Publicado: 25.09.2016 20:58 |Actualizado: 26.09.2016 07:00

Polígono Sur de Sevilla: de la marginalidad a la búsqueda de oportunidades

Asociaciones vecinales y plataformas del Polígono Sur hablan de la situación de un barrio donde aún viven 2.700 familias sin recursos. Calificado por el INE como uno de los tres barrios más pobres de España, la figura del Comisionado lucha por vencer esta lacra con la ayuda de un Plan Integral que no satisface a todos sus vecinos.

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Concentración de la Plataforma Nosotros También Somos

Concentración de la Plataforma Nosotros También Somos

SEVILLA.- “Hay dos tipos de familias en el Polígono, las que se han quedado para cambiar las cosas y las que han preferido irse porque no querían ayudar a crear otro barrio”. Francisco Velasco lleva 42 años viviendo en el barrio de la Oliva dentro del Polígono Sur, una de las zonas más castigadas por el paro, la pobreza y la delincuencia de la ciudad de Sevilla. A sus 76 años es hoy presidente de la Federación de asociaciones vecinales de Sevilla, que agrupa un total de 90 colectivos.

Aún recuerda como trabajador de la Renault, en la década de los 60, las complejas maniobras que hicieron desde el sindicato de la metalurgia de CCOO para conseguir la creación de un grupo de viviendas que permitiera a los trabajadores del sector acceder a un “techo en condiciones”, recalca. “Formamos las doce cooperativas de viviendas que hay hoy en la Oliva pero la gente no tiene ya las mismas ganas de luchar y cuesta mucho arrancarlos”. Las graves dificultades que viven sus vecinos pasan también, tal y como cuenta Francisco, por la ocupación ilegal de los pisos que hay en esta barriada ahora envejecida y que no se está renovando.



“Hemos visto cómo las mafias controlan los pisos vacíos y estamos alertas para que no las ocupen porque nos dice la policía que ya cuando entran no los podemos echar y hay que esperar a la justicia”. Los vecinos han decidido comprar silbatos para alertar en cualquier caso de realojo, aunque sea ya de madrugada. Toda precaución parece poca. Para Velasco lo más grave es que el perfil de muchas de esas personas que quieren entrar son trabajadores y lo hacen para “dejar de pagar la vivienda ocupándola ilegalmente e intentando revenderla de forma fraudulenta”. Una tónica que afecta mucho el día a día de estos vecinos del Polígono.

La barriada del Polígono Sur comenzó a albergar en los años 60 un parque público de viviendas destinado a la clase trabajadora donde se fueron realojando diferentes grupos sociales. Muchos de ellos rozando la exclusión. El caldo de cultivo fomentó aún más el aislamiento y la falta de apoyo de las autoridades creando una profunda marginación a sus habitantes.

No es solo la ocupación ilegal. También los altercados en las calles provocan, a pesar de las reformas hechas por el Plan Integral desde el año 2005 por tres administraciones (Junta de Andalucía, Estado y Ayuntamiento), que los vecinos no estén del todo satisfechos con las medidas ejecutadas. Velasco señala que el Plan Integral “deja muy atrás las reivindicaciones reales de los vecinos porque a veces no resultan suficientes”. Además resalta que muchos de los proyectos que llevan a cabo cada administración no son efectivos. “Si el distrito actúa por una zona, el Comisionado por otra y las asociaciones hacen otra labor es muy difícil coordinar un mismo objetivo que ayude realmente al barrio”.

Un tiempo para cambiar las cosas

Fuentes consultadas al Comisionado del Polígono Sur recalcan que antes del inicio de la ejecución de este plan “los índices de analfabetismo y fracaso escolar, los problemas de salud, el paro, la pobreza y la delincuencia” eran muy elevados. Por ello antes de hablar de las mejoras son prudentes. “El Polígono Sur sigue siendo una zona con necesidades especiales. Los cambios sociales necesitan tiempo, y se partía de un nivel tan bajo que, aunque se ha mejorado mucho, hay zonas del barrio que aún no están normalizadas”.

Entre los avances apuntados por esta entidad pública, que lidera la figura de la Comisionada Mar González, hay algunos muy visibles. “En lo urbanístico, el nivel general ha cambiado. Se está dotando a las avenidas de aceras anchas, carriles bici, zonas de recreo, parques infantiles”. Todas ellas financiadas, en su mayoría, por el Plan Urban, que ha invertido unos 12 millones de euros. La creación del Comisionado también ha ayudado a que los servicios públicos hayan vuelto a entrar con normalidad en todo el Polígono. La Policía ya realiza la ronda de forma normalizada, al igual que las líneas de transporte. Velasco apunta que “podemos decir que quedan zonas marginales pero que la mayoría del barrio funciona con bastante normalidad”.

El absentismo escolar ha sido una de las peores lacras, teniendo un plan educativo propio de zona. Velasco señala que esta problemática ha descendido mucho porque “aquellos niños que iban a ayudar para la droga, van hoy a clase y sus familias están concienciadas de todo lo que les puede aportar”. El Comisionado destaca que esta ausencia de los más jóvenes en los colegios ha pasado de ser de un 50 por ciento hasta un 12 en la actualidad.
Los planes de empleo también han actuado de forma integral, basados en otros métodos como “aprender a buscar trabajo comenzando a tratar la autoestima”. Sin embargo, el último informe del programa “Urban Audit” del INE alertaba de que las rentas medias de los vecinos en el Polígono Sur no superan los 12.000 euros con una tasa del 50 por ciento de paro.

2700 familias contabilizadas sin ningún tipo de recurso


La Plataforma Nosotros También Somos Sevilla es otro de los frentes vecinales más importantes del Polígono. Rosario García es la presidenta de este grupo de vecinos y asociaciones. “Lo primero que hice fue integrarme en el barrio cuando llegué muy joven y también en los colegios para luchar por todo lo que estaba pendiente”. Esta plataforma busca mostrar la realidad del barrio realizando encuestas para conocer los datos más de cerca aunque sea con técnicas rudimentarias.

Según este colectivo, más de 2.700 familias del Polígono Sur sobreviven prácticamente "sin recursos" y en una cruda situación de exclusión. Rosario se muestra tajante antes estos resultados. “Sabemos que nuestros datos no son oficiales pero hemos ido preguntando uno a uno, haciendo encuestas y estas familias comen cada día de los servicios sociales y Cáritas”.

El colectivo ha apostado por "un giro" en su estrategia de protestas, ya que buscan reclamar "el cumplimiento del plan integral que ha favorecido más al ladrillo que a las personas" en todas sus vertientes.

Entre sus reivindicaciones más demandadas no olvida la construcción de la comisaría de Policía que los vecinos llevan esperando 30 años. “Aquí se producen tiroteos en algunas ocasiones sin heridos y algunas zonas necesitan de una especial seguridad. Solo buscamos que el barrio cuente ya con estos servicios como ocurre en el resto de Sevilla”.

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