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40 artistas irán a Budapest el 27 de marzo en la mayor muestra del MUSAC

EFE

La mayor muestra que ha organizado el Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León (MUSAC) fuera de sus instalaciones, en la que participarán 40 artistas, como la serbia Marina Abramovic, el suizo Thomas Hirschhorn, o el vallisoletano Ángel Marcos, se celebrará en Budapest del 27 de marzo al 31 de mayo.

El museo Mücsarnok Kunsthalle acogerá esta exposición, titulada "Mi Vida. Del Paraíso al Infierno", que ocupará 2.500 metros cuadrados y reúne una selección de obras de todos estos artistas, procedentes de la colección del MUSAC, según han informado fuentes del museo.

Se trata de la mayor muestra que organiza fuera de sus instalaciones y se suma a otras exposiciones que ha realizado el museo en instituciones como Santalistambul (Estambul) o MACUF (A Coruña); en ferias como Paris Photo (París); o festivales como el Hay Festival (Segovia) o el Festival Internacional de Benicàssim.

La muestra, comisariada por Agustín Pérez Rubio, incidirá en las relaciones entre arte y experiencias vitales desde diferentes ángulos y exhibirá obras de arte contemporáneo, en las que se subraya la relación entre el arte y la vida desde diferentes puntos de vista e intereses.

Todas las piezas, pertenecientes a la colección MUSAC, pretenden acercar dos extremos, por un lado el carácter hedonista e individualista de la vida cotidiana y por otro, el factor determinante de las circunstancias geográficas, históricas y políticas donde los conflictos suponen el centro de la existencia.

La muestra invita al visitante a un viaje donde las diferencias pueden ser vistas, así como los paralelismos y contradicciones.

Así, en las primeras salas de la exposición se pretende crear una serie de premisas positivas, a través de obras de Pipilotti Rist; Kimsooja o Tabaimo.

También en esta parte de la muestra encontramos la emotiva exteriorización de los sentimientos en un vídeo de Jesper Just, así como una pieza de Candice Breitz; sin olvidar el proyecto artístico-social de Alicia Framis.

Tras esta primera sala se accede a otras estancias en las que las premisas pasan a ser más ambiguas, en las que el dolor y el placer conversan de la misma manera que lo hacen en nuestra vida diaria.

Así, aspectos hedonistas presentes en las piezas de Ángel Marcos o Máximo Vitali se enfrentan en este paisaje vital con aspectos políticos de las fotografías de Zhan Huan o el universo femenino imaginado de las fotografías de Carmela García.

También resulta interesante observar las relaciones familiares e interpersonales que exhiben Enrique Marty, Tracey Moffat, MP & MP Rosado, Muntean/Rosemblum o Ryan McGinley, junto a trabajos nostálgicos que reflejan la experiencia del autor como es el caso de Carles Congost o Wolfgang Tillmans.

En la última parte de la muestra, se exhibirá un mundo extraño de obsesiones personales, que son reflejadas con brutalidad e hilaridad por los dibujos de Marcel Dzama, Fernando Renes o Álvaro Oyarzun.

Además, destaca en la última gran sala de este proyecto la pieza de Tomas Hirschhorn sobre la ONU en miniatura, alrededor de la cual se exhibirán otras obras, como la que ha hecho sobre Kosovo de Simeón Saiz; las fotografías de Ángel de la Rubia sobre la guerra de los Balcanes, sin olvidar las potentes imágenes de la guerra de Irak de Luc Delhaye.

De esta manera, la muestra se plantea no solo como la exposición de una colección, sino que presenta un discurso artístico con una clara concienciación sobre nuestro presente y sobre la manera en cómo nos enfrentamos a él.