Suele ser parte del paisaje de grandes ciudades y se lo puede identificar muy fácilmente por motivos varios y, por lo general, detestables. Seguro que te lo has cruzado en más de una oportunidad en alguno de tus viajes, o lo que es peor, en el lugar en que habitas. Por eso hoy te contamos una serie de motivos para odiar al turista medio.

Sí, nos referimos a ese espécimen que suponemos que debe ser igual de insoportable en su vida cotidiana, cuando no anda dando alguna vuelta por el mundo creyendo que así tiene mucho garbo. Pero lo que sucede es que ciertas características de su personalidad parecen potenciarse cuando se calza, literalmente, este traje. Mejor que se vaya de excursión a algún paraje lejano y se aleje por un rato de nuestra vista. Y roguemos que no destruya el medio ambiente a su paso.

A ver si coincides con nosotros o prefieres agregar algún punto a esta lista que elaboro con más razón que un santo, creas o no creas en Dios.

1Esa manía de las fotos

Pixabay

Si lo observas bien, este personaje tienen la compulsión de fotografiar casi cualquier cosa. Antes, con el tema del rollo y el revelado, se medía más. Pero con las cámaras digitales y móviles tira fotos a lo bestia e indiscriminadamente. Parece no importarle si está ante el monumento más significativo de la ciudad o ante un cacho de basura común y corriente. Y agradezcamos que con esto de los selfies ya no vive pidiéndonos que le tomemos, por favor, una foto. Eso sí, ahora corremos el riesgo de que nos saque un ojo con los famosos palitos para sostener las cámaras o smartphones o tablets o lo que leches use para retratarse.

AnteriorSiguiente

Compartir
Viajo de forma crítica por el mundo para contarte lo que no se atreven a contarte en ningún otro blog de viajes. Si mis historias te molestan es porque en el fondo sabes que tengo razón. Mantengo mi anonimato para que mi familia me siga invitando a cenar en Nochebuena.

16 Comentarios

  1. Tú debes ser de los que seas tú casi el único que está en ese lugar, posiblemente con mochila, buscando lo más económico y que nadie te estropee tus instantáneas, amigo es lo que tiene el lowcost, que casi todo el mundo puede viajar, hasta tú.

  2. totalmente de acuerdo ! pasé 20 días de Mis vacaciones acompañando a una pareja que se corresponde con la descripción. Me jodieron las vaciones, ni más ni menos . Quizás la velocidad a la que pasan por donde sea y la obsesión por encontrar la oficina de turismo de turno sea otra razón a añadir …Mi familia y yo somos poco dados a provocar conflictos, pero muchas noches me dormía deseando huir con nocturnidad

  3. A mí se me ocurren otras manías de bloguero endiosado: esa manía de no dejar a la gente que haga lo que le dé la gana siempre que no se metan con los demás, esa manía de parecer un amargado constantemente, esa manía de pontificar sobre lo que está bien y lo que está mal, esa manía de despreciar a la gente que quiere encontrar un lugar por querer encontrar un lugar, esa manía de ceder a los estereotipos y a las generalizaciones, y, en general, esa manía de pensar que sus gustos no solo son mejores que los ajenos sino que además llevan aparejada una innegable superioridad moral.

    • Dejando aparte el tono socarrón del artículo, que tal vez no hayáis percibido, la caricatura que hace es bastante acertada. El bloguero no hace referncia al nivel económico de l turista ni a la democratización del turismo, simplemente hace una descripción de las situaciones que genera este Turismo 2.0. Nada que ver tampoco con que haya una manera correcta de hacer turismo ni se menta prohibición alguna, Por cierto el comentario “ceder a los estereotipos” es un poco ingenuo; no dudo de que cada turista por separado sea un ser genuino e irreptible. Sin embargo si se analiza como fenómeno es necesaria cierta abstracción o como tu malllamas estereotipación.en la que por cierto , tu mismo si que caes, al etiquetar de “bloguero endiosado”. Tu mensaje la verdad es bastante más amargado en menos líneas que el articulo, pues carecetotalmente de sarcasmo, y rebosa acritud

    • Intentar defender la turistificación y desacreditar al que la critica ya es dificil, pero si encima es con ese argumento de recreo de “te crees superior y hablas como si hubiera una manera correcta de hacer tal cosa”

  4. Claro que si porque debes ser el unico viajero, el resto son turistas molestos

    Molaba mas antes ¿a que si? Cuando solo la gente con pasta como tu podia permitirse el lujo de viajar y no tenia que soportar al infecto turista medio

    vargamezeñó

    • Que tonteria, no es cuestión de “pasta”; hoy viajar barato no te obliga a hacer innumerables fotos absurdas nii te impide ir menos “empaquetado”

  5. Y lo de ‘qué barato’ mientras paga por una coca c. en un local pa turistas la mitad del salario diario del o de la camarera que le atiende

  6. y cuando vosotros viajais a su pais… hablais español y ves que el interlocutor hace lo imposible por entenderis y hablar para que entendais o pasa o va al ingles ????

  7. !A lo que llegamos! “Odio”, así sin pudor. Odiemos a los que llevan mapa, a los que quieren tomar una foto para sus recuerdos, al que no va corriendo para no entorpecer cuando está de vacaciones…lo suyo se llama intolerancia. Es mas suave que fóbico o que incitador al odio.
    Resulta que en un país de injusticias, paro, recortes, mordazas, corrupción, el objetivo es el turista llamado “medio” ! Que “fisnos” nos hemos vuelto!. Me avergüenza haber creído en los del “cambio”. El turismo, el mayor problema por encima del paro. Cerrad los hoteles de lujo que no pagan impuestos en España, a ver si podéis y nos quitais de encima al turista que necesita esclavos.

Deja un comentario