Dublín es la capital de la República de Irlanda. Situada en la desembocadura del río Liffey, fue fundada por los vikingos en el año 841 y tiene una población de casi 2.000.000 de habitantes en su área metropolitana. Es un destino ideal para visitar durante dos o tres días, aunque si podemos quedarnos más tiempo es recomendable realizar alguna excursión por el resto del país para disfrutar de sus espectaculares paisajes. En esta ocasión, os damos unos pequeños consejos de itinerarios para dos días.

Día 1

Iniciamos nuestra visita en su calle principal, la comercial O´Connell Street, que posee todo lo que puedes imaginar: tiendas, bares, restaurantes, información turística, etcétera. Dentro de esta calle encontramos el Monumento de la Luz o Spire de Dublín, una estatua de 120 metros de altura, considerada la más alta del mundo.

Muy próximo al Spire encontramos el monumento al líder nacionalista Daniel O´Connell. En este punto recomendamos la visita al Monasterio de Glendalough. Si bien está un poco alejado de Dublín, bien merece la pena. Ya que estamos en un sitio comercial, puedes reservar la excursión en la oficina de turismo. Esta visita incluye el condado de Wicklow, sus montañas, el monasterio, los edificios contiguos y los lagos.

A nuestro regreso, saldremos a la búsqueda de uno de los bares más famosos de Dublín, el Temple Bar, situado en el barrio de Temple, uno de los más animados y con mayor vida nocturna de la ciudad. Toda la zona está llena de bares y pubs, con espectáculos en vivo y música de todas las épocas, corrientes y estilos. Cabe recordar que de estos bares y pubs surgieron grupos emblemáticos como los U2.

Y para terminar el día, una buena cena acompañados de música en directo. Uno de los sitios posibles es el Pub Osheas, ubicado en el hotel del mismo nombre. Si gustas de la buena música en vivo y un ambiente de alegría, este es el sitio indicado.

DÍA 2

Comenzamos el segundo día en el Trinity College, la universidad más antigua de Irlanda y famosa por su Old Library o Biblioteca antigua. También cuenta con unos espectaculares edificios y esculturas singulares como la de Pomodoro frente a la biblioteca Berkeley, formada por una esfera dentro de otra esfera.

La Old Library cuenta con la mayor colección de libros de toda Irlanda. El edificio es el más antiguo del campus y su sala principal, conocida como la Long Roomposee estanterías en madera con unas terminaciones y acabados dignos de admiración. Mucha historia y cultura contenida entre sus paredes con vigilantes de mármol.

La joya de la Old Library es el famoso Libro de Kells, escrito por monjes en el siglo IX y el cual contiene los cuatro evangelios en latín.

Continuaremos nuestro paseo hacia la Catedral de la Santísima Trinidad o Christ Church, de origen medieval, la más antigua de la ciudad. En esta catedral encontramos una cripta del siglo XII, siendo posiblemente la estructura más antigua que se conserva en Dublín. En la cripta se pueden encontrar entre otras cosas aparatos de tortura.

La Catedral de Christ Church posee un puente que comunica con Synad Hall, donde se encuentra un museo vikingo.

El otro edificio histórico y emblemático de Dublín es sin lugar a dudas la Catedral de San Patricio. Construida en el siglo XII, se dice que está ubicada en los pozos de agua que utilizaba San Patricio para bautizar a los paganos y convertirlos al cristianismo. Esta catedral posee unos preciosos jardines cuidados para dar un maravilloso paseo.

Otro edificio histórico que recomendamos visitar es el Castillo de Dublín. Fue una fortaleza vikinga, una residencia real, un palacio y la sede del gobierno británico. Hoy es un edificio de oficinas y en su Cripta Real se realizan eventos, conciertos y exposiciones de arte.

La última parada de nuestro viaje es la estatua de la famosa Molly Malone, ubicada en la Grafton Street. Molly Malone es una canción popular que se ha convertido en el himno no oficial de Irlanda. La canción narra la historia de una pescadera que iba por las calles vendiendo mejillones y berberechos.

Imágenes: WikimediaWikipedia, Colección propia.


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