Publicado: 23.11.2015 15:11 |Actualizado: 23.11.2015 15:12

El Vaticano envía a juicio al sacerdote español y otras 4 personas por el robo y filtración de documentos

La vista por el Vatileaks 2 comenzará esta semana en el tribunal de la Santa Sede.

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:
Agentes de los Carabineros italianos chequean a las personas que acceden a la Plaza de San Pedro. REUTERS/Alessandro Bianchi

Agentes de los Carabineros italianos chequean a las personas que acceden a la Plaza de San Pedro. REUTERS/Alessandro Bianchi

ROMA.-  La magistratura vaticana ha enviado a juicio a cinco personas -entre ellos al sacerdote español monseñor Lucio Vallejo Balda- tras el cierre de las investigaciones sobre el robo y difusión de documentos reservados de la Santa Sede.

Los otros cuatro imputados son la laica italiana de 33 años Francesca Chaouqui, el ex colaborador de la Cosea (el órgano vaticano creado por el Papa para limpiar las finanzas del Vaticano) Nicola Maio, que además se desempeñaba como secretario particular del sacerdote español, y los dos periodistas Gianluigi Nuzzi y Emiliano Fittipaldi, que han filtrado la información reservada en los libros Via Crucis y Avaricia.



El juicio comenzará el próximo 24 de noviembre en el tribunal del Vaticano. Los medios italianos han llamado este caso Vatileaks 2 por su similitud con el escándalo que supuso en 2012 la revelación de la correspondencia privada de Benedicto XVI su mayordomo Paolo Gabriele.

El sacerdote Lucio Vallejo Balda en una imagen de archivo

Vallejo Balda se encuentra en detención preventiva en el edificio de la Gendarmería vaticana desde el pasado 1 de noviembre, mientras que Chaouqui, que fue detenida, posteriormente fue puesta en libertad y a disposición de la magistratura, después de colaborar con la Justicia vaticana. Los periodistas Nuzzi y Fittipaldi estaban siendo investigados desde el pasado día 11 en este caso de filtración de información reservada.

La Santa Sede confirmó, en un comunicado, que ha tomado en consideración la petición presentada por el promotor de Justicia (fiscal) vaticano, que afirmó que estas personas habían cometido delitos entre marzo de 2013 y el 5 de noviembre de 2015, un día antes de la publicación de los dos libros con documentos reservados.

Sobre Vallejo Balda, Chaouqui y Maio, en calidad de miembros de la COSEA, el "fiscal" vaticano sostiene que "se asociaron entre ellos y formaron una organización criminal dotada de composición y estructura autónoma (...) con el objetivo de cometer delitos de filtración de noticias y documentos relativos a intereses fundamentales de la Santa Sede y del Estado" vaticano.

Respecto a los cinco imputados, el promotor de Justicia vaticano subraya que "adquirieron ilegítimamente y posteriormente revelaron noticias y documentos relativos a los intereses fundamentales de la Santa Sede y del Estado".

"En particular, Vallejo Balda, Chaouqui y Maio han obtenido estas noticias y documentos gracias a sus labores en la COSEA, mientras que Fittipaldi y Nuzzi solicitaban y ejercían presiones, sobre todo sobre Vallejo Balda, para obtener noticias y documentos reservados, que después han utilizado para publicar dos libros", se agrega en la nota remitida a los medios.

La primera audiencia se celebrará el 24 de noviembre a las 10.30 hora local (09.30 GMT) en el Vaticano y si alguno de los imputados no se presenta "será juzgado en contumacia".

La Justicia vaticana se adelanta así a la posibilidad de que alguno de los acusados no acuda a la audiencia, como el pasado 17 de noviembre cuando Nuzzi rechazó presentarse en el Vaticano y responder a las preguntas sobre la publicación de su libro.

La Santa Sede ha informado de que el 28 de noviembre, a las 12.30 hora local (11.30 GMT), es la fecha límite para que la Defensa presente sus pruebas, mientras que los testigos serán llamados con posterioridad.

Tras conocer la noticia, Nuzzi ha escrito un mensaje en la red social Twitter en el que afirma estar "orgulloso de haber escrito una investigación, orgulloso de #viacrucis #nomeequivoco #noinquisición".

"Podéis hacer lo que queráis, pero hasta el fin del mundo habrá periodistas de den noticias como #viacrucis", agregó el periodista que desveló el escándalo Vatileaks en 2012, en tiempos del papa Benedicto XVI, que llevó al arresto y condena de su mayordomo, Paolo Gabrielli, también por haber filtrado información reservada.