Desde una visión eurocentrista podríamos decir que Roma es la historia misma. O por lo menos, una buena parte. Pero no es solo eso, queda claro. Y que cada uno le ponga los adjetivos que quiera para describirla, pero sin duda es una ciudad eterna, mágica y llena de belleza.

Así las cosas, menudo dilema tienes por delante si solo cuentas con 48 horas para empezar a asomarte a esta gran urbe. Intentamos ayudarte, entonces, con algunos de los posibles sitios para recorrer durante dos días en la capital italiana.

Algunas sugerencias para aprovechar al máximo tus primeras 48 horas en Roma

Dos días en Roma
Wikimedia Bert Kaufmann

Lo importante, ante todo, es que no te apabulles ante tremenda metrópoli. Recuerda que estás en unos de los lugares con mayor patrimonio cultural del planeta. Así que no te frustres si no te dan los tiempos para conocer todo lo que pretendías.

Y es que la ciudad suele estar llena de turistas en todo época del año, haciendo cola milimétrica para entrar a los lugares donde seguro tú también quieres acceder. Entonces, quizá no tenga sentido -por ejemplo- que pierdas medio día intentando entrar al Museo del Vaticano si cuentas con un tiempo limitado de estancia. Plantéatelo así: lo bueno de que te queden cosas sin ver es que tienes la excusa perfecta para regresar, ¿no te parece?

Dicho esto, te recomendamos emprender este recorrido de dos días por Roma a pie. Es la mejor manera de disfrutar la ciudad, al menos en los puntos que no deberías perderte en un vistazo inicial.

Recorriendo siglos de historia

El primer plato fuerte podría ser la visita al Foro Romano, el Palatino y el Coliseo.

Dos días en Roma
Wikimedia Diliff

El más grande anfiteatro romano, con casi 2000 años desde su construcción, es visitado por unos 6 millones de turistas cada año. Considerado una de las siete maravillas del mundo moderno, las ruinas del Coliseo nos remontan sin trámite a un pasado de gladiadores y otros espectáculos sangrientos que podían presenciar unas 50 mil personas.

El Foro Romano, por su parte, es la zona arqueológica más importante de la ciudad, y permite un recorrido por los lugares en que se llevaba a cabo la vida pública y religiosa en la antigüedad.  Posee numerosos templos, arcos, el edificio en que se reunía el Senado, y la Vía Sacra, la principal calle de la Roma Antigua.

A unos 40 metros sobre el Foro se eleva el Monte Palatino, la más céntrica de las Siete Colinas de Roma, donde podrás apreciar los restos de impresionantes construcciones de la alta sociedad romana.

Dos días en Roma
Wikimedia Jean-Pol Grandmont

Otro punto imprescindible de visita es el Panteón, la construcción mejor conservada y una verdadera obra maestra de la arquitectura. Mide exactamente lo mismo tanto de de diámetro como de altura, y su cúpula tiene en su centro un óculo para que la luz natural  ilumine todo el edificio. En su interior, además de numerosas obras de arte,  se encuentran tumbas de, por ejemplo, algunos reyes italianos y del artista del Renacimiento Rafael.

Plazas, fuentes, estatuas

Las plazas son otro clásico del recorrido por Roma. No pueden faltar en tu itinerario la Plaza de España, con sus características escalinatas y su fuente con forma de barco. Además, está ubicada en la Vía dei Condotti, una famosa calle de compras.

Muy cerca está la Plaza del Pópolo, con su obelisco flaminio. Y a unos pasos te encontrarás con las escaleras que te acercan a la Terraza del Pincio, que es, sin duda, uno de los mejores miradores de la ciudad.

También te cruzarás seguramente con la Plaza Colonna -donde se encuentra la columna de Marco Aurelio– con la Plaza de la Rotonda y, casi sin querer, llegarás hasta la mítica Fontana de Trevi.

Dos días en Roma
Wikimedia Diliff

Pero si de fuentes hablamos, no dejes de admirar las tres que posee la Plaza Navona. Y si quieres ver la famosa estatua de Rómulo y Remo, acércate hasta la Plaza del Campidoglio, sobre la colina Capitolina. Frente a Plaza Venecia te encontrarás con el Monumento a Víctor Manuel II.

Por su parte, Campo dei Fiori es una de las plazas más animadas de Roma, y es ideal para hacer un alto y tomar algo.

Vaticano y después

Aunque la religión no sea lo tuyo, no puedes abandonar Roma sin haberle echado al menos un vistazo al estado Vaticano: la Plaza y la Basílica de San Pedro (desde su cúpula se observan unas maravillosas vistas de Roma), sus  museos y la Capilla Sixtina. Ya sabes, si tienes tiempo, entra, si no, al menos admira el lugar desde fuera.

Dos días en Roma
Wikimedia Diliff

Más allá de estas verdaderas obras maestras, la ciudad está llena de hermosas iglesias que valen la pena visitar. También puedes admirar el Castillo de Sant’Angelo y el bonito puente del mismo nombre, uno de los tantos que que cruza el río Tiber, que atraviesa la ciudad.

Y si todavía te queda resto para más, date una vuelta por las Catacumbas, auténticos laberintos subterráneos donde los cristianos enterraban a sus muertos y, además, de acuerdo a muchos historiadores, eran lugar de refugio y de reuniones clandestinas.

El broche de oro lo pone, sin duda, un paseo por Villa Borghese, uno de los parques urbanos más grandes de Europa. Más allá de de los hermosos jardines alberga impresionantes edificios, museos, fuentes, etc.

De todas formas, te recomendamos que durante tu visita a Roma no dejes de  mirar hacia todos lados a cada momento. Seguro que encontrarás maravillas que te deslumbrarán a cada paso. Y si puedes, no vayas dos días, pasa allí al menos una semana, la ciudad donde habitaron tantos personajes míticos de la historia bien lo merece.


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Si hace unos años alguien me hubiese dicho que acabaría cuidando niños en guarderías y escribiendo sobre lo humano y lo divino, me habría reído en su cara. Por aquel entonces trabajaba en televisión y fue lo único que supe hacer durante más de una década. Ahora me dedico a contar historias, viajar, leer, ver cine y series y, sobre todo, vivir. Si queréis, encontrarme, nos buscamos por los caminos.

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