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Sira Rego: "La periferia en Izquierda Unida no son los territorios, somos las mujeres"

entrevista Sira Rego
La ministra de Juventud y candidata a liderar IU, Sira Rego, en un momento de la entrevista con 'Público'. Jaime García-Morato

Sira Rego (Valencia, 1973) encabeza una de las cuatro candidaturas que aspiran a hacerse con el liderazgo de Izquierda Unida en la XIII Asamblea Federal que se celebrará el 18 de mayo. Con el proceso de primarias iniciado, la militancia de la organización repartirá las cuotas de poder entre las distintas opciones, tras no alcanzarse un acuerdo para una candidatura unitaria.

Rego defiende que la distancia entre las candidaturas no es tanta, pero sí que reconoce que "hay matices". Advierte de que en el debate que se mantiene en la asamblea hay posiciones que tienden hacia lo confederal, posiciones que, a su juicio, "hay que evitar a toda costa" para que del cónclave no salga una formación "asimétrica" en lo territorial.

La candidata reivindica su lista "feminista" y lamenta las denuncias de sus compañeros sobre un supuesto "hiperliderazgo" por ocupar su cartera como ministra a la vez que aspira a coordinar la organización: "Es curioso también cómo se considera hiperliderazgo a la vocación de una mujer o a la propuesta de una mujer para encabezar una lista y no se considera hiperliderazgo hombres, que en Izquierda Unida por ejemplo forman parte de la lista de Antonio Maíllo, que tienen dobles responsabilidades orgánicas y responsabilidades institucionales", explica en esta entrevista con Público, en la que desgrana su visión sobre la asamblea que decidirá el nuevo rumbo de IU. 

Hablaba usted estos días de que el municipalismo debe ser uno de los ejes del partido, y ya es una seña de identidad de IU en la izquierda alternativa. ¿Qué medidas pretende impulsar?

"Es importante tener un proyecto de la izquierda transformadora con vocación de país, con arraigo territorial, de carácter federal y republicano"

Yo lo que planteo es que Izquierda Unida es la única organización de la izquierda transformadora de carácter estatal que tiene arraigo en todos los territorios de nuestro país. En este momento, con el contexto político que tenemos en nuestro país y a nivel internacional, es importante tener un proyecto de la izquierda transformadora con vocación de país, con arraigo territorial, de carácter federal y republicano, y que beba directamente del municipalismo. Porque nosotros somos la fuerza política que reivindica que el país también se construye desde los municipios, que nuestra alternativa de país, de vida buena para la mayoría social de nuestro país, se construye también desde lo local. Un proyecto para reforzar la autonomía de Izquierda Unida, para que IU tenga soberanía y tenga capacidad de tejer alianzas con otras fuerzas de la izquierda transformadora hermanas tiene que ver con el refuerzo de las políticas del municipalismo como vector fundamental de nuestra organización política.

Nos va a tocar configurar una dirección política que tenga en el sector del municipalismo un elemento fundamental con responsabilidades concretas que desarrollen medidas concretas, como por ejemplo, una medida estratégica que aporte nuestra visión de la reforma de la Ley de Financiación Local. Es imprescindible abordar los recursos para los ayuntamientos, que en definitiva es donde se desarrolla la vida cotidiana, donde se desarrollan y se garantizan los servicios públicos y donde se atiende a la vida de la gente trabajadora de nuestro país. Ahí nosotros tenemos un buen laboratorio de experiencias y decimos continuamente, porque además se puede acreditar, que donde nosotros gobernamos se vive mejor.

Vemos hasta cuatro candidaturas competir en las primarias, algo que los candidatos han definido como un signo de fortaleza organizativa, pero lo cierto es que se ha intentado cerrar una candidatura unitaria y no ha sido posible. ¿Hay tanta distancia entre las distintas opciones que se presentan?

Yo creo que hay matices, no hay tanta distancia. Matices que han hecho que finalmente no haya sido posible ponernos de acuerdo, pero que, insisto también en este aspecto, que lo estamos haciendo en un contexto bastante fraterno, de debate de ideas, de debate político que tendrá que llevarnos luego a un resultado que configurará ese órgano que votará la dirección y al próximo coordinador o coordinadora de Izquierda Unida. Tenemos que ser capaces, una vez que pase este periodo de participación de la militancia, de configurar una dirección unitaria con todas las candidaturas que formamos parte del proceso y puedo decir que creo que compartimos, grosso modo, cuestiones que tienen que ver con el refuerzo de Izquierda Unida, su autonomía, y que tienen que ver también con el eje del municipalismo, del arraigo territorial.

"Soy una firme defensora de lo federal, algo que me distancia más en términos organizativos con otras candidaturas"

Sí que quiero decir que en mi caso yo soy una firme defensora de lo federal, algo que a lo mejor me distancia más en términos organizativos con otras candidaturas; una firme defensora del modelo federal en sentido de unidad de acción, pero respeto a las decisiones y al trabajo de los territorios. Esto para mí es un equilibrio perfecto, y luego reivindicar que somos la única candidatura encabezada por una mujer, y esto no es una cuestión menor en una organización política en la que siempre hemos tenido muchos liderazgos masculinos, con unas reglas del juego que inevitablemente están escritas por hombres. La orientación, el enfoque para hacer política desde la mirada feminista, es un poquito diferente a la que tienen los compañeros. En cualquier caso, yo creo que es importante que esta mirada se incorpore al proceso tras la consulta y podamos configurar una dirección unitaria y con este cambio de reglas del juego en clave feminista que es tan importante.

Dice que es una "firme defensora del modelo federal". ¿Hay opciones en IU que están defendiendo tener una relación confederal con Sumar, en la que cada territorio establezca su propia relación con este partido?

Sí, yo creo que hay posiciones que nos hacen caer en tentaciones confederales que debemos evitar a toda costa. ¿Por qué? Porque se trata de que nuestra organización, que tiene una historia de organización federal y republicana, hable de simetría territorial y hable de solidaridad territorial. Lo que no puede ser es que haya asimetría territorial que genere estos desajustes. Precisamente, la cohesión y la unidad de acción parten de tener una estrategia común, atendiendo evidentemente a la realidad y a los contrapesos que hay en los territorios.

Esto es el tinte o el color federal, pero desde luego, entendiendo que tiene que haber una unidad de acción en torno a unos ejes políticos, a unas simetrías territoriales, a un equilibrio territorial de una organización que tiene que tener un comportamiento o un vector fuertemente unitario y en términos de país, sobre todo con unas instituciones propias, también republicanas y democráticas.

entrevista Sira Rego
La ministra de Juventud y candidata a liderar IU, Sira Rego, durante su entrevista con 'Público'. Jaime García-Morato

Desde la candidatura de Maíllo se apunta a que usted decidió unilateralmente presentar su candidatura cuando existían negociaciones para cerrar una lista unitaria. ¿Qué piensa?

Yo me presenté dentro de los plazos que marcaba el reglamento que se aprobó por unanimidad en los órganos, es decir, no fue una presentación unilateral. Es curioso, y hay que hacer una reflexión, cómo cuando un hombre se presenta no lo hace unilateralmente, pero cuando una mujer se presenta, lo hace unilateralmente. Es curioso también cómo se considera hiperliderazgo a la vocación de una mujer o a la propuesta de una mujer para encabezar una lista y no se considera hiperliderazgo hombres, que en Izquierda Unida por ejemplo forman parte de la lista de Antonio Maíllo, que tienen dobles responsabilidades orgánicas y responsabilidades institucionales, y que hacen un excelente trabajo, además. Creo que hay que deconstruirse un poco en torno a patrones que son un poco patriarcales.

"Creo que hay que deconstruirse un poco en torno a patrones que son un poco patriarcales"

Hay que deconstruir todo eso y generar una organización con unas reglas del juego en las que las mujeres tengamos las mismas oportunidades de participar sin que se nos prejuzgue o sin que se nos asignen roles en los que tenemos una ambición aparentemente peyorativa, vista en términos peyorativos, cuando, en definitiva, nos comportamos dentro de las reglas del juego que marca la organización política. De la misma manera, exactamente que los compañeros varones de la organización, es decir, un compañero que da un paso adelante no se considera que esté rompiendo la unidad ni que tenga ninguna vocación extraña; una mujer que hace lo mismo, pues no se ve con buenos ojos o se la cuestiona. Creo que esto hay que trabajarlo más para que desaparezca.

Al final, mi reflexión es que la periferia en Izquierda Unida no son los territorios, somos las mujeres. Las mujeres somos la periferia en Izquierda Unida y hacer política desde la periferia es hacerla desde el feminismo, entendiendo que las mujeres debemos estar incorporadas en igualdad de condiciones con los hombres y, sobre todo, que hay que hacer un esfuerzo por cambiar las reglas del juego que operan en política porque son profundamente asimétricas.

Una de las claves de la asamblea tiene que ver con la relación entre IU y Sumar. Las bases del partido parecen haberse distanciado del proyecto de Yolanda Díaz, un diagnóstico que comparten todas las candidaturas. ¿A qué cree que se debe?

Los últimos ocho años han sido extraordinariamente intensos en términos políticos; han sucedido muchas cosas el espacio de organización de las distintas izquierdas transformadoras del país, con un proceso de mutación y con un proceso de recomposición. Creo que ahora estamos en otro momento político y estamos en un momento en el que, además, Izquierda Unida está en su Asamblea Federal, está pensándose cómo quiere estar en el espacio de coalición y de construcción de la izquierda transformadora del país.

Y en ese sentido yo lo digo claramente: estamos en un momento en el que Izquierda Unida tiene que apostar por su autonomía, por su soberanía, por su reforzamiento, entendiendo que siempre hemos tenido históricamente vocación de unidad. Entendernos, en pie de igualdad y en un espacio democrático, con otras fuerzas de la izquierda transformadora, con otras fuerzas hermanas que vienen de tradiciones militantes distintas, paralelas o diversas.

"Izquierda Unida viene a ser el hogar del hilo rojo, y tenemos que reforzarlo"

Tenemos que entendernos porque el momento del país lo requiere, porque estamos viendo que estamos en un momento de asedio a la democracia, porque estamos viendo que las instituciones europeas seguramente vayan a estar gobernadas por la derecha y la extrema derecha, con el efecto que eso va a tener sobre la vida cotidiana de nuestro pueblo y de nuestra gente. Por tanto, nosotros necesitamos tener también mucha responsabilidad histórica, saber el espacio político que representamos, reforzarlo y que tenga capacidad de dialogar con el resto de fuerzas hermanas de la izquierda. Izquierda Unida viene a ser el espacio, el hogar del hilo rojo, y tenemos que mantenerlo, reforzarlo y articularlo para que crezca.

Después de todos los procesos de confluencia y reorganización que ha habido en los últimos casi 10 años, ¿ha perdido IU presencia en la izquierda? ¿Ha perdido identidad a raíz de su entrada en un Gobierno que tiene compromisos internacionales con la OTAN, que rechaza enfrentarse de manera directa a la gran banca o que no interviene los precios de los alimentos en un contexto de inflación histórica?

Yo creo que estamos en el momento de hacer esa reflexión política y, sobre todo, no perder una cuestión que repetimos mucho y que quizá debamos concretar en esta Asamblea Federal, que es cómo Izquierda Unida tiene presencia en las instituciones, empujando las demandas sociales y políticas de la gente trabajadora, y cómo estamos también en la movilización social. Aquí tenemos el gran reto. De ahí que digamos que hay que reforzar Izquierda Unida y que hay que aumentar y ensanchar el arraigo territorial. Hay que politizar la vida cotidiana y seguir organizando y teniendo presencia en la movilización social.

Sin todo esto arraigado y articulado, ensanchado y estable, será imposible que tengamos el empuje necesario que tenemos que tener en el Gobierno del país, sabiendo que un Gobierno, lógicamente, tiene una limitación. Estamos en un Gobierno de coalición con una correlación de fuerzas determinada; Izquierda Unida tiene un ministerio empujando para ampliar derechos, empujando para que se cumpla con la hoja de ruta que viene marcada en el acuerdo de gobierno, y entendiendo que, obviamente, también hay resistencias y hay limitaciones, pero desde luego empujando y generando un vínculo constante con la movilización y con la articulación social.

En el documento que la dirección saliente lleva a la asamblea se traza una hoja de ruta distinta en función de que Sumar se acabe configurando como un frente amplio o como una coalición electoral. Los de Díaz ya han celebrado su asamblea fundacional y tienen órganos. ¿Qué es Sumar, un frente amplio o una coalición?

Nuestra participación, desde luego, se configura desde la perspectiva de coalición, esto lo tenemos claro. Nosotros somos una organización política autónoma que se relaciona dentro de un espacio político en coalición. Entendemos que lo que ha conformado Sumar tiene una articulación más similar a una fuerza política hermana con la que tenemos una relación de coalición con la que trabajamos muy bien en los distintos frentes institucionales en los que estamos, pero siempre entendiendo que Izquierda Unida no está formando parte del espacio orgánico.

"Estamos en una coalición electoral que tiene que tener mecanismos democráticos de relación"

Estamos en una Asamblea Federal en la que estamos debatiendo también cuál es nuestra relación o cuál queremos que sea nuestra relación en la política de alianzas con otras fuerzas políticas; por tanto, ahora mismo lo que estamos es en una configuración de coalición electoral que tiene que tener necesariamente mecanismos democráticos de relación, que tiene que reconocer las distintas tradiciones militantes de quienes estamos formando parte del espacio de coalición, que tiene que tener mecanismos de relación que permitan avances políticos, etc.

¿Si dependiera de usted, hubiera aceptado el número cuatro para Manu Pineda en la lista de Sumar a las europeas?

Bueno, a mí me hubiera gustado tener un acuerdo mejor. Yo defendía en Izquierda Unida, eso sí, que hubiera una consulta a las bases, un referéndum a las bases, porque este tipo de acuerdos genera que haya participación activa de la militancia. Yo era partidaria de que se hiciera esa consulta, de la misma manera que se hizo en las anteriores elecciones europeas.

En cualquier caso, ahora estamos en el momento de trabajar, de hacer la mejor campaña electoral posible para que saquemos el mejor resultado electoral posible y que Izquierda Unida tenga representación en el Parlamento Europeo, en el grupo de la izquierda del Parlamento Europeo.

Los candidatos han acordado reunirse después de las primarias para tratar de llegar con una lista pactada a la Asamblea. ¿Qué propondrá si gana? ¿Y qué hará si no es la ganadora? ¿Qué IU le gustaría ver después de este cónclave?

Bueno, yo he sido la que he propuesto que nos sentemos antes de la asamblea las cuatro listas con nuestros resultados para pactar una dirección unitaria, pero ninguno de los otros compañeros me ha contestado si se quieren sentar o no. Creo que sería lo lógico para ir a una dirección estable después de un proceso democrático, con las correlaciones de fuerzas que nos den los votos de la militancia y, a partir de ahí, ver cómo se configura una dirección que tiene que ser coral, que tiene que ser equilibrada territorialmente, que tiene que integrar a todas las sensibilidades y que tiene que salir fuerte para el momento político que atraviesa el país. Ojalá los compañeros se quieran sentar para ver esto de manera colectiva.

"La cultura de la paz y contra la guerra es un elemento fundamental"

A partir de ahí se trata de generar una estructura organizativa que permita abordar los grandes retos que tienen que ver con estos aspectos: la vertebración en torno al municipalismo y la politización de la vida cotidiana. Tiene que ser una organización política muy volcada en el ensanchamiento de la democracia y de los derechos, que luche por la paz, que es un momento extraordinariamente sensible con lo que estamos viendo en Gaza y la aniquilación del sistema de derechos humanos y el genocidio contra el pueblo palestino. Creo que la cultura de la paz y contra la guerra es un elemento fundamental. Tiene que ser feminista porque es algo a lo que no podemos renunciar; los avances del feminismo están ahí y están cambiando absolutamente el marco de las relaciones políticas y sociales de nuestro país.

Y una organización muy volcada también en la cuestión del movimiento obrero y de todo lo que tiene que ver con las relaciones laborales, con el nuevo marco del modelo productivo de nuestro país y como están configurando las relaciones en torno al mundo del trabajo, sobre todo vinculadas en muchos casos a la juventud. Somos esa organización del hilo rojo que tiene que mantener y hacer una lectura adecuada al Siglo XXI de lo que está sucediendo con la gente trabajadora y generar, promover y ser parte de estos procesos organizativos de la gente trabajadora que reivindica sus derechos, que también forma parte del ensanchamiento de la democracia.

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