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Igualdad "El permiso de paternidad igualitario está frenado por ideología, no por presupuesto"

En una entrevista concedida a Público, María Pazos, de la Plataforma por Permisos Iguales e Intransferibles, afirma que el Partido Popular y Ciudadanos solo quieren perpetuar los roles de género en el cuidado de los hijos

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María Pazos, economista y portavoz de la PPiina

En nuestro país, sólo el 55% de las mujeres vuelve a incorporarse al puesto de trabajo una vez que han sido madres. Sin embargo los hombres que han sido padres retornan en un 100%. El 87% de los hombres disfruta de un permiso de paternidad que es intransferible y pagado al 100% y que recientemente se ha ampliado de dos a cuatro semanas. Sin embargo, tan sólo el 2% de los padres se toma alguna parte (y no todo) del permiso que ellas les pueden transferir.

Son algunos de los datos recopilados por la Plataforma por Permisos Iguales e Intransferibles de Nacimiento y Adopción (PPiina) en los distintos informes presentado para mostrar la radiografía de la desigualdad que supone no disponer de permisos igualitarios, intransferibles y pagados al 100%. Algo que llevan reclamando ininterrumpidamente desde el año 2005.

En la actualidad, las mujeres que son madres disponen de 16 semanas de permiso de maternidad pagado, de las cuales 6 semanas son de obligado uso y las otras 10 pueden ser transferidas a su pareja. Desde enero de este año los hombres pueden disfrutar de un mes de permiso pagado, aunque es voluntario. La ley que lo permite fue elaborada por el PSOE en 2009 y desempolvada por Ciudadanos recientemente en un pacto con el Partido Popular, y estipula que los padres pueden disfrutar de un permiso de 4 semanas intransferibles, pagadas y que tienen que ser utilizadas de forma ininterrumpida.

La PPiina lleva desde 2005 reclamando permisos igualitarios. ¿Cómo está el proceso?

A lo largo de este año, el grupo parlamentario confederal de Unidos Podemos-En Comú podem-En marea ha presentado dos veces una proposición de ley en el Congreso (una en enero y otra vez en marzo). Y en las dos ocasiones ha pasado lo mismo: Gobierno emitió una una opinión en contra que fue refrendada por la mesa del Congreso con los cinco votos que tienen el PP y Ciudadanos, frente a los cuatro votos que tienen PSOE y Podemos. Lo que supone esto en la práctica es un veto a la tramitación de la ley.

Pero recientemente se produjo otra votación en el Congreso que tuvo el apoyo unánime de la cámara.

Lo que se hubo fue una interpelación a la ministra de trabajo, en la que Unidos Podemos planteó una moción. Lo que hizo Podemos con esta moción fue pedirle al Gobierno que no vete la tramitación de la ley la próxima vez que se presente en la cámara.

Paradójicamente esta petición se aprobó por la unanimidad de la Cámara baja, es decir, que incluso el Partido Popular votó a favor. Desde la PPiina denunciamos la postura de PP y Ciudadanos, por hipócrita, porque por un lado impiden la tramitación en la práctica y por el otro se piden a ellos mismos en el Congreso dejar de obstruirla.

"Desde la PPiina denunciamos la  postura de PP y Ciudadanos por hipócrita"

Ahora lo que está ocurriendo es que los grupos parlamentarios se están poniendo de acuerdo para volver a presentarla en el próximo periodo de sesiones.

Para nosotros, este es un indicio de que para ir en contra de lo que quiere la ciudadanía hay que hacer maniobras. Que el Congreso por unanimidad haya votado a favor de esta moción, es un indicio más de que la ciudadanía quiere esta reforma.

¿En qué consiste la propuesta de la PPiina que Unidos Podemos recogió en el proyecto de Ley?

La propuesta es que haya un único permiso para las personas que tienen un bebé (ya sea de forma biológica o por adopción), independientemente del sexo o el tipo de familia. Y ese permiso tiene que ser como el que hoy disfrutan las mujeres. Básicamente lo que se pide es equiparar los permisos de los progenitores a los que hoy en día tienen las madres biológicas. Es decir, que ellos puedan tener cuatro meses remunerados al 100%, de los que 6 semanas sean de obligado cumplimiento.

¿Consideran que esta medida acabaría con la discriminación del acceso a las mujeres al trabajo?

Esta medida no es la única que se necesita, pero es central y es emblemática. Porque opera en un momento crucial que es el del nacimiento de una criatura, que es cuando se establecen los roles de género en la pareja.

Es también clave para que los hombres se inicien en el cuidado y cuiden igual que las mujeres en la familia. Pero también es importantísima para la otra cara de la moneda, que es el empleo, porque es la manera de quitar el cartel de ‘menos disponibles’ para el empleo que tenemos las mujeres. Esto supondría un cambio de sistema y que tanto hombres como mujeres se ausenten cuatro meses (16 semanas) cada uno y que nadie tenga que pedir excedencias o reducciones de jornada, lo que supone quedarse sin ingresos suficientes para vivir.

Esta medida permitiría que las mujeres puedan quedarse en el empleo, ininterrumpidamente, igual que los hombres, y que ambos puedan cuidar de los hijos hasta los ocho meses hasta que incorporen a la educación infantil.

¿Es la medida más eficaz para conseguir la igualdad?

No es una medida aislada, pero es la única que pide la PPiina, porque es clave por el momento en el que opera y porque sería un éxito inmediato. Sabemos que los hombres se toman el permiso cuanto éste es intransferible y pagado y se entregan contentos al cuidado de los hijos.

Es una medida muy importante para el cambio de ‘chip’, para provocar cambios en el comportamiento masculino y supone un desafío a la división sexual del trabajo. Se trata de una medida barata y la que tiene el mayor rendimiento coste-beneficio.

La PPiina afirma que es barata, pero uno de los argumentos del Partido Popular es que no la puede aplicar porque elevaría el techo de gasto y calculan su coste en 1.300 millones de euros.

Pero fíjate que esa cifra es similar a lo que cuesta la reforma que han pactado con Ciudadanos para esta legislatura. PP y Ciudadanos pactaron aumentar los permisos de paternidad, pero poniendo una gran parte transferible. Y la realidad es que una semana de permiso de maternidad cuesta lo mismo que una semana de permiso de paternidad, y por lo tanto lo mismo que un semana transferible al año para el presupuesto público.

Qué casualidad que cuando el PP habla de aumentar el premiso de maternidad (por el que votaron a favor en Europa), o aumentar los permisos transferibles pactados con Ciudadanos, en este caso no parece existir problema presupuestario.

"Qué casualidad que cuando el PP habla de aumentar el permiso de maternidad o los permisos transferibles, no parece existir problema presupuestario"

Sin embargo, los problemas comienzan cuando lo que se discute es de darle a los hombres su permiso intransferible. Esto es lo que ven imposible.

No se trata de un problema de dinero. Si comparas esos 1.300 millones de euros con cualquier otra cifra presupuestaria, es el chocolate del loro.

Además no estamos pidiendo que se haga en un año. Lo que pedimos desde la PPiina es un calendario de implantación. No un calendario para ir aprobando leyes parciales que incrementen dos semanas y ya veremos cuando ampliamos otras dos. Lo que planteamos es un objetivo de equiparación total y un calendario de cinco años para alcanzarlo.

El primer año se incrementaría el permiso de paternidad en dos semanas, hasta alcanzar las seis semanas de permisos para los hombres e ir incrementarlos a razón de dos semanas por año.

Nuestro cálculo es que esto supondría incremento anual de unos 200 millones de euros [se calcula que cada semana de permiso cuesta aproximadamente 100 millones al año]. Creemos que un país se puede permitir invertir esa cantidad anual para alcanzar un derecho básico. Porque de eso se trata, de reconocer un derecho básico que se está escamoteando. Pero estamos abiertos a propuestas. Si el calendario es un problema, que propongan uno alternativo más dilatado. Esto es lo único negociable para la PPiina. Pero la verdad es que no se atreven a proponerlo porque no están de acuerdo con el objetivo.

¿Por qué?

Porque su modelo de sociedad es uno en el que las mujeres cuiden en casa y que los hombres se mantengan en el empleo. Porque esta medida desafía la división sexual del trabajo. Ideológicamente hay partidos que prefieren este tipo de familias que tanto sufrimiento y tantos problemas causa. Sufrimiento a las personas y problemas a la economía. Se trata de un problema ideológico.

Ustedes afirman que esta medida no es un gasto, sino una inversión.

Todos los organismos internacionales reconocen que la desigualdad es absolutamente ineficiente y además insostenible desde el punto de vista demográfico y ecológico. Se trata de una inversión que se recuperaría muy fácilmente por la incorporación de muchas mujeres al empleo. Esta incorporación supone, entre otras cosas, sacar a la luz esa economía doméstica que es sumergida. El sector servicios se desarrollaría enormemente y las mujeres que están ahora en esta situación pagarían sus cotizaciones sociales, sus impuestos… Se arreglarían muchos de los problemas que hoy día tiene el empleo y que son muy malos para la producción. En resumidas cuentas, aprovecharíamos mucho más y mejor los recursos y el capital humano de empleo de las mujeres.

Pero por otro lado, y esto es fundamental, se desarrollaría paralelamente el capital cuidador de los hombres, que también es una mina absolutamente inexplorada y permitiría que los hombres se incorporaran de forma masiva en los cuidados.

¿Consideran que nuestro país está preparado para una medida así?

Está absolutamente preparado y lo sabemos porque ahora tenemos datos de encuestas. Llevamos años pidiéndole al CIS [Centro de Investigaciones Sociológicas] que incluya una pregunta sobre la aceptación de los permisos igualitarios, pero no lo hemos conseguido.

Lo que sí logrado es que un equipo de investigación de la Universidad Complutense preguntase a madres y padres de la Comunidad de Madrid, y el resultado es que el 93% de las madres y el 91% de los padres están de acuerdo con la total equiparación.

Otro de los hechos que confirma esta aceptación, es la última votación en el Congreso. ¿Sabes por qué votaron el no al veto por unanimidad el PP y Ciudadanos que son los que están bloqueando esta medida por detrás? Porque no se atreven a votar públicamente en contra.

La sociedad está totalmente preparada. Es verdad que el comportamiento no está aún cambiado, pero sí existe la voluntad y el convencimiento de que es lo justo. Pero es que, además, lo necesitan las familias. Cuatro meses para el cuidado de un recién nacido es muy poco. Aumentar el período de estancia del bebé en casa de cuatro a ocho meses es algo que las familias necesitan. Y hoy por hoy la sociedad española no apuesta porque las mujeres se queden ocho meses en casa. Está por la igualdad.

Las mujeres lo comprenden muy bien. Pero también lo comprenden ellos. Porque hoy los hombres no quieren ser unos extraños en su propia familia. Quieren implicarse en el cuidado.

Si estas medidas se implantaran como propone la PPiina, ¿seríamos un país pionero? ¿Hay otros países que estén aplicando estas mimas medidas?

Si. Seriamos un país pionero. Totalmente. Los países nórdicos, donde esta medida lleva ya bastante recorrido, lo hicieron mal. Suecia, por ejemplo, instauró un largo permiso transferible en 1974 y eso fue una trampa. Los progenitores tienen cada uno tres meses intransferibles y pagados y casi un año de permiso transferible que mayoritariamente se toman las mujeres. Saben perfectamente que lo hicieron mal y que tienen que individualizarlo. Pero es muy difícil cambiarlo una vez que está instalado. Por eso nosotros tenemos la oportunidad de hacerlo bien.

El país más adelantado en los permisos igualitarios es Islandia, que concede cinco meses a cada progenitor y otros dos transferibles. Aquí podríamos hacerlo bien desde el principio, lo que es una gran oportunidad.

Hablando de trampas, la PPiina criticó duramente la última propuesta de directiva de la Comisión Europea sobre esta materia. ¿Por qué?

Porque esa directiva está llena de trampas. Una de ellas es la que establece que el permiso de paternidad se pueden tomar hasta que el hijo cumpla los 12 años. Esto supondría, como hemos visto, que la mujer se tomará su parte al principio, a partir del nacimiento, y que los hombres se las tomaran a cuentagotas en un período de 12 años. Esto no tiene nada que ver con lo que debería ser un permiso para cuidar un bebé.

Otra de las trampas es que la directiva propone cuatro meses de permiso intransferible para cada progenitor, pero se olvida de que ya hay un permiso por maternidad que es de al menos 14 semanas (16 en España), y esos permisos intransferibles se añadirían a los que ya tienen las mujeres. Por lo que sigue sin haber una igualdad. En España las madres podrían tomarse cuatro meses por maternidad y otros cuatro para el cuidado de los hijos.

En cambio los hombres se podrían tomar cuatro meses en un período de 12 años. La directiva no toca el permiso de maternidad, porque eso está recogido en otra directiva. Lo que estamos pidiendo es que se unan en una sola para regular todo lo que tenga que ver con los permisos por nacimiento.

En España ya hemos reconocido que los padres tienen un mes de libranza, pero ojo, porque eso también tiene una trampa. La trampa es que esas cuatro semanas tienen que ser ininterrumpidas. Por tanto, la mayoría de los padres se las toman a partir del nacimiento, porque esas dos semanas después del nacimiento se necesitan. Lo que significa esto es que a los padres les dejan tomarse cuatro semanas que suelen ser siempre simultáneas con las de la madre. Con esta trampa no dejamos a los padres tomarse dos semanas a partir del parto y guardarse otras dos para sustituir a la madre cuando esta se incorpore al trabajo.

Después de este último revés en el Congreso, ¿creéis que esta batalla está perdida para esta legislatura?

No. Porque cada revés nos deprimimos, pero luego pasan cosas que nos ponen optimistas.

Pero lo último no ha sido un revés. Al contrario. Esta unanimidad en el Congreso nos da mucha esperanza. Y también las conversaciones que está habiendo entre los grupos parlamentarios para presentar nuevamente la proposición de ley en el próximo período de sesiones, pero de manera conjunta.
Ya veremos en qué se traduce, pero es un momento de esperanza.
Esperamos que pase algo más antes de que termine este año.