Publicado: 04.02.2016 17:01 |Actualizado: 05.02.2016 17:09

Los sindicatos advierten de que la UE va a la "destrucción" si permite que se imponga el discurso de la xenofobia

CCOO y UGT presentan un dictamen del Comité Económico y Social Europeo sobre la lista de países de origen seguros, que a su juicio deberían respetar a mujeres, gais y minorías.
Toxo y Méndez censuran la falta de respuestas de Bruselas ante la crisis migratoria y abogan por tejer una “gran alianza social” que exija a los Estados medidas inmediatas.
ACNUR y CEAR exigen corredores humanitarios y un sistema europeo común de asilo.
IU denuncia la Europa Fortaleza y critica que el Gobierno venda armas a países en guerra.

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Refugiados intentan calentarse en el puerto de Zeebrugge, en Bélgica, donde pretenden embarcar rumbo a Reino Unido. / EFE

Refugiados intentan calentarse en el puerto de Zeebrugge, donde pretenden embarcar rumbo al Reino Unido. / EFE

MADRID.- Los sindicatos han denunciado hoy la falta de respuestas de la Unión Europea ante la crisis de refugiados, que calificaron de “auténtica vergüenza”, por lo que abogaron por tejer una “gran alianza social” que exija a los Estados miembros medidas inmediatas. La petición tuvo lugar en la sede de la Representación de la Comisión Europea en España, donde los líderes de CCOO y UGT, Ignacio Fernández Toxo (entrevista) y Cándido Méndez (entrevista), inauguraron la jornada Un análisis integral de la crisis migratoria en Europa, en la que participaron portavoces de ACNUR y CEAR, así como representantes de partidos políticos.

La excusa del encuentro, que trató de buscar una solución a las muertes que se están produciendo durante el éxodo de los refugiados, fue la presentación del dictamen del Comité Económico y Social Europeo (CESE) sobre el establecimiento de una lista europea de países de origen seguros. Una lista a la que le dieron la bienvenida los representantes de los principales sindicatos en el citado comité, aunque advirtieron de los peligros que puede suponer una elaboración “precipitada”, por lo que en el dictamen solicitado por el Parlamento y la Comisión abogan por “fijar de una manera más concreta, segura y garante los criterios específicos para determinar un país como seguro”.

Javier Doz, consejero del CESE en representación de CCOO, cargó contra los líderes comunitarios por una falta de “proyecto político” y avisó de que Europa estará abocada a la “destrucción” si “dejamos que el polo de referencia sea los que mal gobiernan Europa y los partidos xenófobos”. Por su parte, José Antonio Moreno Díaz, consejero del mismo sindicato, apeló a la “responsabilidad” y consideró “factible” acoger a las personas que huyen de sus países a causa de “las catástrofes naturales, las consecuencias fallidas de las primaveras árabes y las guerras”, que calificó de “tormenta perfecta” para la crisis migratoria.

“Entendemos que es bueno que se haga una lista de países seguros, porque puede llegar a ser el embrión de una política común de asilo que aborde la tragedia”, afirmó Moreno, convencido de que antes es necesario “determinar qué es un país seguro”. Y anticipó que los incluidos en la lista deben respetar la libertad de expresión y de prensa, el pluralismo político, los derechos de las mujeres, al colectivo LGTBI y a las minorías étnicas, culturales y religiosas. “Nos estamos jugando el espíritu europeo y democrático”, concluyó.

"La UE está dejando hacer su trabajo al Mediterráneo"

Manuel Bonmati moderó la ponencia Acogimiento e inserción, en la que el responsable de Político Internacional y Cooperación de UGT advirtió de que el “nuevo capitalismo” está maniobrando para “liquidar la UE de los derechos conquistada por los sindicatos. Bonmati, que se declaró “convulsionado” con medidas como “requisar dinero a los refugiados o negar el alimento para disuadir su llegada”, dio paso a María Jesús Vega Pascual, portavoz en España de ACNUR, quien dejó claro que “nosotros no estamos matando a los refugiados, pero dejamos que se encargan de ello las mafias, el Mediterráneo y las políticas migratorias”.

La representante de la Agencia de la ONU para los Refugiados también advirtió de la “yincana de peligros” a la que también se enfrentan en territorio europeo, así como del “coste enorme de no intervenir a tiempo”. Según Vega Pascual, “esta crisis necesita una respuesta común, porque el desequilibrio de principios y de valores entre unos países y otros está poniendo a prueba el proyecto de la UE”.

En el caso español, añadió, nuestro país sólo acoge el 1% de los solicitantes de asilo, aunque “habría que ver cuántas personas permanecen, porque muchas se han marchado”. Por ello, consideró que “España puede y debe asumir mucha más responsabilidad e implicarse más en el espacio europeo común de asilo”, a la vez que valoró la “impresionante ola de solidaridad” de “una sociedad generosa que, a pesar de la crisis, ha respondido”.



Estrella Galán, secretaria general de CEAR, relativizó las cifras y explicó que “sólo el 10% de las personas que necesitan protección llegan a los países desarrollados” y que, según Frontex, “el 80% de las personas que se juegan la vida en el Mediterráneo son susceptibles de recibir protección internacional”. Mientras, a su juicio Bruselas da la espalda a los peticionarios de asilo. “La UE está dejando hacer su trabajo al Mediterráneo, que es el que criba la llegada de los refugiados”.

Par evitar las muertes y facilitar su llegada, la responsable de la Comisión Española de Ayuda al Refugiado propuso “reforzar las operaciones de rescate, habilitar vías legales y seguras para que los refugiados puedan llegar sin jugarse la vida (visados humanitarios, reasentamiento permanente, solicitudes de asilo en embajadas y consulados…), un sistema común de asilo en toda la UE y garantizar una política migratoria y exterior de la UE coherente con lo que está ocurriendo”. Esa coherencia implicaría cumplir los tratados y decretar el embargo de armas, con el fin de proteger a la población civil.

“Este año va a ser más terrorífico que 2015”, apuntó Galán, quien recordó que desde el 1 de enero ya ha habido 368 víctimas en 2016 en el Mediterráneo, lo que supone cuatro muertes al día. “La respuesta de la UE está siendo lenta, descoordinada e irresponsable”, criticó la secretaria general de CEAR, quien abogó por agilizar la reubicación de refugiados desde las administraciones, pues según ella actualmente “se están reubicando ellos solitos”.

Sus propuestas van en la línea del CESE, que también apuesta por los corredores humanitarios seguros; por un sistema europeo común de asilo, en el que el “reparto de cargas” sea “solidario”; por afrontar las “causas últimas” que originan los flujos de refugiados; por la integración y la inclusión en un “proceso de doble sentido”, que incluya el reconocimiento de las cualificaciones y el acceso al mercado laboral; y por la igualdad de trato. El Comité, crítico con el “socavamiento” de la libre circulación de personas dentro de la UE, concluye que, para conseguirlo, es necesaria una inversión adecuada.

PSOE e IU, críticos con la gestión del Gobierno y de la UE

La jornada también contó con la presencia de representantes políticos del PP, PSOE, Ciudadanos e Izquierda Unida, que coincidieron en la necesidad de una política común europea frente a una “situación insostenible”, en palabras de Fran Pérez Esteban, secretario de Paz, Solidaridad y Derechos Humanos de IU, el ponente más crítico con la gestión de la crisis por parte del Gobierno español y de la Unión Europea.

Pérez Esteban explicó que su partido considera que frente a la crisis hay dos respuestas: “La Europa fortaleza o la Europa solidaria. Tristemente, la UE camina hacia el rechazo y no hacia la acogida, mientras actúa sobre los efectos y no sobre las causas, que son la guerra y la pobreza”. Según el político de IU, “la solución pasa por reforzar programas de integración y de acogida, así como por el impulso desde el Estado de políticas públicas y por el trabajo con las ONG, para lo cual hace falta una inversión importante”.

El secretario de Paz, Solidaridad y Derechos Humanos de IU denunció que “la UE acepta la guerra como política exterior” y advirtió de que “si hay racismo institucional el racismo también crece en la sociedad”, como pone de manifiesto el rebrote de la xenofobia en Europa. “Reclamamos que los gobiernos de la UE se impliquen en la lucha por la paz”, añadió Pérez Esteban, quien criticó al Gobierno español por vender armas a países en conflicto y por “tomar la decisión política de que la cifra de refugiados fuese mínima”.

Gonzalo Robles, senador y secretario sectorial de Participación del PP, fue más condescendiente y, pese a reconocer que “queda mucho por hacer”, explicó que se han dado “pasos que van en la dirección correcta”, pese a las “enormes dificultades de gestión y de medios”. El ex secretario de Estado para la Extranjería y la Inmigración insistió en diferenciar “por el bien de los refugiados”, entre derecho de asilo e inmigración, y sugirió que “algo bien habrá hecho España” para que en Europa haya partidos xenófobos “y en España no”.

En nombre del PSOE, Eva Matarín, afirmó que la crisis de refugiados “demuestra la incapacidad de gestionar el problema por parte de los gobiernos conservadores, que ponen una barrera para impedir su llegada”. Según la secretaria de Inmigración de los socialistas, hay que usar la diplomacia y atajar las causas del problema en origen. “Las muertes se han convertido en meros números y parece que no nos impactan”, añadió Matarín, convencida de que las gestión actual está “debilitando” la UE, que no logrará salir airosa si “olvida su parte humana”.

El portavoz de Ciudadanos tomó el testigo para reconocer que “la crisis de refugiados refleja la fractura de nuestra sociedad”, aunque Ignacio Sell Trujillo se encargó de desmentir la asociación entre refugiados y yihadistas que algunas voces comenzaron a difundir tras los atentados de París. Es “falso” que entre los solicitantes de asilo lleguen terroristas, porque “los refugiados vienen huyendo del terror y no creo que tengan ganas de poner bombas”, apuntó el profesor de la Universidad Camilo José Cela y director del Campus de la Paz, quien abogó por luchar contra las mafias de tráfico de personas y por incrementar los fondos de Frontex. “Hay que acoger a tantas personas que podamos acoger de forma digna”, concluyó.

"La crisis de refugiados es un síntoma de nuestro propio fracaso"

El acto se cerró horas después del inicio con la intervención de Almudena Fontecha, secretaria para la Igualdad de UGT, quien insistió en la idea de que la crisis migratoria pone en evidencia la crisis del conjunto de las instituciones europeas y, "lo que es más peligroso", del proyecto de construcción de la UE.

"La crisis de refugiados no es más que un síntoma de nuestro propio fracaso", afirmó Fontecha, quien avisó de que "esta situación está sirviendo para desmantelar los pilares que dieron lugar a la UE", como la libre circulación de personas. "Y no se puede hablar del efecto llamada sino del efecto huida para conseguir mejores condiciones de vida", finalizó la secretaria de Igualdad, convencida de que "la UE debe ser una Unión solidaria y no sólo una Unión económica".

Tras ella, Cristina Faciaben calificó la crisis de refugiados como "una vergüenza" y la asociación entre refugiados e inseguridad como "indignante". La secretaria de Internacional y Cooperación de CCOO también denunció, como antes habían hecho otros ponentes, la situación de las mujeres y las niñas refugiadas, que "sufren abusos durante todo el viaje, incluso en territorio europeo". Por ello, cree que es el momento de que "la ciudadanía salga a la calle para exigir una respuesta de emergencia".