Publicado: 22.11.2016 12:50 |Actualizado: 22.11.2016 13:41

Expertos advierten que el tratamiento de las aguas residuales puede dañar nuestra salud y al medioambiente

EL problema del agua en España se debe, entre otras cosas, a existen las infraestructuras necesarias pero no se emplean o se emplean de forma incorrecta.

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Gonzalo Delacámara durante la presentación del Foro de la economía del Agua en Madrid, España.

Gonzalo Delacámara durante la presentación del Foro de la economía del Agua en Madrid, España.

MADRID.- La crisis del agua es una crisis de gobernanza, de gestión. En el caso de España es muy visible por su incapacidad de tratar correctamente las aguas residuales, lo que presenta un problema a largo plazo tanto en salud como en el medioambientales, según señalan expertos. 

En la presentación del Foro de la Economía del Agua que se celebrará esta semana, Gonzalo Delacámara, coordinador del Departamento de Economía del Agua de la Fundación IMDEA Agua además de asesor de la Comisión Europea en política de agua y del Parlamento Europeo sobre cambio climático, recuerda que a menudo, en materia de agua se toman decisiones contradictorias. 



Este problema se hace muy evidente, por ejemplo, en la agricultura, el gran usuario de agua. En éste ámbito, un 90% del sector produce un 10%, mientras que el 10% restante se encarga de producir el 90% de la producción agrícola. De estos datos se desprende que el mayor gasto de agua en agricultura se lo llevan los cultivos que menos producen

Contradictorio es también que de las casi 900 plantas de desalación está activa, en promedio, solo un 18% de su capacidad instalada. Al margen de apoyar o no la desalación del agua, lo que queda claro es que en España existen las infraestructuras pero no se emplean o se emplean de forma incorrecta. 

A esto se une que el 40% del alcantarillado en España tiene mas de 40 años, según señala Delacámara, lo que genera un problema, sobre todo en las zonas rurales. 

Un 25% de las plantas depuradoras están sobredimensionadas y un 21% de las plantas son insuficientes

Contradictorio también el caso del tratamiento de las aguas residuales. Mientras que un 25% de las plantas depuradoras están sobredimensionadas, generando un gasto mayor del estrictamente necesario, un 21% de las plantas son insuficientes para cubrir la población que debe. El caso de Ibiza es muy destacable, donde en verano, con el inmenso aumento de la población debido al turismo, las aguas residuales llegan a "verterse al mar sin tratamiento alguno"

Asímismo, estas plantas están diseñadas para depurar el agua residual y no son capaces de eliminar los contaminantes provenientes de la agricultura, como los pesticidas, y los "contaminantes como la cocaína o la cafeína, fármacos y detergentes".

Delacámara recuerda que el problema del agua es un problema de gobernanza que se tiene que solventar integrando miradas interdisciplinares y coordinando las políticas para evitar contradicciones. El agua es "un factor crucial en el desarrollo de España, puede ser una limitación o una oportunidad