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Protección de datos El CIS confirma lo que todos sospechamos: casi nadie se lee las políticas de privacidad 

La protección de los datos personales preocupa “mucho” o “bastante” a tres de cada cuatro encuestados (un 76,1%), y llama la atención la desconfianza instalada entre los españoles a la hora de efectuar pagos online.

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Imagen: Mohammed Hassan (Pixabay, CC0)

Más del 85% de los internautas españoles lee "algunas veces", "raramente" o "nunca" las políticas de privacidad de las páginas web que visita, indica el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) en el avance de su barómetro de mayo, que sondea en esta ocasión sobre privacidad. El 2% de los encuestados ni siquiera sabe cómo hacerlo.

Curiosamente, la protección de los datos personales preocupa "mucho" o “bastante” a tres de cada cuatro encuestados (un 76,1%), y llama la atención la desconfianza instalada entre los españoles a la hora de efectuar pagos online: al 68,6% de los encuestados le da "poca" o "ninguna" seguridad dar el número de tarjeta por internet para realizar una compra, pero al 45% de los encuestados le da "bastante" seguridad pagar con esa misma tarjeta en un comercio tradicional.

Si bien la mitad de los españoles desconfía de la seguridad a la hora de instalarse una aplicación en el móvil, los datos indican que más de la mitad de los encuestados (el 52%) se confiesa "poco" o "nada informado" sobre los riesgos que conlleva proporcionar datos personales.

Otro de los datos relevantes que ofrece el barómetro del CIS es que casi el 70% de los encuestados (concretamente, el 68,9%) afirma que alguna entidad, institución o similar le ha llamado por teléfono o le ha enviado un mensaje o correo electrónico con fines publicitarios sin que les conste haberles proporcionado los datos de contacto. Y eso que no parece que demos nuestro consentimiento explícito tan alegremente como podría sospecharse: eso sólo lo confiesa el 4,8% de la muestra.

Curiosamente, los españoles valoran más la huella dactilar —un dato que no darían “salvo que fuera imprescindible” el 86,1% de los encuestados y que, sin embargo, algunos móviles recogen como herramienta de desbloqueo— que los datos médicos (un 66,9%) o el número de móvil (un 42,2%). Eso sí, la información personal que más protegemos es la financiera (salario, créditos solicitados, etc.).

Aplicaciones

Según los datos publicados por el CIS, parece que a los españoles en el fondo nos preocupa el comportamiento de las aplicaciones a la hora de gestionar nuestros datos personales. Así, al 85% de los encuestados le gustaría “mucho” o “bastante” que se le ofreciese la posibilidad de elegir a qué datos suyos puede acceder y a cuáles no de forma detallada.

Un porcentaje similar (un 84,9%) considera “poco o nada aceptable” el hecho de que cada vez que el usuario visita ciertas páginas web, éstas —de manera automática— “comunican a las redes sociales que ha visitado esa página”.

Y ojo a los bloqueadores de publicidad y de cookies: el 18% de los encuestados los usa “siempre”, y el mismo porcentaje los utiliza “habitualmente”.

En redes sociales, sólo una de cada cuatro personas se ha arrepentido de haber subido algún comentario, foto o vídeo a las mismas

Menores

Con respecto a los menores y su acceso a internet, casi el 60% de la muestra cree que deberían tener “bastantes restricciones o controles”, mientras que un 24% de los encuestados sostiene que la restricción de acceso debería de ser “completo”.

Y la responsabilidad principal del control sobre la actividades de los menores en la red, según esta encuesta del CIS, debería recaer en los padres, según el 86,9% de la muestra. Eso sí, uno de cada tres encuestados cree que, en segundo lugar, deberían responder por ese control los profesores, seguidos de las autoridades públicas (el Gobierno) y los proveedores de servicios de internet.

La encuesta revela que el 25% de los encuestados no se ha conectado a internet en los últimos tres meses; es decir, uno de cada cuatro españoles parece vivir de espaldas a la red, bien porque no le interesa o porque no sabe cómo usarlo. Y la forma favorita de conexión es a través del móvil. El uso más común es buscar información y documentación, seguido de la participación en redes sociales y el envío de e-mails.