Publicado: 04.09.2015 23:30 |Actualizado: 04.09.2015 23:41

“Refugiados, bienvenidos”

Cientos de personas protestan ante la sede de la Comisión Europea en Madrid para exigir a Bruselas que se garanticen los derechos humanos de los solicitantes de asilo

Publicidad
Media: 2.80
Votos: 5
Comentarios:
Manifestación ante la Comisión Europea en Madrid para exigir que se respeten los derechos humanos de los refugiados. / EFE

Manifestación ante la CE en Madrid para exigir que se garanticen los derechos humanos de los refugiados. / EFE

MADRID.- Distintas voces, diversas procedencias: la misma crónica. Cientos de personas hilvanaron este viernes en Madrid el relato de la crisis de los refugiados. Lo hicieron frente a la sede de la Comisión y el Parlamento Europeo, donde la pancarta que encabezaba la protesta rezaba: Europa responsable. Ningún ser humano es ilegal. Hay vidas en juego. Por ejemplo, las de los familiares de Yaman Omar, que no han podido huir de un país en guerra. “Lo están pasando verdaderamente mal. Aquello es una barbarie”, se lamenta este madrileño de padres sirios, convencido de que el problema no es tanto el éxodo como el conflicto armado.

“La solución verdadera es acabar con él, pero ni el Ejecutivo español ni la UE tienen una postura clara respecto a los refugiados, algo lamentable”, se queja Omar, que considera que “por mucha ayuda que se le preste a los refugiados el problema seguirá existiendo”. Y llama hipócritas a los Estados occidentales. “La imagen del niño muerto en la playa resulta brutal, pero es algo que llevamos viendo cuatro años mientras el mundo guarda silencio respecto a la masacre en Siria”.

Su denuncia encuentra eco en dirigentes políticos y activistas de movimientos sociales. “El Gobierno español lleva años siendo insolidario, no sólo por lo cicatero que está siendo actualmente con la cuota que reclama la UE sino también por actitudes del pasado en Melilla, donde defiende las devoluciones en caliente”, recuerda Juan López de Uralde, portavoz de Equo.

“Da vergüenza”, añade Boti García Rodrigo, una histórica de la Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Transexuales y Bisexuales, “un colectivo muy representado entre los refugiados, que ven cómo son rechazadas sus solicitudes de asilo”.

También se indigna Cayo Lara, coordinador federal de Izquierda Unida, que considera que la UE es responsable por activa o por pasiva: “Han desestabilizado Oriente Próximo por intereses de EEUU y lo están pagando los ciudadanos. De aquellos polvos (el apoyo prestado, a través de la OTAN, para derrocar a determinados Gobiernos), estos lodos (el éxodo de tanta gente que huye del terror y la muerte)”.

La industria armamentística, continúa Rafael Herguezábal, dicta la política de los pueblos. Veterano en la lucha social, sigue dando la cara a sus 77 años desde Alcobendas, antes en mil trincheras y ahora en contra de los desahucios y en defensa de la sanidad pública. “Europa y EEUU, culpables de suministrar armamento a países que estaban en paz, rechazan a quienes huyen y les responden que se vayan a morir a sus países”.



Sus voces se entremezclan con los gritos de protesta, que exigen a Bruselas que se garanticen los derechos humanos de los refugiados. “Nativa o extranjera, la misma clase obrera”, “Niños inocentes mueren cada día”, “Ningún ser humano es ilegal” o un explícito “Asesinos” protagonizan la concentración, convocada por diversos partidos, sindicatos, asociaciones y ONG.

Jóvenes, mayores y ancianos toman la palabra para censurar a un Ejecutivo que, en 2014, rechazó unas 2.000 solicitudes de protección internacional, hizo caso omiso a otras tantas, otorgó el estatuto de protección subsidiaria a 1.200 personas y apenas reconoció a 385 el estatuto del refugiado, unas cifras magras en comparación con las de Alemania, Suecia, Francia o Italia. Sólo de ciudadanos sirios recibieron 1.500 peticiones.

Fadua, 22 años, marroquí: “Los republicanos españoles se refugiaron en Argelia en 1939. Ahora es el turno de otros, porque si estuviésemos en su situación nos gustaría que nos echasen una mano. Y ellos huyen porque ven sus vidas más a salvo en el mar que en tierra”.

David, 21 años, español. “Europa debería implicarse. Pero, como sucedió con el ébola, hasta que no le aprieta el culo, no busca una solución”.

Marco, 40 años, catalán. “No cabe esperar otra cosa de un Gobierno neoliberal súbdito de Alemania. Ellos acogen más refugiados, pero no deja de ser una maniobra de propaganda para hacer ver que son el motor de Europa”.

Charo, 58 años, madrileña. “La crisis de los refugiados es una muestra más de que Rajoy elude responsabilidades”.

Leonor, 61 años, argentina, la mitad de su vida en España. “Somos culpables de que muera gente a las puertas de nuestras casas por culpa de guerras que nuestros gobernantes promueven. Esto clama al cielo”.

Andrés, 22 años, madrileño. “La política del Ejecutivo es hipócrita, vergonzosa, inoperante. Las cuotas de refugiados siguen siendo goteras y el Gobierno trata la crisis como un problema de fontanería, lo que dice mucho de su catadura moral”.

Firdaouf, veinte años, marroquí: “Los sirios no quieren Europa, quieren estar en su país. Si no podemos parar la guerra, debemos darles techo y cuidar de sus niños. No más muertos”.

Y, procedente de centenares de gargantas, un único grito: “Refugiados, bienvenidos”.