En los siete meses que llevo traviajando por el sudeste asiático (viajando y trabajando a la vez) me he encontrado con rincones increíbles que descubrí por sugerencia de gente que se cruzó en mi camino, o por sorpresa. Es lo que tiene viajar lentamente sin ruta trazada a priori, que te encuentras con lugares que no sabías que existían, o que habías oído hablar de ellos pero tenías tan poca información que no llegaba para crear expectativas. Y te llegan a gustar más que ese destino al que llevabas años queriendo ir.

Aquí os comparto siete de esos rincones que me he encontrado en estos siete meses. Como este viaje va para largo, espero que dentro de unos meses sean muchos más. Si tienes alguna recomendación ¡compártela en los comentarios!

1Isla de Jaco (Timor Oriental)

La idílica (y desierta) playa de la isla de jaco

Si Timor Oriental es la joya inexplorada del Sudeste Asiático, la isla de Jaco es la joya dentro de esa joya. Esta isla con playas de postal se hace valer. Para llegar, 8 km de trekking por un camino de subidas y bajadas (y algunas rocas que sobrepasar) y un paseíto en barco que dura 5 minutos desde la otra orilla, donde se encuentra tu bungalow con vistas increíbles en el Parque Nacional Nino Konis. Sí, porque la isla de Jaco es una isla sagrada con lo cual no se puede pernoctar por allí. Aparte de sus arenas blancas, aguas transparentes llenas de peces para lxs amantes de snorkelling y una vegetación bella y distinta a otros países vecinos, las particularidades de esta idílica isla es que está desierta (estaba sola con mi pareja en la isla cuando fuimos) y está libre de cocodrilos. Timor Oriental es conocido por sus ancestrales cocodrilos en sus mares (sí, cocodrilos de agua salada) y de hecho la leyenda del país cuenta que Timor Oriental antes de ser isla fue un cocodrilo… Sin embargo, este paraíso al estar protegido por la barrera de coral, es totalmente seguro.

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Soy portuguesa, aunque he vivido (y disfrutado) en Madrid durante los últimos 11 años. Después de soñar durante bastantes meses con dejar la rutina de oficina y viajar por el mundo, he dado el paso. En Octubre llegué a Timor Oriental con un billete sólo de ida, como punto de partida para recorrer el Mundo, empezando por el Sudeste Asiático. El plan es que no hay plan, ni itinerario: todo se decide sobre la marcha. Me encanta viajar despacio, perderme en los detalles, conocer las gentes y sus culturas locales, hablar con las mujeres allá por donde voy. Y contároslo desde el lugar donde me encuentro, donde tenemos voces propias y se hacen visibles: aquí y allí. De eso van mis artículos en este blog, de feminismos, mujeres y viajes.

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