Publicado: 29.03.2016 11:35 |Actualizado: 29.03.2016 11:35

Un sanitario de 78 años del Madrid Arena reconoce que nunca llevaban desfibrilador y que no sabía utilizarlo

Cecilio Page, un auxiliar sanitario jubilado desde 1997, que había trabajado con el doctor Viñals durante 40 años, asegura que él solo se encargaba de ayudar y de controlar que nadie entrada en la enfermería.

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Dos de los acusados, los doctores Simón Viñals y su hijo Carlos Viñals, responsables del equipo sanitario contratado para la fiesta del Madrid Arenas, a su llegada a la Audiencia Provincial de Madrid. EFE/MARISCAL

Dos de los acusados, los doctores Simón Viñals y su hijo Carlos Viñals, responsables del equipo sanitario contratado para la fiesta del Madrid Arena, a su llegada a la Audiencia Provincial de Madrid. EFE/MARISCAL

MADRID.- El auxiliar sanitario que ayudó a Simón Viñals en la enfermería del Madrid Arena ha reconocido este martes en el juicio que nunca llevaban desfibrilador y que ni siquiera sabía utilizarlo, dado que él sólo se encargaba de ayudarles y de controlar que nadie entrara en el botiquín instalado en el recinto municipal la noche de la fiesta mortal.

Así lo ha manifestado ante el tribunal que juzga los hechos Cecilio Page, un médico jubilado desde 1997. Page contaba con 78 años en el momento de la tragedia, que se produjo la noche del 1 de noviembre de 2012. Había trabajado con Viñals durante 40 años.



En su declaración, el testigo ha confirmado que en la enfermería no tenían desfibrilador, si bien ha manifestado que tan sólo tardó un minuto en llegar el aparato sanitario desde la ambulancia, ya que fue trasladado por dos técnicos cuando las niñas entraron en parada.

Así, ha relatado que llevaron para esa noche unos seis maletines con elementos de cura, material que solían trasladar cada vez que se celebraba un evento. Cuando las niñas llegaron a la enfermería, Viñals encargó a los técnicos de las ambulancias que trajeran el desfibrilador, que utilizaron durante unos quince minutos hasta que llegó el Samur.

También ha contado que pusieron a las niñas ampollas de adrenalina por vía intramuscular, ya que no encontraban la vena y no podían perder tiempo por el crítico estado en el que se encontraban.

Sobre su función, ha dicho que nunca había visto un desfibrilador ni lo había utilizado, ya que él solo se encargaba de ayudar a los Viñals y ocuparse de la puerta para que no entrara el público dentro de la enfermería.