Publicado: 07.11.2015 18:23 |Actualizado: 07.11.2015 18:23

El Papa, contra la precariedad laboral y las empresas que pagan en negro

Francisco rompe una lanza en favor de la conciliación durante un encuentro con los dirigentes y trabajadores del Instituto Nacional de Seguridad Social en Italia: "Santificar el descanso significa permitir cuidar la vida familiar, cultural, social y religiosa", dice.

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El papa Francisco saluda al jefe del Instituto Nacional de Bienestar Social de Italia, Tito Boeri, durante su audiencia con miembros de la entidad nacional de seguros (INPS) en el Vaticano. REUTERS

El papa Francisco saluda al jefe del Instituto Nacional de Bienestar Social de Italia, Tito Boeri, durante su audiencia con miembros de la entidad nacional de seguros (INPS) en el Vaticano. REUTERS

ROMA.- El Papa ha arremetido contra las empresas que pagan a sus trabajadores en negro, al tiempo que ha denunciado la precariedad laboral durante un encuentro con los dirigentes y trabajadores del Instituto Nacional de Seguridad Social en Italia.

"Si la situación es de desempleo, de injusticia social, de trabajo en negro, de precariedad en el trabajo, si tengo un trabajo que va solo de septiembre a junio. Esta precariedad sucede hoy, ¿cómo puedo descansar entonces?", ha inquirido Francisco.



Durante el encuentro en la plaza de San Pedro del Vaticano, el Papa ha pedido a los presentes que "no falten las subvenciones indispensables para los trabajadores desempleados y sus familias".

Además ha dicho que entre sus prioridades debe haber una "atención privilegiada por el trabajo femenino, así como la asistencia a la maternidad que debe tutelar siempre la vida que nace y a quien la sirve cotidianamente". Asimismo ha pedido que "no falte nunca el seguro por la vejez, la enfermedad o las lesiones en el trabajo". "El derecho, la pensión es un derecho, porque de esto se trata", ha clamado.

Francisco ha especificado durante su alocución que el descanso laboral no se refiere sólo "al descanso que es sostenido y legitimado por una amplia serie de prestaciones sociales" sino también a una dimensión del ser humano "que no le faltan las raíces espirituales". Por ello el Papa ha concluido que la exigencia de santificar el descanso se convierte en un "tiempo que permita cuidar la vida familiar, cultural, social y religiosa".