Publicado: 09.09.2016 16:44 |Actualizado: 09.09.2016 16:44

Portugal no cree que el tren descarrilase por un fallo humano y apela a "circunstancias anormales"

El ministro de Fomento en funciones, Rafael Catalá, confirma que se estaban realizando obras en la vía que obligaban a reducir la velocidad.

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Infografía del lugar del accidente. EFE

Infografía del lugar del accidente. EFE

El presidente del operador ferroviario portugués, Comboios de Portugal, Manuel Queiró, ha afirmado, en relación a las causas del accidente del tren registrado este viernes en O Porriño (Pontevedra), que "nada indica que fuera un fallo humano o de material", sino que se dieron "circunstancias anormales" que hay que investigar.

Queiró ha explicado, en declaraciones a los medios, que los maquinistas que operan ese Tren Celta, tanto portugueses como españoles, han recibido formación específica y que, desde hace tres años, "están superpreprados". Asimismo, ha subrayado que el material ferroviario estaba "en perfectas condiciones" y "bien mantenido".

Por otra parte, ha descartado que los trabajos de mantenimiento en la vía hubieran sido causa del siniestro. Así, ha recordado que eran unas obras previstas y que, efectivamente, implicaban el desvío del tren a una vía secundaria.

Además, ha expresado sus condolencias a los familiares de los muertos y heridos --de los cuales tres son de nacionalidad portuguesa-- y ha recordado que hay una investigación en marcha para aclarar las circunstancias del accidente. 



Por su parte, el ministro de Fomento en funciones, Rafael Catalá, que se ha desplazado hasta la estación de ferrocarril de O Porriño junto con responsables de Adif y el secretario y un técnico de la comisión de investigación de accidentes ferroviarios, ha precisado que aún no se conocen las circunstancias exactas del accidente, esto es, si el maquinista siguió las indicaciones y redujo la velocidad o si las causas del siniestro fueron otras.

Lo que sí ha confirmado es que el tren, un modelo diésel de la serie 592, pasó una revisión en profundidad en mayo, y otra menos minuciosa este mismo jueves en Oporto. "Tanto maquinista como tren tenían todas las certificaciones y garantías adecuadas al reglamento de circulación ferroviaria", ha asegurado.

El tren operaba "en un convenio internacional", según ha expuesto, y se está iniciando la investigación, tanto por parte de la CIAF, como la judicial, ya que por ahora se desconocen "las causas" y "las circunstancias". Tendremos que recuperar las cajas registro para poder encontrar las causas", ha subrayado.

A bordo del tren viajaban 63 personas más el maquinista y el interventor del tren. Cuatro han fallecido y 43 personas han resultado heridas y están siendo atendidas en los hospitales Povisa y Álvaro Cunqueiro de Vigo y en el de Fátima (ver fotogalería)

Catalá ha abogado por centrarse en la asistencia sanitaria y psicológica y por "empezar a ofrecer servicios de indemnización y de los derechos a los que puedan tener acceso" los viajeros. Ha apostado por "esclarecer" los motivos del siniestro pero ha insistido en que por ahora no se conocen, pese a tener la constancia de que "en la vía se estaban produciendo unos trabajos de mantenimiento que provocan que se realice un desvío y eso obliga a que haya una reducción de la velocidad".

Así, ha rechazado "especular con las causas", y ha precisado que los trabajos que se realizaban en los enclavamientos y en los sistemas de seguridad de la vía son "cotidianos" y "permanentes", por eso "existen las vías secundarias".

"Son trabajos habituales de Adif que se realizan cotidianamente y llevan consigo unos avisos que tienen los maquinistas para que sepan que se están produciendo y que por tanto tienen que reducir la velocidad", ha remarcado.