Publicado: 09.10.2015 17:48 |Actualizado: 09.10.2015 17:48

La psiquiatra que atendió a Rosario Porto revela que tenía deseos de morir en 2009

Ha asegurado que la madre de Asunta "tenía deseos de morir", y que suponía un "riesgo para ella" misma, "pero para terceras personas, no".

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Rosario Porto (c) y Alfonso Basterra, (detrás-i), los dos principales acusados de la muerte de su hija Asunta Basterra, junto a la letrada Belén Hospido (detrás-d), durante el tercer día del juicio esta mañana en Santiago de Compostela. EFE/Lavandeira jr

Rosario Porto (c) y Alfonso Basterra, (detrás-i), los dos principales acusados de la muerte de su hija Asunta Basterra, junto a la letrada Belén Hospido (detrás-d), durante el tercer día del juicio esta mañana en Santiago de Compostela. EFE/Lavandeira jr

SANTIAGO DE COMPOSTELA.- Una psiquiatra del centro sanitario La Robleda que atendió a Rosario Porto en 2009, ha revelado que ese año la madre de Asunta -la niña que apareció muerta en septiembre de 2013- "tenía deseos de morir", por lo que lógicamente suponía un "riesgo para ella" misma, "pero para terceras personas, no".

En la novena jornada del juicio por la muerte violenta de Asunta, la psiquiatra ha recordado que su paciente -acusada del asesinato de su hija de 12 años- acudió al sanatorio acompañada por su esposo en aquel momento y también acusado, Alfonso Basterra, ya que presentaba un notorio cuadro de "ansiedad, angustia y tristeza".

Esta especialista, que en esta vista oral ha comparecido entre los testigos propuestos por la defensa de Porto, ha remarcado que, en aquel momento, la acusada suponía un riesgo para ella misma e incluso ha recordado que, según muestra su historia clínica, "cuando era joven" sufrió un episodio de intento de "autoeliminación". Aún así, y en contra del criterio de los médicos, la madre de Asunta pidió el alta voluntaria tras ese ingreso en 2009.



Porto presentaba "ambivalencia", esto supone sentir "a veces amor y a veces odio"

Esta psiquiatra se ha acogido a su "código deontológico" para no declarar sobre la relación entre la acusada y su hija, pero sí que ha confirmado que Rosario presentaba "ambivalencia" y que esto supone sentir "a veces amor y a veces odio" por las personas del entorno de una.

En la sesión de hoy, viernes, la novena de este juicio, el entorno de Rosario Porto ha destacado el amor y la dedicación que profesaba a su hija.

Un amigo con el que coincidía en el Ateneo ha subrayado que "casi" la tenían que obligar a que se quedase hasta el final de los encuentros que con cierta periodicidad se celebran en esta asociación, porque siempre que estaba lejos de Asunta, se mostraba "preocupada". Este hombre tiene con Porto una relación de amistad desde hace "unos seis, siete años", tiempo en el que siempre mostró una "absoluta dedicación" a la niña.

También la encargada de remodelar la casa de los padres de Rosario Porto, fallecidos, y a la que ésta preveía mudarse, ha contado que la intención de Porto era construir un hogar "para ella y la cría".

De este modo, ha destacado que en el encargo realizado por Rosario Porto, además de una habitación para Asunta, estaba previsto que se realizase otro cuarto en el que la niña pudiese desarrollar tranquila sus capacidades musicales, tales como "tocar el piano".

Rosario Porto era "una persona metódica y centrada únicamente en su trabajo y en la niña"

Esta mujer, que mantuvo con la acusada una estrecha relación en los meses previos al fallecimiento de Asunta, la ha definido como una persona "metódica" y centrada únicamente "en su trabajo y en la niña".

Asimismo, la que durante nueve meses fue la presa de apoyo de Rosario Porto en la cárcel de Teixeiro, en la que permanece desde hace más de dos años, ha relatado los meses de "abatimiento" y de "absoluta tristeza" que ésta pasó en el penal por la muerte de su pequeña.

Ha declarado, igualmente, el que era tutor educativo de Asunta en el momento de su muerte, y que días antes de que falleciese recibió una carta de Rosario Porto, en la que justificaba la ausencia de su hija a clase, ya que presentaba vómitos propiciados por una medicación.

Este profesor ha explicado que en aquel momento no le preocupó, pero a raíz de las noticias que conoció a través de los medios de comunicación tras el fallecimiento de su alumna, decidió entregarla a la policía.

Por último, en esta jornada, el comisario de la Policía Nacional de Santiago ha ratificado que un testigo acudió a la comisaria para decir que había visto a la niña en una calle de Compostela sobre las 19:30 horas del 21 de septiembre, el mismo día de su muerte.

Este dato, para el abogado de Rosario Porto, el penalista José Luis Gutiérrez Aranguren, es fundamental, puesto que refrendaría su tesis de que Asunta no murió entre las 16 y las 20 horas, como apunta la autopsia.

Pasado el ecuador de este juicio, la próxima jornada será el martes 13 y estará destinada a que declaren los testigos de la defensa del otro acusado y padre de la niña, Alfonso Basterra.

Entre ellos, estaba la persona con la que Rosario Porto mantenía una relación sentimental, pero finalmente este viernes la letrada que se ocupa de la defensa de Basterra, la abogada Belén Hospido, anunció que rechaza esta comparecencia.