Acabas de llegar a Bangkok, es tu primera vez en la capital de Tailandia, nada más salir del aeropuerto has recibido una tremenda bofetada de calor y humedad, estás cansado, desorientado y comienzas a notar los efectos del jet lag. Te das cuenta que has llegado a uno de los centros neurálgicos del Sudeste Asiático, una mega urbe donde conviven doce millones de almas, donde se mezclan tradición y modernidad, una caótica ciudad que vive las veinticuatro horas del día, no entiendes una palabra de su idioma y mucho menos su escritura, los nombres de sus calles y lugares de interés te parecen impronunciables, y notas un sudor frío en tu frente, empiezas a tener dudas sobre si sabrás moverte e ir de un sitio a otro en la ciudad de los ángeles. Pero no te preocupes, a pesar de su caos Bangkok es un lugar muy bien organizado y es más fácil de lo que parece utilizar sus medios de transporte, aquí te doy unas pistas para usarlos con soltura y verás que no es tan complicado.

1TUK TUK

Tuk Tuk

Uno de los medios de transporte más originales que verás en Tailandia y en otros destinos del Sudeste Asiático. Es un vehículo de tres ruedas con un asiento en la parte trasera para los pasajeros y llama la atención por su decoración, colorido y el inconfundible sonido de su motor. Dicen que nadie debería abandonar Bangkok sin vivir la experiencia de subirse a un tuk tuk al menos una vez, pero tiene su truco. Comprobarás que es difícil ver a un tailandés a bordo de uno, ellos se mueven por otros medios y el tuk tuk hoy en día ha pasado a ser una atracción turística más. Es importante cerrar el precio de la carrera antes de subirse, tendrás que poner en práctica tu habilidad para el regateo y dejarlo todo bien aclarado, incluso por escrito, no vaya a ser que al acabar la ruta el conductor se haga el loco diciendo que no te había entendido bien o te quiera cobrar un extra basándose en el atasco de tráfico y demás. También hay que tener mucho cuidado con los tuk tuk que se encuentran estacionados en las zonas más turísticas de la ciudad, ya que sus conductores son muy conocidos por sus pequeños timos y estafas a los turistas. Te dirán que los templos o sitios que quieres visitar están cerrados por alguna fiesta nacional o una celebración budista, pero a cambio te llevarán a otros lugares maravillosos por un precio irrisorio. Lógicamente es falso todo lo que te han contado, pero cada día cantidad de turistas caen en la tentación y su “excursión” se convierte en una pesadilla donde el conductor, a cambio de su comisión, les hará parar casi de forma obligada en sastrerías, tiendas de artesanía y de gemas preciosas, o agencias de viaje de dudosa reputación donde volverán a ser engañados. Así que después de estos consejos te animo a que pruebes un tuk tuk durante tu estancia en Bangkok, tendrás la ventaja de conocer desde dentro ese vehículo tan original y moverte más rápido en zonas de la ciudad donde el tráfico resulta caótico; y la desventaja, todo hay que decirlo, de sufrir en primera mano el calor, la humedad y la polución de Bangkok.

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Nómada del siglo XXI, sin residencia permanente, vivo viajando, viajo viviendo.

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