a sostener a las familias en su misión en la sociedad, a recibir a los niños como una bendición para nuestro mundo, y a defender la dignidad de cada hombre y mujer, porque todos somos hermanos y hermanas en la única familia humana", ha reflexionado.

Asimismo ha llamado a los cristianos a anteponer gestos de ternura y misericordia "en un mundo lacerado por el egoísmo y por el pecado".