Durante el mes de julio de 2017, Greenpeace hizo público el informe «Protección a toda costa», realizado junto con el Observatorio de Sostenibilidad. Este estudio detallado, en el que se tienen en cuenta los tramos calificados de Dominio Público Marítimo Terrestre (DPMT), los espacios naturales protegidos, los hábitats de la Red Natura 2000 y las áreas de alta presión urbanizadora, alerta sobre las zonas costeras sin urbanizar que deben ser protegidas convenientemente y aquellas que han sufrido un alarmante impacto medioambiental.

Siendo conscientes de que, en algo más de dos décadas, la urbanización del litoral del país se ha incrementado un 57 {a1e53c54ca57e0797f884eabbea71603dfba7247db31986516b8fe803a83b21d}, hoy recorremos los distintos puntos en los que se localizan algunas de las mayores aberraciones de la costa española.

El Algarrobico

Hotel Algarrobico (Almería)
Fuente: Flickr/Albert Aguilera

En plena área protegida del Parque Nacional del Cabo de Gata-Níjar, se comenzó a construir en el año 2003 el hotel El Algarrobico, en Almería (Andalucía). Ubicado a 20 metros de la orilla del mar, numerosas sentencias han determinado su ilegalidad por haber sido construido en suelo no urbanizable e invadiendo una playa pública. Aunque fue ordenada su demolición, esta todavía no se ha producido y la sentencia sigue pendiente de ser ejecutada.

Depuradora Vuelta Ostrera

Marisma de Cortiguera (Suances)
Fuente: iarca.net

En Cantabria cabe destacar lo acaecido con la depuradora Vuelta Ostrera, en la marisma de Cortiguera (Suances), cuya demolición fue ordenada por el Tribunal Supremo en el año 2005, por invadir el DMPT, ya que fue construida ocupando gran parte del estuario del río Besaya, existiendo otras ubicaciones posibles para su emplazamiento. En la actualidad, las administraciones plantean no demolerla mientras una nueva depuradora no se encuentre en funcionamiento.

Otro caso reseñable en la comunidad cántabra es el de Argoños, que cuenta con unas 255 sentencias de demolición de viviendas que lo convierten en uno de los municipios españoles con mayor cantidad de órdenes de derribo.

El Mamotreto

Playa de las Teresitas (Tenerife)
Fuente: Wikimedia/Beneharo Hdez. (CC BY-SA 3.0)

Junto a la playa de las Teresitas, en Santa Cruz de Tenerife, se levanta el conocido como el Mamotreto: una obra, relacionada con otro caso de corrupción urbanística, que pretendía ser un gran centro comercial. De todo el proyecto, solo se construyó el enorme edificio de aparcamientos, ya que en 2008 fueron paralizadas las obras al encontrarse el caso ante los tribunales. La Audiencia Provincial de Santa Cruz declaró su ilegalidad y ordenó el derribo en sentencia firme del año 2014. Se tiene previsto que la demolición se inicie el próximo mes de octubre y que la misma dure tres meses.

Hotel Talaso Atlántico

Hotel Talaso Atlántico
Fuente: publico.es (TripAdvisor)

Galicia tampoco se libra de las aberraciones urbanísticas. En Sada (A Coruña), se levantó sobre suelo de dominio público y a escasos metros del mar el Hotel Sada Marina, un establecimiento hotelero de siete plantas, con una concesión de 40 años para tal empresa. Debido a la escasa rentabilidad del negocio, esta abandonó el edificio, que en la actualidad es propiedad de Abanca, que ni confirma ni desmiente los rumores sobre la venta del mismo a un empresario que pretende reabrirlo. El destino sobre su futuro todavía no está claro.

Aunque si hay un caso paradigmático es el del Hotel Talaso Atlántico en Oia (Pontevedra), conocido como el Algarrobico gallego, ya que fue construido a unos 100 metros del mar y sobre él pesa una sentencia firme del Tribunal Superior de Justicia de Galicia del año 2009, en la que se ordena su derribo. Todavía sigue en pie.

Hoteles Oliva Beach y Tres Islas

Dunas de Corralejo (Fuerteventura)
Fuente: Wikimedia/Iván Hernández Cazorla CC BY-SA 4.0

En el Parque Natural de las Dunas de Corralejo, en Fuerteventura, se encuentran los hoteles Oliva Beach y Tres Islas, construidos a finales de los años setenta del siglo XX. Después de décadas de pleitos, el Tribunal Constitucional determinó que habían sido construidos sobre dominio público. La cadena hotelera RIU consiguió, no obstante, llegar a un acuerdo con el Ministerio de Medio Ambiente, por medio del cual se le amplió la concesión por un plazo de 10 y 30 años para cada uno de los hoteles, a cambio de ceder la titularidad que poseían de la Isla de Lobos.

Isla Benidorm

Isla Benidorm
Fuente: change.org

La construcción no es lo único que pone en peligro el medio ambiente, ya que el riesgo puede incrementarse por las actividades que realicen aquellos que invaden la franja litoral, como en la Isla Benidorm, donde se ubica un restaurante ilegal que, según declara el Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona), lleva décadas vertiendo aguas fecales y residuales al mar. La Asociación Costa Blanca Marine ha denunciado los hechos y ha impulsado la campaña Liberemos la Isla de Benidorm de su ocupación ilegal en la plataforma Change.org.

Proyecto Monumental Tindaya

Tindaya (Fuerteventura)
Fuente: Wikimedia/Jose Mesa CC BY 2.0

Las aberraciones en la costa afectan al patrimonio natural, histórico y cultural en todos sus ámbitos, más allá de hoteles, urbanizaciones, industria y viviendas individuales. Tal es así que, en los años noventa del siglo XX, el artista Eduardo Chillida se embarcó en un proyecto para el que contó con el apoyo del Gobierno de Canarias. Chillida pretendía realizar en el interior de la montaña de Tindaya una obra escultórica, para lo que sería necesario acometer su vaciado, realizando un cubo de 50 metros de altura en el interior de este lugar declarado Monumento Natural, Bien de Interés Cultural, zona ZEPA y Área de Sensibilidad Geológica.

El artista falleció en 2002, pero el Proyecto Monumental Montaña de Tindaya, que ya ha absorbido importantes cantidades de dinero, siguió adelante. Así las cosas, el asunto terminó en los tribunales y permaneció parado varios años. En la actualidad, el Gobierno de Canarias, el Cabildo de Fuerteventura y los herederos del escultor pretenden impulsarlo de nuevo a través de la Fundación Canaria Monumento a la Tolerancia en la Montaña de Tindaya.


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Escritora y redactora gallega. Autora de los libros Las nueve piedras y El Libro del Único Camino, así como de numerosos relatos en revistas de género, colabora asiduamente con sus artículos y columnas de opinión en diversos medios digitales. Con la pasión y la curiosidad que la caracterizan, descubre el mundo a través de su historia, su cultura, sus lugares y sus gentes para difundir y compartir todo tipo de sensaciones y hallazgos. Porque todo viaje comienza con un solo paso.

2 Comentarios

  1. Ya apenas queda costa que devastar, pero como solo aspiramos a turismo propio de estercolero pues así nos va.
    Deprimente la imagen de toda esa gente que huye del hacinamiento de la ciudad para ocupar su metro cuadrado de playa rodeado de sombrillas, desagradables olores a frituras y música estridente por no hablar de otras cosas, pero ¿quien no va a volver de vacaciones sin presumir de moreno playero?.

  2. La codicia y zafiedad de nuestros promotores-constructores sólo es comparable con la corrupción e incompetencia de nuestros políticos. Y la estupidez de todos, dispuestos a matar la gallina de los huevos de oro.

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