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Referéndum 1-O Miles de personas salen a las calles de Bilbao para denunciar la “demofobia” del PP

La capital vizcaína acoge una multitudinaria manifestación a favor del referéndum catalán, convocada por la plataforma soberanista Gure Esku Dago. La mayoría política y sindical de Euskadi respaldó el acto.

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Miles de personas salen a las calles de Bilbao para denunciar la “demofobia” del PP. REUTERS/Vincent West

El reputado académico estadounidense Stephen Ansolabehere es poco sospechoso de buscar la “destrucción” de España. Mucho menos de apoyar “acciones ilegales” o dedicadas a subvertir cualquier orden establecido. Cuando la aún menos sospechosa cadena de noticias CBS quiere hablar de elecciones, recurre a los servicios de este comedido analista político y profesor de la Universidad de Harvard. Este sábado, Mr. Ansolabehere –cuya familia procede de Baigorri, en el País Vasco bajo jurisdicción francesa- se dejó ver por las calles de Bilbao. No compraba souvenirs ni visitaba el Museo Guggenheim. Su objetivo, al igual que el de otras miles de personas, era protestar contra quienes buscan impedir el referéndum catalán.

La convocatoria partió de Gure Esku Dago, la plataforma soberanista vasca que promueve el derecho a decidir en Euskadi. Tras organizar varias consultas simbólicas en distintos puntos del País Vasco, este sábado encabezó una movilización que tenía, al menos, dos objetivos.

"El pueblo catalán tiene derecho a decidir en libertad cuál quiere que sea su futuro"

Por un lado, mostrar el apoyo vasco a Catalunya. Por otro, gritar bien fuerte contra la “demofobia” del gobierno del PP. “Votar para decidir. Democracia. Catalunya, estamos con vosotros" era el lema trilingüe (castellano, euskera y catalán) de la pancarta principal. Había ikurriñas, banderas de Navarra y esteladas. Muchas esteladas.

“Hoy son ellos, pero mañana podemos ser nosotros”, reflexionaba uno de los manifestantes poco antes de que la movilización empezara a andar. El reloj marcaba las 17.30, y en el parque de La Casilla de Bilbao –lugar habitual de partida de muchas protestas- se habían congregado numerosas personas. Muchas de ellas habían llegado en autobuses especialmente contratados en diferentes localidades vascas para viajar este sábado a Bilbao.

Un manifestante en Bilbao con una bandera catalana y una pancarta en vasco en la que se lee "Quiero decidir", durante la marcha convocada por Gure Esku Dago. REUTERS/Vincent West

Entre los manifestantes que se acercaron hasta La Casilla había varias caras conocidas de la política vasca. El PNV, que aún mantiene su acuerdo con el PP –algo que podría cambiar si el gobierno adopta “medidas drásticas”-, estuvo representado por Itxaso Atutxa, Jose Antonio Suso y Joseba Egibar, máximos responsables del partido en Bizkaia, Araba y Gipuzkoa respectivamente, así como por la secretaria del Euzkadi Buru Batzar (órgano de dirección peneuvista), Mireia Zarate. También acudieron el alcalde de Bilbao, Juan Mari Aburto, y el diputado general de Bizkaia, Unai Rementeria.

"El pueblo catalán tiene derecho a decidir en libertad cuál quiere que sea su futuro", afirmó Atutxa antes de que empezara la manifestación. Además, sostuvo que las instituciones catalanas están "absolutamente legitimadas para llamar a su pueblo a un referéndum". "Lamentamos que el gobierno español en lugar de garantizar lo que el pueblo catalán está demandando democrática esté torpedeando e impidiendo por la fuerza su decisión y su voluntad política, agregó. Sin embargo, evitó aclarar si compartía las afirmaciones formuladas esta misma semana por el lehendakari Iñigo Urkullu sobre la" falta de garantías" en torno al referéndum.

El líder de Bildu, Arnaldo Otegi, en la cabeza de la manifestación en Bilbao organizada por Gure Esku Dago, a favor del derecho a decidir. REUTERS/Vincent West

El presidente del PNV, Andoni Ortuzar, se había reunido por la mañana con el mandatario Carles Puigdemont en Girona, donde le contó que su partido iba a estar en la manifestación de Bilbao. Así lo relató el propio Ortuzar en Twitter, donde también incluyó una mención muy genérica al contenido de la conversación. “Hemos analizado la situación política en Euskadi y en Catalunya y hemos coincidido en que el diálogo es necesario antes y después del 1-O”, señaló.

El alcalde de Bilbao Juan Mari Aburto y los presidentes del PNV en Bizkaia Itxaso Atutxa, Álava, José Antonio Suso y Gipuzkoa, Joseba Egibar, en la manifestación convocada por la organización soberanista Gure Esku Dago en apoyo al referéndum catalán. EFE/JAVIER ZORRILLA

“Compromiso también con la libertad de expresión, de manera pacífica y alegre”

Por su parte, EH Bildu acudió en masa a la manifestación. Cuando aún faltaban unos minutos para que la marcha iniciase su recorrido, en las inmediaciones del parque La Casilla ya se dejaban ver los principales responsables de las formaciones que integran la coalición abertzale (Sortu, EA, Alternatiba y Aralar). Por allí se cruzaron con algunos integrantes de Podemos, como Neskutz Rodríguez, portavoz en las Juntas de Bizkaia. También estaban los principales responsables de los sindicatos ELA y LAB, así como distintas caras del mundo de la cultura vasca.

Absoluta normalidad

La movilización transcurrió bajo consignas a favor del referéndum catalán. "Independentzia, Independentzia" coreaba la multitud que se agolpaba a los costados mientras la cabecera de la marcha avanzaba por la calle Autonomía.

Manifestantes en Bilbao con banderas catalana y vascas, durante la marcha convocada por Gure Esku Dago. REUTERS/Vincent West

Todo sucedió bajo total normalidad, algo radicalmente distinto a lo que había ocurrido el día anterior en Vitoria: allí también se iba a defender la votación catalana, pero un juzgado número de la capital alavesa, siguiendo lo marcado por la Delegación de Gobierno, ordenó suspender el acto que debía desarrollarse en un edificio municipal y que tenía a la diputada de la CUP Anna Gabriel como principal oradora. De hecho, los policías municipales llegaron con la notificación cuando Gabriel ya estaba en el escenario y la sala se encontraba repleta. La imagen recorrió todas las redacciones del país. También fue recordada antes de que la movilización empezara a andar por la parlamentaria de EH Bildu.

Este sábado, en cambio, no hubo momentos de tensión. Previamente, Gure Esku Dago había llamado a la ciudadanía mostrar su “compromiso también con la libertad de expresión, de manera pacífica y alegre”. Las miles de personas que hicieron el recorrido de casi dos horas de duración siguieron esas premisas. Además de un amplio número de banderas catalanas, también se vieron carteles con lemas como "queremos votar" o "queremos decidir", escritos en euskera, castellano e inglés. Este último idioma fue el elegido para una pancarta situada a la altura de la estación de trenes de Renfe, en el que aparecía una urna junto a una frase contundente: "Today Catalonia. Tomorow Basque Country".

Mensaje de Forcadell

La movilización acabó en las escalinatas del ayuntamiento de Bilbao. “Entre todas y todos hemos conseguido dar una respuesta unitaria de solidaridad hacia el pueblo catalán El momento histórico exigía una respuesta así” fue una de las frases lanzadas por los altavoces. Seguido, los organizadores anunciaron una “sorpresa”: la presidenta del Parlament, Carme Forcadell, había enviado un mensaje de audio para dar las gracias a todas las personas que se habían sumado a esta manifestación.

Un hombre junto a una pancarta en la que se lee "Hoy, Catalunya, mañana, el País Vasco', en Bilbao, durante la manifestacón por el derecho a decidir organizada por Gure Esku Dago. REUTERS/Vincent West

“Es muy importante contar con vuestro apoyo para que nosotros decidamos de forma democrática y pacífica nuestro futuro”, afirmó. Seguido, recordó que “no hay democracia en un estado que persigue las ideas” y que no respeta “derechos fundamentales”.

“Hoy hemos demostrado que somos un pueblo solidario”, dijo poco después Zelai Nikolas, una de las portavoces de Gure Esku Dago. Reivindicó además que “el referéndum es democracia”, al tiempo que advirtió que “están en juego los derechos fundamentales”. Mirando hacia casa, aseguró que la ciudadanía vasca debe realizar “su propio camino” para lo cual será necesario “profundizar acuerdos” y “trabajar juntos”. Las miles de personas congregadas volvieron a responder con aplausos.