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Una silla de ruedas “inteligente” permitirá a los usuarios guiarla con su cerebro

La empresa gallega Handytronic ya dispone de un prototipo que se maneja gracias a un software que interpreta los impulsos eléctricos que genera el cerebro de cada paciente al concentrarse en cada uno de los movimientos

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La empresa gallega Handytronic ha creado una silla de ruedas “inteligente” permitirá a los usuarios guiarla con su pensamiento

La empresa gallega Handytronic está desarrollando una silla de ruedas “inteligente” que permitirá a sus usuarios controlar su movimiento con el pensamiento. El ingenio, en el que la compañía trabaja desde hace años en colaboración con la Universidad de A Coruña a través de su máster en Ingeniería Biomédica, funciona gracias a una interfaz que detecta e identifica los impulsos del cerebro cuando éste quiere mover la silla en un determinado sentido. El proyecto pretende, según la empresa, “obtener una solución comercial económicamente asequible para los usuarios” que prevé poner en el mercado a medio plazo.

Handytronic ya dispone de un prototipo en funcionamiento, aunque durante un año lo someterá a un periodo de ensayos clínicos con pacientes para ajustar sus mecanismos a sus necesidades. “Hemos dado el paso más importante. Ahora queremos probarlo para poder llevarlo al mercado”, asegura Jacobo Penide, director general del Grupo Telecon, la matriz de la sociedad. Según afirma, ese período de pruebas se desarrollará a lo largo de un año.

La base de la silla inteligente es una plataforma de encefalografía que identifica los impulsos eléctricos del cerebro del paciente, interpretándolos y reenviándolos al sistema de guiado de la silla. Previamente, ese sistema ha sido entrenado y programado con el perfil mental de cada paciente.

Este se somete durante varias sesiones a un proceso durante el que se le muestran varios iconos asociados a cada movimiento del sistema de guiado de la silla -hacia adelante, hacia atrás, parar, girar, etécetera-, sobre los que se concentra durante unos ocho segundos. De esa forma, el ordenador puede identificar y almacenar las ondas cerebrales generadas a raíz de los cambios de potencial eléctrico en las distintas zonas de su su cerebro, y que se producen cuando piensa en cada uno de esos iconos. “Juega un papel muy importante la inteligencia artificial, porque cada paciente piensa de forma diferente. Así que es el sistema el que tiene que aprender cómo piensa cada usuario”, añade Laura Montes, programadora jefe del proyecto.

El prototipo sobre el que trabaja Handytronic está compuesto de una silla de ruedas con motor, un casco-diadema con catorce electrodos, una tablet con el software específico y una conexión inalámbrica con el ordenador a través de un pincho bluetooth.

“El sistema también se puede usar para monitorizar el estado anímico de los pacientes y para detectar biomarcadores relacionados con su estado anímico”

El desarrollo de ese software de aprendizaje e inteligencia artificial también ha permitido a Handytronic poner en marcha otro proyecto de investigación para, a través de la intepretación de los impulsos eléctricos del cerebro, hacer diagnósticos precoces de algunas enfermedades. “El sistema también se puede usar para monitorizar el estado anímico de los pacientes y para detectar biomarcadores relacionados con su estado anímico”, subraya el director general de la empresa, que ya ha montado un equipo de trabajo con psiquiatras y psicólogos para evaluar la eficacia del ingenio en el diagnóstico de patologías como la depresión y el alzhéimer.

“Nuestra vocación es hacer la vida más fácil a aquellas personas que tienen algún tipo de diversidad funcional. La neurociencia y la inteligencia artificial nos proporcionan las bases tecnológicas necesarias para desarrollar soluciones no solo efectivas, sino también sostenibles desde un punto de vista económico”, añade Penide.

Handytronic nació en el año 2015 en el seno del grupo Telecon, una empresa coruñesa con tres decenios de historia que trabaja en tres áreas principales:  el retail intelligence, es decir las herramientas tecnológicas de gestión de operaciones del comercio minorista; la telegestión de contadores y las soluciones para la mejora de la calidad de vida de los mayores y de las personas con discapacidad funcional.