En 1889, Elizabeth Jane Cochrane (más conocida por su seudónimo Nellie Bly) batió un récord: rompió las barreras que le eran impuestas como mujer e hizo real la aventura del personaje Phileas Fogg en la famosa novela “La vuelta al Mundo en 80 días” de Julio Verne, completando la hazaña en 8 días menos.

Fotografía del libro "Nellie Bly: La vuelta al mundo en 72 días y Otros Escritos"
Fotografía del libro “Nellie Bly: La vuelta al mundo en 72 días y Otros Escritos”

La vuelta al mundo en 72 días: ¿cómo te quedas Julio Verne? Ganó en ocho días a Phileas Fogg y ¡es una mujer! Seguro que esta no te la esperabas… Ni tú ni el mundo, y más en semejantes fechas.

Y la verdad es que la fibra rompedora, aventurera y el don de contar historias de Nellie se reveló pronto, hasta tal punto que fue una de las primeras reporteras de periodismo de investigación encubierto de la Historia. Ella representó una nueva manera de contar las historias, inmiscuyéndose cual camaleona en determinadas comunidades para descubrir sus entresijos y denunciar injusticias. También conocido como periodismo espía o periodismo de inmersión.

Así lo hizo, por ejemplo, con apenas 23 años, ya trabajando en “The New York World“, fingiendo ser demente para acabar internada durante 10 días en la terrible institución psiquiátrica Bellevue en la Isla Blackwell. Su artículo, denunciando las atrocidades cometidas contra las enfermas y publicado como libro a posteriori, Ten days in a Mad-House (10 días en un Manicomio),  tuvo tal impacto que acabó por abrir muchas investigaciones en el centro y juzgar y encarcelar a varixs médicxs y enfermerxs de la institución, empujando también la creación de un protocolo para la dignidad y humanidad de lxs pacientes en instituciones de salud mental.

Nellie practica la locura en su casa, frente al espejo. Fuente de la ilustración: <a href="http://digital.library.upenn.edu/women/bly/madhouse/madhouse.html">http://digital.library.upenn.edu/women/bly/madhouse/madhouse.html</a>
Nellie practica la locura en su casa, frente al espejo. Fuente de la ilustración: http://digital.library.upenn.edu/women/bly/madhouse/madhouse.html

Ya años antes su espíritu rompedor se ponía al descubierto. Con apenas 16 años (en 1880), Nellie se quedó en ‘shock’ al leer la columna: “What girls are good for” (“Para qué son buenas las chicas” – una vez más arremetiéndonos a las mujeres a la esfera privada de la cocina y cuidados) en el diario local Pittsburgh Dispatch y la réplica que les escribió les habrá dejado igual de atónitos que impresionados porque su editor, incluso sabiendo que Nellie era menor de edad, la contrató (y rebautizó) como reportera. Allí empezó todo. Nacía Nellie Bly.

Viñeta en cómic sobre el momento en que Elizabeth Jane Cochrane (todavía no rebautizada con su nombre de reportera Nellie Bly) lee el sexista articulo en el Pittsburgh Dispatch. Fuente: http://comicvine.gamespot.com/nellie-bly/4005-80099/
Viñeta en cómic sobre el momento en que Elizabeth Jane Cochrane (todavía no rebautizada con su nombre de reportera Nellie Bly) lee el sexista articulo en el Pittsburgh Dispatch. Fuente: http://comicvine.gamespot.com/nellie-bly/4005-80099/

Al cabo de poco tiempo, los denunciantes artículos de Nellie dejaron de ver la luz (o mejor dicho, la imprenta) porque a raíz de la quejas de lxs anunciantes (eso he leído) la transfirieron a la sección de jardinería, moda y sociedad del periódico. Temas mucho más convenientes para una mujer… mucho más acordes a la feminidad. Seguro que el machismo de su editor tampoco ayudó a que se opusiera a este cambio de departamento, digo yo.

Pero lo de escribir sobre plantitas, vestidos y cotilleos duró poco tiempo. Nellie, en 1885 con 21 años, se fue a México como corresponsal por iniciativa propia, durante unos meses. Volvió amenazada por el ejército de Porfirio Diaz y un libro publicado al poco tiempo – “Six Months in Mexico” (“6 meses en México”). En sus artículos (y posterior libro) como corresponsal en México denunció las atrocidades de la dictadura mexicana contra el pueblo, la tiranía de Diaz y la inexistencia de libertad de prensa.

Nellie Bly como corresponsal en México. Fuente: http://www.heraldextra.com/lifestyles/woman-of-the-world-the-story-of-nellie-bly-/article_47760766-da3b-58ee-8fa5-e0c8d8fb6637.html
Nellie Bly como corresponsal en México. Fuente: http://www.heraldextra.com/lifestyles/woman-of-the-world-the-story-of-nellie-bly-/article_47760766-da3b-58ee-8fa5-e0c8d8fb6637.html

Continuó su carrera en Nueva York y, a pesar de haber probado ya de lo que era capaz, el hecho de que fuera mujer seguía coartando la libertad de Nellie e incluyendo más obstáculos en su camino de aventuras.

Como lo cuenta en el primer capítulo de su libro “Around the World in 72 days“, en 1888, al proponer tímidamente la idea de hacer el recorrido de la novela de Julio Verne a su editor del periódico en el que curraba, el World, le comentaron que ya habían tenido esa misma idea en el periódico pero, claro, enviando a un periodista hombre.

¿Por qué? Pues claro, porque una mujer no podía ir sola sin la compañía y protección de un hombre y, aunque se decidiese enviar a una mujer, la cantidad de bagajes que necesitaría serían un estorbo a la hora de viajar rápidamente.  Como lo leéis. Para que lo creáis más vivamente os paso el extracto del libro:

– “Es imposible que pueda hacerlo” – fue el terrible veredicto – “En primer lugar, usted es una mujer y necesitaría un protector. Incluso si pudiera viajar sola, necesitaría tanto equipaje que no podría hacer trasbordos rápidos (…) solamente un hombre puede hacer ese viaje” .

Su respuesta sonó a ultimátum amenazante:

 – “Muy bien” – dije enfadada – “Que empiece el hombre, yo empezaré el mismo día para otro periódico y le ganaré.”

La cuestión es que, aparcado el tema durante un año, Joseph Pullitzer (el dueño de World, os sonará de los famosos premios periodísticos que llevan su nombre) se convenció y no le quedaron dudas que Nellie lo lograría. El día 14 de Noviembre de 1889 empezó la aventura de 72 días por Inglaterra, Francia, Italia, el Canal de Suez, Sri Lanka, Penang (Malasia), Singapur, Hong Kong, y Japón, antes de volver a casa en USA. Nellie tenía 25 años.

En su paso por Francia le dio tiempo a sentarse con el mismísimo Julio Verne en su casa, en París. Se despidieron con un brindis, como lo cuenta en el libro:

” – Si logra hacerlo en setenta y nueve días le aplaudiré a rabiar- me dijo Julio Verne, y en aquel momento supe que dudaba de la posibilidad (…) En mi honor hizo un esfuerzo por hablarme en inglés, y lo logró diciendo, mientras su vaso chocaba con el mío: Good Luck, Nellie Bly”

En su recorrido, Nellie pisó también las tierras de Sri Lanka, de los países que más me impactaron en mis viajes hasta hoy, y justo después Penang, donde me encuentro escribiendo estas lineas. La siento aquí, esa valiente contadora de historias sentada a mi lado, más abrigada que yo y repasando su libro.

Nellie Bly con su abrigo y la maleta de mano que llevó consigo para el viaje de 72 días. Fuente: http://grantland.com/the-triangle/nellie-bly-around-the-world-in-seventy-two-days/
Nellie Bly con su abrigo y la maleta de mano que llevó consigo para el viaje de 72 días. Fuente: http://grantland.com/the-triangle/nellie-bly-around-the-world-in-seventy-two-days/

En el capítulo quinto del mismo libro, Nellie cuenta sus primeras impresiones en Penang, que no puedo evitar compartir por respirarlas, verlas y sentirlas como si estos 126 años que nos separan la una de la otra no se hicieran sentir. Describe los tejados curvados como canoas de los templos chinos, los farolillos rojos iluminando rincones oscuros supersticiosos, los olores a dulces perfumes de palillos de incenso y a néctares de arroz y cerdo crujiente.

Fotografía mía de un templo chino en la Armenian Street de George Town, Penang.
Fotografía mía de un templo chino en la Armenian Street de George Town, Penang.

Por cierto, durante toda la aventura Nellie viajó usando redes de transporte público, lo que lógicamente hizo que tardara más que en transporte privado, excepto en la parte final del viaje, en la que usó un tren contratado por Pulitzer.

¿Por qué las prisas si iba bien de tiempo para hacerlo en menos de 80 días como Phileas Fogg? Porque quería ganarle a Elizabeth Bisland, otra periodista estadounidense (curiosamente su homónima antes de que se rebautizara) emprendiendo la misma aventura que Nellie  – pero en el sentido contrario – para otro periódico, el Cosmopolitan. Lo consiguió, Bisland tardó ¡4 días y medio más!

Dos mujeres, ambas reporteras pioneras en Estados Unidos, batieron el récord de dar la vuelta al mundo en menos de 80 días. Me hace tanta ilusión saber como la realidad supera la ficción de Verne, en este caso, con dos mujeres, no dos personajes masculinos como Phileas Fogg y su ayudante Jean Passepartout.

Nellie rompió también récords de mar ya que fue la primera mujer en navegar el mundo sola, una vez más sin las impuestas “compañía” y “protección” de un hombre. En esas fechas era impensable que una mujer pudiera ir a comprar el pan sola, como para navegar por aguas desconocidas.

Lamentablemente, este pensamiento sexista viajero persiste a día de hoy: os recuerdo que nos siguen preguntando a dónde vamos solas, estando incluso acompañadas de amigas …

Aquí podéis ver el Doodle que creó Google por el aniversario de su nacimiento, el 5 de Mayo:

Nellie Bly es una referente. Referentes con voz de mujer que todavía escasean y que necesitamos construir y visibilizar cada vez más. Hoy he intentado inculcaros la curiosidad sobre esta aventurera y espero haberlo conseguido.

¡A por más Nellies en el Mundo!


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Soy portuguesa, aunque he vivido (y disfrutado) en Madrid durante los últimos 11 años. Después de soñar durante bastantes meses con dejar la rutina de oficina y viajar por el mundo, he dado el paso. En Octubre llegué a Timor Oriental con un billete sólo de ida, como punto de partida para recorrer el Mundo, empezando por el Sudeste Asiático. El plan es que no hay plan, ni itinerario: todo se decide sobre la marcha. Me encanta viajar despacio, perderme en los detalles, conocer las gentes y sus culturas locales, hablar con las mujeres allá por donde voy. Y contároslo desde el lugar donde me encuentro, donde tenemos voces propias y se hacen visibles: aquí y allí. De eso van mis artículos en este blog, de feminismos, mujeres y viajes.

8 Comentarios

  1. El articulo está muy bien pero, por favor, agradeceria que no utilizaces las x en los plurales. Si prefieres, usa el femenino plural pero la x es una x, no es una vocal.

    • ¡Gracias Luis! Me alegro que te haya parecido interesante! Hasta que encuentre un formato que me convenza para escribir con un lenguaje inclusivo no sexista (el masculino genérico universal no es una opción; y el femenino plural para referirse a todas las personas tampoco) recurriré a las “x”. En todo caso, reconozco que pueden ser “duras” a la lectura así que intentaré emplear otros modelos siempre que pueda (como “personas”, “humanidad”, etc). 🙂

  2. Fascinante estas mujeres que salen de las cocinas y con todo y sus corsés se lanzan empoderadas del mundo. Ya en el siglo XVII se reportan mujeres corsarias en el Caribe. Y debe haber muchas más que han quedado en las sombras.

    • ¡Hola persona anónima! Hasta que encuentre un formato que me convenza para escribir con un lenguaje inclusivo no sexista (el masculino genérico universal no es una opción; y el femenino plural para referirse a todas las personas tampoco) recurriré a las “x”. En todo caso, reconozco que pueden ser “duras” a la lectura así que intentaré emplear otros modelos siempre que pueda (como “personas”, “humanidad”, etc). 🙂

  3. Interesantísimo… Dos mujeres más en mi ya larga lista para tomarlas como modelos a seguir y puntos de referencia: usted, Inês Nunes, y Nellie Blay.

    Un afectuoso saludo.

    • ¡Muchas Gracias Sandra! Me haces sonrojar! Ya me gustaría a mí ser tan valiente como Nellie! 🙂 Eso sí, cuantas más mujeres referentes seamos y tengamos, mejor para toda la Humanidad! Un abrazo, Inês

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