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Casi 175.000 bajas netas en un año

La aficliación al RETA ha caído un 5,05% en los últimos 12 meses

AINHOA LARREA

Julio tiene su vivienda con un embargo preventivo. Hace dos años, un ayuntamiento sevillano le encargó que decorase un hotel con fotografías, pero los pagarés que le dio a cambio no eran operativos. Negoció el primero con una caja de ahorros, que le adelantó parte de la cantidad acordada. Pero luego se lo devolvieron y ahora el moroso oficial es él.

Debe más de 58.000 euros, "casi 10 millones de las antiguas pesetas", subraya. Pensó que la línea ICO-Anticipos para deudas de las entidades locales resolvería el asunto; pero la obligatoriedad de estar al corriente en todos los pagos le impide acceder a ella. Por esa misma razón, nadie le da un préstamo y ha tenido que rescindir la colaboración de varios free lances. Está al límite.

Otros hace tiempo que cesaron su actividad. No pudieron aguantar el tirón y se dieron de baja en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA), que en el último año ha perdido 172.113 cotizantes netos. Desde UPTA recuerdan que la afiliación empezó a caer en mayo de 2008 y que, a diferencia de lo que ha ocurrido con el Régimen General de la Seguridad Social, que en mayo sumó 69.304 activos, en el caso de los trabajadores por cuenta propia la sangría continúa.

"Todavía no vemos los brotes verdes: algunos están en barbecho y a muchos se les han secado las cosechas", declaró esta semana el presidente de ATA, Lorenzo Amor, refiriéndose a los síntomas de recuperación que el Gobierno observa en la economía.

Actualmente hay 3,23 millones de trabajadores por cuenta propia, que suponen un 5,05% menos que hace 12 meses. La crisis ha golpeado duramente al colectivo, aunque con una intensidad variable en función del sector.

El frenazo del ladrillo se ha llevado por delante a un 15,88% de los autónomos de la construcción y la mitad de las bajas netas que el RETA ha registrado en el último año corresponden a esta área, que ha perdido 93.458 activos. Su ajuste no ha terminado aún y en mayo esta rama de actividad acaparó el 93% del total de bajas netas.

Más allá del crash inmobiliario, una de las principales manifestaciones del deterioro de la coyuntura ha sido el retraimiento del consumo, que ha tenido un impacto muy negativo en el comercio, con más de 25.000 activos netos menos en un año. Las estadísticas revelan que el sector empieza a mostrar signos de mejoría, porque el mes pasado sólo hubo 50 bajas netas, mientras que la hostelería sigue con un crecimiento moderado y en mayo ganó 2.222 afiliados.

Con esos datos sobre la mesa, las organizaciones del sector denuncian los retrasos que se están produciendo en la implementación de algunas medidas; sobre todo, porque antes incluso de llegar al poder, Zapatero subrayó públicamente la importancia de los autónomos. "No cotizais en bolsa, pero sois la primera empresa en facturación y empleo", dijo en un mitin. Desde entonces ha habido luces importantes, como la aprobación de un Estatuto para estos trabajadores, pero también destacan sombras cruciales, como el retraso en el diseño de un sistema de prestación por cese de actividad.

En el último año se ha dado un impulso a materias como los contratos de los autónomos dependientes. Y hace sólo unas semanas se acordó un plan de rescate para el colectivo general. Pero UPTA y ATA denuncian que, por un motivo u otro, esas iniciativas no han podido materializarse: ni las bonificaciones para la contratación indefinida, ni los cambios fiscales, ni las mejoras para la capitalización por desempleo han visto la luz aún.

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