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Abren los colegios electorales en la segunda vuelta de los históricos comicios presidenciales egipcios

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Los colegios electorales en Egipto han abierto hoy a las 08.00 hora local (06.00 GMT) para dar comienzo a la segunda vuelta de las históricas elecciones presidenciales egipcias.

Unos 51 millones de egipcios están convocados a las urnas para elegir al primer presidente en democracia de Egipto, en unos comicios en los que deberán elegir entre el islamista Mohamed Mursi y el general retirado Ahmed Shafiq, último primer ministro del depuesto Hosni Mubarak.

Los egipcios concurren a las urnas en un clima de incertidumbre política, solo dos días después de que el Tribunal Constitucional ordenase la disolución del Parlamento por irregularidades en su formación y permitiese a Shafiq continuar con su candidatura, que corría peligro por una ley que fue declarada inconstitucional.

Los egipcios deberán decantarse por una de las dos opciones en una votación que se celebrará hoy y mañana, y que contará con la supervisión de más de 14.000 jueces repartidos en unos 13.100 colegios electorales de todo el país.

Está previsto que los colegios electorales clausuren sus puertas a las 20.00 hora local (18.00 GMT), y que el domingo, tras el cierre de las urnas, comience el recuento de los votos, aunque los resultados definitivos no se conocerán hasta el próximo 21 de junio.

Ante los colegios electorales del centro de El Cairo se ven colas ordenadas de personas esperando para sufragar, como pudo comprobar Efe, aunque en algunas mesas, como en la escuela de primaria Abdín, la votación no ha comenzado ya que faltan papeletas y aguardaban la llegada de una urna.

En ese colegio se preparaba para votar Tarek Mohamed, de 62 años, quien, según dijo a Efe, tiene previsto votar a Shafiq, porque lo considera "un hombre bueno, fuerte y no tiene relación con el islamismo".

"En la primera vuelta ya voté por él, porque es el único que puede traer la estabilidad a Egipto", aseguró.

Un gran número de indecisos, como la mujer Amal Abdala, de 33 años, prefieren dejar para el último momento su elección: "No sé a quién voy a votar. Lo decidiré cuando esté delante de la urna, porque no me gusta ninguno de los dos".