Público
Público

TRIBUNALES La justicia no ampara el caso de Mónica y su trágica muerte en el Canal

La familia Gómez lleva cuatro años ante la justicia intentado esclarecer el caso de la muerte de su hija menor en una de las puertas de acceso al Canal de Paredones en Álora (Málaga).  La familia llevará el caso a Estrasburgo al no conseguir la apertura de juicio en España.

Publicidad
Media: 4
Votos: 1
Comentarios:

Manifestación en la puerta del Canal de Paredones en Álora (Málaga) donde falleció Mónica Gómez /María Serrano Velázquez

En el pueblo de Álora (Málaga) nadie ha podido olvidar la trágica muerte de Mónica Gómez hace cuatro años en el canal de Paredones, ubicado junto a la vivienda de esta joven de 14 años de edad. "Iba a una velocidad tan fuerte que nadie pudo hacer nada por ella". El suelo de cinco centímetros de hormigón que cubría el cauce del río Guadalhorce se desplomó en la zona de paso que unía las dos zonas de la finca de la familia Gómez. "Hasta entonces nos han desestimado cuatro recursos", destaca Alonso, padre de Mónica, a Público.

La única indemnización recibida en 2017 se ha realizado por parte de la aseguradora del canal, cuyas obras estaban reguladas por la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía. Sin embargo, los recursos y los trámites judiciales han llevado a la familia Gómez a pagar casi cien mil euros para esclarecer el caso. Aún no lo han logrado. "Ni el propio Tribunal Constitucional ha tramitado un juicio y han tardado años en peritar las placas donde mi hija perdió la vida. No voy a permitir que digan que fue culpa de ella", aclara el padre consternado, mientras se encuentra en pleno trámite para llevar el caso al Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo.

Alonso Gómez, padre de Mónica, dice haber sufrido “el peor de los maltratos psicológicos” desde que su hija falleciera de forma trágica en el canal cercano a su vivienda. "Ahí sí que cambió para todos la vida y ninguno de nosotros ha podido levantar cabeza", apunta el padre de la víctima. Gómez recuerda a Público el sufrimiento de Mónica en el momento del accidente. Mónica fallecía el 16 de marzo de 2013 por violentos golpes sufridos durante todo el recorrido del Canal, aunque la causa de la muerte fue de asfixia mecánica por sumersión. Aquella zona de riego, hoy inhabilitada para el paso, tardaron en cerrarla casi un año. "Tuve que ir a ver a Sevilla a la consejera de Medio Ambiente y hasta un año después no colocaron la valla de 15 metros de altura".

El mismo día del accidente, la familia Gómez emprendía medidas legales. El abogado de la familia exige a la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía responsabilidades penales por la falta de mantenimiento del canal. "Las primeras pruebas fueron facilitadas por la Policía Judicial del municipio de Coín el cuatro de abril pocos días de la muerte de mi hija", aclara Alonso. En ningún momento se optaría por el peritaje de las placas que provocaron la muerte de Mónica.

Fotografía del Canal /María Serrano Velázquez

Tres puertas abiertas y de acceso al Canal

El canal de Paredones tiene un recorrido de 800 metros, un vallado en todo su perímetro y una cubierta de placas de hormigón de cinco centímetros, desembocando en otro canal de mayor dimensión. La corriente de agua supera los trescientos litros por segundo. ¿Había acceso real al Canal? Todas las puertas cercanas se encontraban cerradas, excepto las tres más próximas al domicilio de la menor. Estaban justamente enfrente de la casa de Mónica. Oxidada y deteriorada por el paso de los años, la puerta tampoco presentaba precinto alguno.

Lidia Gómez recuerda a su "hermana como una joven precavida que no hubiera pasado por ninguna zona de peligro". La hermana mayor de Mónica relata a Público que la puerta que estaba situada "frente a la casa en la zona expropiada de la finca y nos dieron una llave maestra que nos permitía el acceso a cada una de las puertas de dicho canal".

Las placas del canal debían soportar 200 kilos, pero no aguantaron los 49 de Mónica Gómez

El informe de la Junta aseguraba que el peso soportado por las placas era de 200 kilos pero los 49 kilos de Mónica no soportaron por el estado lamentable en la que se encontraba las estructuras, finalizadas en los años 90 y en titularidad de la Junta de Andalucía desde 2004.

Todos los recursos para esclarecer los hechos desestimados

Apenas dos meses después de la muerte de Mónica, el Fiscal manifiesta que interesa que se dicte auto decretando el sobreseimiento del caso a "ningún hecho punible". Alonso destaca que sin haber indicio de asesinato el juez ordenó el cierre de la causa.

En junio de 2013, el juzgado de instrucción número 11 de Málaga procede a la desestimación del recurso de reforma planteado por la familia. El juez argumenta que "aunque se tratara de una menor, conoce el cerramiento del perímetro, la existencia de puerta en los alrededores cerrada con candado, por lo que no puede decir que desconocía el peligro de la situación". Además aclara que "no consta denuncia previa del mal estado de la obra".

Los recursos de la familia Gómez continúan en junio de 2013 y llegan a la sección tercera de la Audiencia Provincia de Málaga que desestima de nuevo el caso.

Manifestación en Málaga reclamando justicia por la muerte de Mónica Gómez /María Serrano Velázquez

Los últimos intentos de pedir justicia en Estrasburgo

Ya en 2014, un año después de la muerte de Mónica, Alonso recibe una carta por parte del defensor del pueblo andaluz, Jesús Maeztu. En uno de los escritos de la Consejería y argumenta que “existen y existían medidas de seguridad, siendo un paso no autorizado a un espacio reservado”.

La familia Gómez no cejó en su empeño presentando una querella criminal el 26 de octubre de 2015. "Esa querella iba las personas que pensamos que son las responsables. Esto también fue desestimado con mucho dolor para nosotros", apunta Alonso. En junio de 2017 piden amparo al Constitucional en Madrid. También desestiman el recurso.

"Ya nos quedan pocas fuerzas y solo iremos a Europa para que investiguen que pasó aquel día con mi niña que la vida no le permitió cumplir su sueño de estudiar y seguir adelante con su vida", aclaraba hace escasos días Alonso en una manifestación pública en Málaga.

El abogado de la familia Gómez espera “otra sensibilidad ante los jueces en Europa”. Además de intentar un último recurso por los "daños psicológicos sufridos por la familia ante la fuerte pasividad de la justicia”"