Publicado: 13.09.2016 17:35 |Actualizado: 14.09.2016 12:15

El tren que descarriló en O Porriño iba a una velocidad excesiva de 118 km/hora en una vía limitada a 30

Las cajas negras han revelado que el maquinista, que falleció en el accidente, recibió antes dos avisos. Junto a él, perdieron la vida otras tres personas.

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Los equipos de rescate inspeccionan el tren que ha descarrilado en O Porriño, Galicia. REUTERS/Miguel Vidal

Los equipos de rescate inspeccionan el tren que ha descarrilado en O Porriño, Galicia. REUTERS/Miguel Vidal

O PORRIÑO (PONTEVEDRA).- La caja negra del tren 'Celta' que descarriló el pasado viernes cerca de la estación de O Porriño (Pontevedra) ha desvelado que el convoy circulaba con exceso de velocidad en el momento del accidente. En concreto, registró una velocidad de 118 kilómetros por hora.

El exceso de velocidad ha sido confirmado por uno de los peritos judiciales designados por la Xunta, Juan Carlos Carballeira, que ha asistido este martes al volcado de datos de la caja, realizado en el Juzgado de instrucción número 2 de O Porriño. En ese acto han estado presentes también representantes de Renfe, Adif y Comboios de Portugal.



Las cajas negras revelaron que el maquinista, que falleció en el accidente, recibió antes dos avisos que requerían moderar la velocidad y pulsó un botón para comunicar que los había recibido, añadió el TXSG.

El convoy con 65 personas descarriló cuando entraba a la estación de O Porriño, Pontevedra, cuando cubría la ruta entre Vigo y Oporto, en un tramo que estaba en obras por mantenimiento.

Si bien estos trenes circulan habitualmente a unos 120 kilómetros por hora a su paso por esta localidad, el pasado viernes se estaban realizando unos trabajos de mantenimiento en la vía principal que obligaron al tren a desviarse a una secundaria, donde debería haber reducido la velocidad hasta los 30 kilómetros por hora.

A su salida del juzgado, Carballeira ha afirmado que ya se ha volcado y analizado el contenido de la caja negra instalada por Renfe en el tren y, aunque no ha querido desvelar detalles de los registros, ha confirmado a preguntas de los periodistas que se trata de información "relevante" y que el tren iba con exceso de velocidad.

Por otra parte, este perito también ha indicado que por el momento los restos del tren siniestrado permanecerán en la estación de O Porriño, a donde él mismo, junto al otro perito —el ingeniero industrial José Manuel Lamela—, se ha desplazado para estudiar los vagones.

Tanto este ingeniero de caminos como el propio Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) han confirmado la existencia de una segunda caja negra del tren, esta instalada por Comboios de Portugal, pero Carballeira ha explicado que su contenido no tiene "tanta importancia".

Igualmente, el técnico de la comisión de investigación de accidentes ferroviarios (CIAF) Edmundo Parras, al salir de los juzgados, aunque ha evitado hacer declaraciones, ha confirmado que la caja negra revela el exceso de velocidad.

Mientras, fuentes judiciales han informado de que, tras algún problema con la documentación, ya se ha podido confirmar la identidad del maquinista portugués fallecido y en próximas horas se entregará el cuerpo a su familia.

El propio vicecónsul de Portugal en Galicia, Manuel Correia Da Silva, que ha estado este martes en los juzgados para reunirse con la jueza, ha apuntado que la repatriación "está resuelta" y el cuerpo será devuelto a Portugal "esta tarde o como muy tarde mañana".

Así las cosas, los técnicos creen, por la información conocida este martes, que "en un principio" la señalización y resto de elementos que regulan la circulación funcionaron de forma correcta ese día, de modo que la del maquinista sería la única infracción, al no disminuir la velocidad.

Con todo, las fuentes consultadas por Europa Press han apelado a la cautela porque todavía quedan datos por analizar y hay que estudiar todos los aspectos con detenimiento.

El maquinista recibió dos avisos

El maquinista confirmó la recepción de dos avisos para reducir la velocidad en el tramo donde se produjo el accidente, según se desprende de los datos de las cajas negras, analizados este martes en el Juzgado de Instrucción número 2 de esta localidad, en presencia de representantes de Renfe, Adif, Comboios de Portugal, técnicos de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios y peritos.   

Fuentes del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) han informado que, según los registros de las cajas negras, el maquinista del convoy, que falleció en el accidente, recibió dos avisos L1, que significan "necesidad de moderar la velocidad". Asimismo, en las cajas quedó plasmado que el conductor del tren confirmó la recepción de esos avisos pulsando un botón, que es el procedimiento habitual.   

Sin embargo, por razones que se desconocen, el tren no aminoró su marcha y, tal y como ha quedado registrado, en el momento del descarrilamiento circulaba a 118 kilómetros por hora, una velocidad muy por encima de los 30 kilómetros por hora a los que tendría que pasar, ya que el convoy fue desviado a una vía secundaria, por trabajos de mantenimiento en la vía principal.   

Por otra parte, según fuentes consultadas por Europa Press, por los datos conocidos este martes, "en un principio" la señalización y el resto de elementos que regulan la circulación ferroviaria funcionaron ese día de forma correcta. La gran incógnita es, por tanto, por qué el maquinista no redujo la velocidad.   

Además de este hombre, el accidente del 'Tren Celta' costó la vida a otras tres personas (un turista norteamericano, el interventor del tren y un joven aprendiz de maquinista), y casi medio centenar resultaron heridas. De éstas, permanecen hospitalizadas siete, tres en el Hospital Álvaro Cunqueiro, y otras cuatro en el Hospital Povisa.